Rostros blancos son perlas
palpitantes y extensas,
adornados cuerpos con seda
roja, tela dorada, hilo azul.
Son caricia y bastimento
para almas adoloridas.
Rostros blancos son perlas,
perlas que brillan
como luciérnagas
benevolentes
en noches sin luna,
sin estrellas, sin luz.
No importa el mar,
no importan las joyas.
No importa el brillo
de esas perlas.
Estos ojos solo saben
seguir tu silueta.
En silencio te acercas
y susurras:
«Llévame contigo».
Aún no es hora,
espérame un poco más.
Me volveré más fuerte
para huir juntos.
El camino es peligroso,
por favor, espérame
un poco más.
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Tsujigiri
PoesíaCamina incansable el samurái, siendo juzgado por la luna. Su katana recrea horrores tan crueles como su muerte. *** Desde contemplar la naturaleza, hasta aceptar la muerte, Tsujigiri es una encrucijada de sentimientos solemnes y gritos de desesperac...
