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Sus padres habían vuelto, al día siguiente y con eso sus hermanos menores volvieron.

Se había encargado toda la noche de limpiar el lugar e intento disimular el aroma del alfa que había dejado el rubio la noche anterior. Y por suerte, nadie lo notó, o bueno su hermano mayor noto un aroma diferente en él aunque no le metió mucho cerebro.

Después de todo su aroma había cambiado desde que estaba en cinta.

Aún se sentía con energías. Algo desgastado y con síntomas no muy agradables que tenía en la mañana.

Los mareos eran recurrentes en las mañanas y el vómito matutino lo cansaba a altas horas del día.
Al menos podía decir que disfrutaba desayunar, ese día no había otra cosa en el mundo más que los panqueques de vainilla con fresas.

Y luego del desayuno fue a la panadería para ayudar a su hermana a hacer los panes del día.
Poniéndose su mandil, empezó a hornear.

Aún recordaba cuando iba a la academia, cada mañana despertaba exageradamente temprano para preparar los panes que se venderían y luego de hacer eso despertaba a Nezuko y le entregaba un pan para el desayuno ya que se les hacía tarde siempre.

Ya en la tarde tomó su descansó, que tomaba obligadamente por Nezuko.

Salió de la panadería, con un pan dulce en mano. Lo olfateo un poco, sintiendo la vainilla del pan caliente.

Estaba tranquilo comiendo, disfrutando cada mordisco el pan suave con relleno cremoso. Que no notó el auto negro frente.

 Que no notó el auto negro frente

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Hace unas horas.

Kyojuro estaba empacando esos papeles que había dejado en la casa de su padre. Volvería a su casa y prepararía el lugar para su omega.

Sin percatarse que unos ojos verdes lo vigilaban con sigilo desde la puerta, analizando sus movimientos.
Kotoha se alejó de ahí con cuidado, sin hacer mucho ruido hasta llegar al estudio del Rengoku mayor.

Dió tres golpes a la madera y paso al recibir la señal.
Entro con cuidado al lujoso estudio, tan bien iluminado que era hasta agradable pasar el tiempo ahí.

-Dime -Shinjuro alzó la vista, viendo a la omega mover sus ojos antes de contestar.

-Kyojuro-sama está empacando, parece que volverá a su mansión, señor -dijo firme mirando al rubio quien se paró de su asiento acercándose a la puerta.

Shinjuro salió del estudio y se dirigió a la habitación de su hijo mayor, secundado por la omega de ojos verdes. Frente a la habitación de Kyojuro, entro sin tocar para sorprender a su hijo, empacando ropa.

Frunció el ceño, confundido por el hecho de que su hijo estuviera llevándose ropa de aquí.

-¿Acaso piensas irte y no volver más? -se acercó a la cama mirando la valija marrón, casi vacía que apenas era rellenada de camisas.

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⏰ Última actualización: Sep 19, 2025 ⏰

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