10 de Julio, 1848
Con el corazón agitado y los ojos abiertos de par en par, Taehyung se incorporó rápidamente, sintiendo un fuerte tirón en su espalda baja.
Había decidido quedarse trabajando toda la noche con el propósito de terminar la última pintura que tenía agendada, y la verdad, deseaba deshacerse de ella pronto para poder tener un merecido fin de semana libre.
Aunque bien, en algún transcurso de la noche, desconociendo la hora exacta, cayó completamente profundo sobre la alfombra, y ahora su columna estaba sufriendo las consecuencias.
Entrecerró los ojos cuando hizo el amago de mirar hacia la ventana, donde los rayos de luz se colaban. Como si fuese automático, dio un salto en el cual casi se lleva por delante al pobre minino que le esquivó al correr mientras se escondía debajo de una silla.
—Ni siquiera sé qué horas son —farfulló exasperado. El control de su ansiedad no mejoró al ver el reloj de mesa con ambas manecillas apuntando hacia el número 12.
Apenas pudo darse una corta ducha de menos de cinco minutos, vestirse con la ropa que afortunadamente siempre dejaba preparada en su cama un día antes, y cepilló sus dientes.
Tomó una hogaza de pan de la canastilla ubicada en el comedor, y salió corriendo del apartamento con el Sr. Pierre en un brazo y la hogaza de pan en la boca.
Se detuvo abruptamente al llegar a su destino, percatándose de la presencia de Jungkook esperando delante de la puerta junto a su guardia real unos metros atrás.
—P-príncipe —se paralizó ante los ojos inquisitivos del susodicho una vez cruzaron miradas—. ¿Hace mucho está aquí?
—Aproximadamente 15 minutos —dijo en voz átona—. ¿Tardará mucho en abrir o…?
Dando un respingo en su lugar, Taehyung bajó a su gato para buscar las llaves en su bolsillo.
Una vez abierta la puerta, el artista entró al estudio seguido de Jungkook.
—Por favor, tome asiento —le indicó el castaño amablemente—. El lienzo está en una de las habitaciones. Iré por él, n-no me tardo.
Jungkook acató la sugerencia mientras desde el comedor ahora observaba como el castaño corría de un lado a otro. Presionó los labios, ocultando una risa en tanto vio como el susodicho casi caía de bruces al tropezarse con su pobre mascota, la cual soltó un agudo maullido a la vez que agitaba sus garritas hacia la dirección del culpable.
—Ay, Sr. Pierre. Deje de obstaculizar mi camino —refunfuñó, sin prestar atención a los maullidos detrás de él.
El estado ansioso y nervioso que emanaba Taehyung era visible para cualquiera; pese a ello, el príncipe prefirió no inmiscuirse y agregar ningún comentario lleno de obviedad.
Jungkook ni siquiera le había reclamado la hora de llegada, así que poco entendía el nerviosismo del castaño.
Jugando con la textura rugosa de la mesa, el azabache permaneció calmo en espera del artista, que ahora salía con el retrato cubierto, ubicándolo correctamente en el caballete junto a un bote de barniz.
Sin añadir algún comentario, Jungkook se mantuvo en silencio una vez Kim le indicó que iniciaría el trabajo.
En busca de distracción, Jeon recorrió la decena de cuadros en la pared. Para su pesar, ya los reconocía todos, así que rápido perdió el interés.
ESTÁS LEYENDO
ᴀʀᴛᴇ ʏ ᴅᴇʙᴇʀ ༄ᴋᴏᴏᴋᴛᴀᴇ࿐ྃ
Romance"La belleza del arte y el dolor del deber". Jungkook y Taehyung sabían que se habían equivocado de época, pero no de amor. Quizás enamorarse en 1848, no fue la mejor decisión de estos dos amantes. ♚Estado: En emisión ♚Extensión: 30-40 capítulos ♚R...
