El matrimonio es un compromiso de vida, priorizarlo, amarlo y respetarlo. Dos almas unidas que se cuidan en la salud y en la enfermedad hasta que la muerte los separe . . . O algo más.
-Infidelidad
-Matrimonio
-Modern Au
-Boyslove
Omegaverse
Caminando a paso largo, rápido y con fuerza, haciendo que sus lindos zapatos choquen contra el cemento marcando un paso apresurado. El sudor corría por su cuerpo ensuciando su ropa.
Desesperado y preocupado llegó a su destino, entrando a la tienda y pidiendo permiso para entrar al hogar que se encontraba arriba del local. Pidiendo permiso al entrar al hogar y disculpas por entrar repentinamente.
Llegó a la puerta de la habitación y comenzó a tocar desesperado para que se abriera y que lo dejara ver al omega que estaba dentro. La puerta se abrió lento, mostrando a un omega cansado y descuidado aún en su ropa para dormir.
-¡Oh por la Luna! Una maldita semana y no respondes mis mensajes, ni siquiera mis llamadas. Tanjiro eres un- interrumpido por el dedo índice del borgoña seguido de un "shhh" cansado y lento mientras su dedo se mantenía encima de sus labios aún.
-Kaigaku, es muy temprano aún. Perdoname por no haber dicho nada, perdí mi móvil y no he tenido tanta energia estos dias-aun con los ojos cerrados se apoyo al marco de la puerta.
El tic en el ojo del morocho se activo, suspiro molesto y miro la hora en el reloj de su muñeca. Aún tenía tiempopara llegar a su trabajo. Empujó al omega dentro de la habitación, cerrando la puerta para tener algo de privacidad; lo hizo retroceder hasta llegar a la bonita cama del borgoña.
-Tengo tiempo aún Kamado, recuestate y te daré un pequeño masaje en la espalda -lo obligó a darse la vuelta, levantándose la camisa notando unos moretones y dedos marcados en la piel del Kamado -....Tanjiro ¿Que paso? ¿Te encuentras bien? ¿Acaso...te lo hizo el señor Rengoku?-
-No te preocupes por eso Kaigaku, el señor Rengoku no me obligó a nada...yo dejé que lo hiciera -intento voltearse pero no podía al tener al omega morocho encima suyo.
-Tanjiro, ese tipo es una bestia, no me importa que sea mi superior, le diste tu confianza y aún así mira como dejó tu cuerpo. Ese maldito alfa no sabe cuidar el cuerpo de un omega, aún si hubiera pasado una semana estás marcas aún siguen aqui-comenzo a masajear con cuidado, presionando sus pulgares en el centro, deslizando con sumo cuidado hacia arriba, masajeando hombros y omóplatos, escuchando los quejidos del Kamado -No dejes que vuelva a tocarte... Aún no hemos ido a un obstetra para que comience a estar pendiente de tu embarazo...¿Quieres ir hoy? -decendio las manos, enfocándose en la espalda baja, provocando más quejidos por el dolor.
Tanjiro guardo silencio, recostando bien su cabeza en el la almohada que abrazaba. No sabía que responder. Agradecía a Kaigaku por toda la atención que le brinda, por lo cariñoso que es el y lo preocupado que está por su situación. Pero no sabía si era correcto ir con el. Obligadamente si quería tener al cachorro tendría que casarse y para casarse tiene que aceptar el cortejo de ese hombre.
-Kaigaku... Em... Tengo algo muy importante que decirte
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Los ojos rasgados parecían poder ver su alma, perforando cada capa de piel, músculo, nervio intentando matarlo con la mirada. No estaba para nada feliz por la humillación que sufrió al quedar plantado en un restaurante, quedando enredado en una polémica gracias a la prensa.