CAPÍTULO 6: ENTRE LUCES Y AMIGOS

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Pues así fue, mi gran viaje comenzó y llegue a otro lugar en donde me instalaron y en unos días me podrían preparar para una carrera.

El hombre de blanco me mostró mi taller personal, mis compañeros de trabajo y mis auspiciadores... de momento. Si lograba un gran puesto, todo lo que tenía podía mejorar, así que tenía que dar todo de mí.

Era inevitable ver todo mi alrededor y no quedarme sorprendido, después de todo era mi sueño hecho realidad. Estaba tan impresionado por todo lo que me ofrecían y solo por correr una carrera internacional, en una de las pistas más grandes y conocidos, era tan solo...

—Hey chico— dijo el hombre mientras chasqueaba sus dedos al frente mío.

— Ah, sí perdón ¿Que decía?

—Hablare con el encargado de los mecánicos y con mis compradores para encargarnos de las piezas que te hacen falta, pero recuerda que tienes que darlo todo o me deveras mucho dinero eh— dijo el hombre.

—Sin presiones jeje— conteste nervioso.

—En fin, la carrera será en unos días, por mientras tomate el día libre y no vayas a olvidar a los reporteros temprano ¿vale?

—Sí, claro— conteste.

—También revisa los manuales que te mande y apréndetelos de memoria – me dijo mientras se ponía su chaqueta.

—Agh, bien... — dije disgustado.

Aunque me sentí como si estuviera en las nubes, la verdad es que ser piloto también tiene algunas cosas no tan geniales. Tenía que conocer a todos mis compañeros de grupo, aprenderme los diferentes tipos de bandera, las pistas, el clima, usar bien los cambios, tener cuidado con las curvas. Realmente era otro mundo completamente diferente para mí.

A pesar de que era bueno con el carro, a lo que me enfrentaría era algo mucho más superior. Recuerdo que, en mi hotel estaba durmiéndome, leyendo el manual de corredores novatos, estaba tan cansado que las bebidas energéticas ni el café servían.

En mi aburrimiento me puse a ver la televisión o a llamar a mis amigos para contarles toda mi experiencia. Estuvimos hablando durante una hora y en eso uno de mis amigos me dijo que corriera con el coche nuevo.

Al principio me encanta la idea, aunque de seguro que si me descubrieran con el coche estaría en problemas y críticas, pero qué más da. Como dijeron ellos aun soy joven y sin estas cosas estaría decepcionando de mi propia juventud jaja.

Entonces me coloco mi chaqueta, agarro las llaves, prendí mi auto y salí volando hacia la pista. La combinación de varias emociones comenzó a recorrer por todo mi cuerpo, cambiar de velocidades, esquivar los coches y girar en las curvas derrapando jaja, todo eso era simplemente increíble.

Aunque tuve que detenerme un rato en una gasolina para llenar el tanque de mi coche, no podía creer que unos cuantos kilómetros hubieran terminado todo lo que me quedaba.

De todas formas, creo que lo agradezco por el hecho de que en esa gasolina habría una tienda de compras rápidas.

Cuando entre me pedí varias cosas que de seguro no me los acabaría en ese mismo momento. Soy de los chicos que cuando tiene dinero se los gasta rápidamente jeje. La cosa es que en ese mismo momento me senté en una mesa y mientras comía me percaté de una hermosa chica.

Una chica rubia, con una blusa celeste, tenía su café en la mano y estaba mirando su celular desinteresadamente y su cabello reflejaba las luces de los focos de afuera, simplemente no podía dejar de mirarla.

Jacked, el carrerista inalcanzableHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora