Después de varios meses compitiendo en carreras y haciéndome más conocido, tenía una carrera que se trataba del torneo de campeones que estaba a punto de comenzar.
Durante este tiempo, me amiste con otros pilotos y hacíamos varias reuniones para conversar y pasarla bien. Reuniones las cuales también estaba Dan y Micaela, ellos eran los que me invitaban jaja.
En una de las reuniones o fiestas cuando estábamos los tres solos, Dan me hiso una pregunta, adivinen que... sobre mis padres.
—Hay, no saquen el tema— dije desanimado.
—Jack, no puedes vivir con eso dentro de ti, las cosas del pasado se tienen que arreglar. —Me dijo Micaela.
—Exacto, eso tarde o temprano te estará dañando poco a poco. —Lo acompaño Dan.
—No... no quiero, solo con pensar en ellos, solo con pensar en mi padre y como le pegaba a mi madre. — Luego de eso agache la cabeza triste y
Micaela me abrazo para consolarme.
—Al menos visítalos una vez, solo una. —Dijo Dan.
—No lo sé.
—Vamos Jacked, tú puedes. —Me apoyo Micaela.
Hay, al final acepto y les dije que mañana en la noche los visitaría.
Llego esa noche y con mi coche me dirigí hacia mi casa, la verdad es que me sorprende que no se hayan mudado todos estos años.
Hay, estaba incomodo ya la vez resentido, por cada paso que daba un recuerdo llegaba a mi mente. La cosa es que llega a la puerta y con muchos nervios el toque.
En ese momento me abrió mi madre y no me reconoció, me pregunto quién eres y al decirle unas pocas palabras, se sorprendió y supo que era su hijo.
Con lágrimas en los ojos me abrazo y yo también a ella, pero mi cara era la misma, luego llamo a mi padre, mientras que yo entraba a la casa. Habían pintado las paredes, los muebles eran nuevos y la cocina era un poco distinta.
Mi padre me vio y también me abrazo emocionado, aunque yo estaba duro como una piedra. Mi madre me abrazo de nuevo mientras agradecía.
Luego de todo eso me senté en la sala con mi padre, mi madre fue a la cocina a preparar algo, aunque realmente no quería nada... solo irme.
El silencio comenzó y tanto mi padre como yo estábamos callados, yo miraba a cualquier parte menos a sus ojos y este empezó.
—Hijo, me da gusto verte de nuevo, tu madre y yo estábamos muy preocupados por ti, todos los días te buscábamos y hasta renunciar a mi trabajo por ti— Me dijo confiado.
—Si, me entere por las noticias— Conteste.
—Tu... ¿Sabías que te estábamos buscando? —pregunto.
—Si, desde pequeño lo note, sus carteles de búsqueda y los policías detrás de mí.
—Entonces... tú no, no...
—No, no les dije nada, papa— contesté rápidamente interrumpiéndolo y luego de un silencio añadí. —Nunca quise.
—Pero hijo, queríamos verte y tenerte de vuelta, tú eres todo para nosotros— dijo mi madre sentándose al costado de mi padre.
—Hijo, tú sabes que nosotros éramos una familia unida y te necesitábamos con nosotros... —dijo mi padre, pero lo interrumpí.
—Y para qué ¿ah? Para que vuelvas borracho cada vez a la casa y golpes a mi madre como casi todos los días ¿Ah? —Estaba molesto.
ESTÁS LEYENDO
Jacked, el carrerista inalcanzable
AventuraJack, es un joven que tiene como sueño convertirse en un gran piloto de carreras, este tras muco esfuerzo lo logra, pero al final le esperaria un cambio que lo marcaria de por vida.
