Jack, es un joven que tiene como sueño convertirse en un gran piloto de carreras, este tras muco esfuerzo lo logra, pero al final le esperaria un cambio que lo marcaria de por vida.
Un día mientras trabajaba con Arthur, estábamos conversando de lo más normal, hasta que decidió sacar el tema con el que tanto le insistia y el que más queria saber.
J: Vamos dime ¿Cuándo conduciré?
R: Cuando estes listo y cuando cumplas tus 18 años, recuerda que aún eres menor de edad.
J: ¿En serio? Pero yo ya me siento preparado, ya se cuando girar, los diferentes tipos de cambios y todos los demas.
A: No Jack, el conducir no lo aprendes solo mirando, tienes que experimentarlo, tienes que estar sentado en el coche y ahí sabes que hacer... aparte no alcanzas los pedales.
J: Bueno tienes razón- dije ya más apagado- Pero prométeme que cuando crezca y cumpla 18, tu me enseñaras a conducir para entrar a las carreras semanales ¿sí?
Está bien, está bien, ahora pásame la caja verde que este motor no es fácil de manejar- contesto.
Y pues así fue, esperé seis años desde esa conversación y en todo ese tiempo yo estaba estudiando ya la vez construyendo con Artrhur un coche para mi. Cuando cumplió mis 18 años, Arthur como lo prometió, me enseñó a conducir con su carro viejo, ya que no habíamos terminado el mio.
La cosa que en la tarde estuvimos practicando a conducir varias veces, aunque ya sabía la mayoría de las cosas, el insistió en que las repasara. Durante varios días estuvimos practicando en el mismo sitio y con el mismo coche, yo maniobrando y el observando.
La cosa es que luego de practicar durante una semana, Arthur me dijo que, aunque ya sabía manejar y estacionarme, para poder entrar en la carrera callejera semanal necesitaba mi licencia de conducir.
J: ¿En serio?
A: Sí, es en serio.
Aunque renegase por esa estupidez, esas eran las reglas para entrar. Tenia que conseguir esa licencia, tenia que hacerlo por mis metas, mis sueños asi que esto no me iba a detener.
¿Vas a conseguirla chico? -me pregunto Arthur
En ese momento me encontraba sosteniendo mi casco que habia hecho de niño, a veces me gustaba verlo para saber que desde pequeño ya tenia el sueño y eso me motivaba a continuar.
J: Si, es solo que...
A: Tu puedes Jack, estoy contigo- dijo mientras me agarraba del hombro.
J: Lo lograré y cuando vuelvas, esperame con unos refrescos para celebrar.
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Para poder conseguir mi licencia de conducir, necesitaba hacer todo un papeleo con registros personales y un examen médico que para mí era una cosa innecesaria, pero bueno son los protocolos.
Los exámenes no fueron tan difíciles y felizmente pude pasar desapercibido en el hospital. Ahora en los hospitales ya no tienes que esperar largas colas para tener tus citas ni tonterías así, simplemente te acercas a un atendedor y ahí organiza tu cita fácilmente, pones tus documentos y solo esperas a que te den tu baucher todo pagado y ya.
Luego de eso me hice unas cuantas solicitudes rápidas y luego ya tenia la primera parte lista. Conocía los hospitales muy bien ya que una vez mi madre me llevo a uno cuando era pequeño y me conto todas las cosas que había y hasta algunos atajos... que buenos tiempos.
Bueno ¿En qué estaba? Ah sí.
Con respecto a los papeles tenía un problema, necesitaba la firma de mis padres y poner mis apellidos y todas esas cosas. Felizmente tenía un amigo que se encargaba de falsificar documentos, pero que falsificar yo diría que es engañar, pero bueno. Ambos pudimos averiguar la firma de mis padres mediante mi cuaderno que había traído de pequeño, ahí había solicitudes que mis padres firmaban para revisarlas. Copiamos las firmas que había y luego las pusimos en el papel y quedó increíble, ni siquiera pudimos notar la diferencia jaja.
Con respecto a los nombres y apellidos, mi amigo consultó con otro de sus amigos y este último escribió el nombre y apellidos de mi padre, pero de una manera que no se entendiera muy bien lo que decía.
Este me explico que los administradores solo revisan que todo el documento este lleno, lo que hayas puesto ahí no les importa si es correcto o no.
Ahora que lo pienso... ahora entiendo como hay mucha gente con falsas identidades.
Luego de conseguir tanto los exámenes como los documentos y demás cosas, solo faltaba entregarlo, salir aprobado y luego la prueba de manejo. Esperaba durante 1 día a que me dieran el aprobado, estaba nerviosa no por el hecho de que no me lo aceptaron, sino por el hecho de que me descubrieran como el niño desaparecido hace años.
Para mi buena suerte, salí aprobado y me dieron la fecha y hora para mi prueba de manejo. Se lo conté muy emocionado a Arthur y este simplemente me felicito y me dio algunos consejos para aquel día.
Luego de eso llegó el día, no estaba nervioso... bueno si lo estaba, pero nervioso no porque fallaría sino porque quería saber la reacción del tipo que me evaluaría al ver mis grandes habilidades. La cosa es que llegue y me dieron las indicaciones muy claras.
Recuerdo que no era el único en la sala, había otras personas adultas y mayores de edad. Creo que yo era el más joven de todos en el lugar, los encargados nos dijeron los datos a considerar sobre el manejo y yo estaba súper aburrido por el hecho de que ósea.
¡Vamos amigo! Yo nací en un barrio lleno de coches y conductores.
En fin, no pasa nada, es un simple hombre que no sabía eso, pero tranquilo justo ahora te demostrare de lo que soy capaz de hacer con un coche.
Unas horas después, cuando termine mi examen de conducir espere a que me dieran los resultados y luego regrese a mi casa muy tranquila.
Ahí me esperaba Arthur sentado mientras tomaba un refresco en el sol. Este me vio caminando con mi mochila y sin decirle nada saque mi licencia de conducir recién obtenida.
A: Jajaja ¿Tan fácil fue?
J: Ese viejo ni siquiera supe que decirme
R: Bueno pues, felicidades, Jack, oficialmente eres un director.
J: Si, pero yo quiero ser más que un conductor, quiero ser un piloto de carreras, participar en las grandes ligas y luego...
A: Ya, ta, esto tan solo es el primer paso, el siguiente será correr tu primera carrera- dijo mientras se levantaba.
¡Ah! Estoy emocionado, ya quiero correr- dije entusiasmado
Arthur saco un refresco, lo abrio y lo sirvio en dos vasos para luego darme uno.
R: Por el futuro corredor que se convertirá en alguien muy famoso ¡Salud!
J: ¡Salud!
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