Camina incansable el samurái,
siendo juzgado por la luna.
Su katana recrea horrores
tan crueles como su muerte.
***
Desde contemplar la naturaleza, hasta aceptar la muerte, Tsujigiri es una encrucijada de sentimientos solemnes y gritos de desesperac...
La pequeña Ryoko estaba en un callejón golpeada y desnutrida. Obligada a ser hombre, humillada por su familia, siendo tan solo una niña.
La pequeña Ryoko, prisionera de su cuerpo, es como yo y es lo contrario al mismo tiempo.
La pequeña Ryoko llora por las noches. Piensa que nadie nunca la podrá amar.
La pequeña Ryoko no es como yo, ella es digna de amor.
La abrazo, acaricio su cabeza. La abrazo, llamo a sus amigas.
La pequeña Ryoko ha crecido tanto. Ahora estiro mis brazos para alcanzarla.
La pequeña Ryoko hace pole dance en un bar. I'm her bodyguard.
Hoy hablé con Ryoko sobre la inmortalidad. Dijo: «Mírame, soy tan alta y fuerte como los árboles y tú no has cambiado, Akira, tú sigues pequeño, tú sigues igual».
Le mostré mi cuaderno, con hojas amarillas y desgastadas. Le conté mi historia. Ryoko lloró y dijo: «Yo también moriré... algún día».
«Cuando eso pase sembraré una semilla de tu planta favorita. La regaré todos los días, la cuidaré hasta que sea grande, tan grande como la pequeña Ryoko».
«Entonces entiérrame en tu patio bajo un árbol de sakura, así estaremos cerca y cuando yo me convierta en estrella te podré cuidar».
La pequeña Ryoko bajo el árbol de sakura... Mi primera hija, mi nueva estrella favorita, nunca te dejaré de amar.
¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.