Los radios sonaban sin parar y Rodrigo y Ovidio se dieron una mirada. Tenian que movernos para que checaran a mis niños pero no había como. Ovidio bajo a checar con los escoltas y Rodrigo se arrodilló a mi lado.
Rodrigo:"Voy a hacer hasta lo imposible para sacarlos ahorita."
Le dio un beso a mi frente antes de girarse con el doctor.
Rodrigo:"Los voy a mandar escoltados de regreso a Culiacán, necesito que estabilice a mi esposa y a mis hijos."
Las enfermeras estaban al pendiente de mis niños mientras que el doctor estaba limpiándome.
El dolor del parto ya no era importante para mi solo quería saber que mis niños estarían bien.
De un momento a otro entro Rodrigo con una silla de ruedas y me subió a ella.
Rodrigo:"Te llevara Finix hasta el hospital, yo iré atrás de ustedes en la otra camioneta."
Asentí y bajamos al primer piso. Ya estaba una camioneta esperándonos. Subieron las enfermeras con los niños y después me ayudaran a mi.
Se escuchaban balazos cerca y el movimiento alrededor de nosotros aumento.
Rodrigo cerro la puerta tras el doctor y dio la orden de la salida. Todo era demasiado rápido para mi cuerpo cansado pero hubo un momento en el que todo se detuvo.
Al lado de la brecha casi a la salida del rancho estaba el carro de Ovidio y el recargado afuera completamente ensangrentado.
Mi corazón se detuvo.
Le pedi a Finix que se detuviera y lo hizo ayudándolo a subir. Ovidio venia apretando su mano contra su estomago con fuerza mientras se le escapaban unas lagrimas.
Ovidio:"Yo intenté detenerlos."
Le cubrí la boca callándolo.
Yo:"No hagas esfuerzo, estaremos en el hospital pronto."
Negó su cabeza.
Descubrí su estomago para ver la herida pero no se veía mas que sangre brotar.
Hice presión con la camisa y se quejo de dolor.
Ovidio:"Quiero escucharlo.... antes de irme."
Negué mi cabeza empezando a sollozar.
Yo:"NONONO, Tu vas a llegar bien al hospital, solo aguanta un poco más."
La camioneta iba en un silencio total. Finix había apagado su radio y llevaba el pie hasta el fondo haciendo que los arboles al lado de la carretera se distorsionaran.
Ovidio tomo mi mano dandole un débil apretón.
Mire sus ojos que habían perdido ya ese brillo que los caracterizaban.
Ovidio:"Porfavor."
Negué mi cabeza empezando a apurar a Finix. Gritándole al doctor que hiciera algo por el, pero no había nada mas que hacer.
Ovidio quito mi mano de su estomago negando su cabeza.
Ovidio:"No tengo mucho tiempo."
Con un poco de tos sangre escurrió de la esquina de su boca.
Ovidio:"Solo dilo, que no estuve loco, que si había algo.... Por favor.... quiero irme feliz."
Solo asentí derramando mis lágrimas. Con el corazón pesado acaricie su mejilla limpiando la sangre de su boca. Me dolía hasta el alma lo que estaba pasando. Ovidio estaba muriendo y yo no podia hacer nada.
Yo:"No estas loco... nunca lo estuviste."
Conecte nuestros labios en un beso de despedida y sentí su piel helada. Con su mano temblorosa limpio las lagrimas que seguían bajando por mis mejillas.
Ovidio:"¿En otra vida?"
Yo:"Te lo prometo."
Ovidio:"Despídeme de mi familia por favor."
Mire una sonrisa formar en sus labios antes de que cerrara sus ojos.
Y por mas que lo moví, grite y llore no los volvió a abrir. Ni cuando inicie el RCP, ni cuando los doctores en el hospital se lo llevaron a reanimar. Su corazón se había ido y con el parte del mío.
Ese día que nacieron mis dos pequeños amores, se fue un amor imposible. Y me dolió como no tienen idea. Le lloré un mar pero tenia que ser fuerte, para mis niños y para mi.
Cuando sus hermano se enteraron se desato un infierno en Culiacán, querían un culpable a como diera lugar. Mi padrino se puso muy mal, Ovidio fue el segundo hijo que perdió a manos de la guerra del narco. Su velorio fue tan doloroso para todos, verlo ahi, tan tranquilo, nos destrozo.
Ese día Rodrigo llego con una mirada derrotada, todos habíamos perdido algo. No cabe duda que el corazón de una mujer es un profundo mar de secretos.
~
Hola hermosas, el siguiente capítulo sera el final. Muchas gracias por acompañarme en esta montaña rusa de emociones. Las tqm 🫶🏻 No me odien, Ovidio se merecía un final feliz como un héroe caído.
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Vieja Fresa
Romance"Yo no bailo con desconocidos", le respondí sin siquiera mirar su cara. "Mire chula, soy Rodrigo y ya no sea apretada, baile conmigo". Lo miré directo a los ojos ,"No". Volví a voltear con Axael y seguí con mi bebida. "Tan chula usted, pero caen mal...
