Samael.
Los niños estaban muy inquietos así que nos dirigimos al cuarto de Edecia pero no estaba, Dante tenia a Azrael en los brazos pero aun con el bebe en los brazos se apresuro a revisar las cámaras del hospital, pudimos notar que Anto fue el ultimo en verla le entregamos los bebes a Juan y Abel encerrándolos en el cuarto donde se encontraba la mujer a la que le debemos la vida,Dante y yo interceptamos al francés en el tercer piso.
-¿Donde esta ella? y por que carajos desobedeciste la orden que te dimos?.-Anto tenia la orden de vigilar el cuarto de ella, bajo ninguna circunstancia debía dejarla ir
-Ella dijo que ahora yo soy el encargado de la seguridad de sus hijos, los rusos están cerca debemos llevarlos a Rusia . . .
Anto se vio interrumpido debido a que mi teléfono comenzó a sonar pude notar que el celular era de la persona en medio interrogatorio conteste ya que suponía era Edecia, pero al momento de acercar el celular al oído.
-ES UN INFILTRADO!!! MATA AL MALDITO FRANCÉS!!.-Yo saque el arma apuntando directamente a su cabeza pero el comenzó a reírse.
-Te lo preguntare una sola vez, ¿Para quien trabajas?.-Muchos infiltrados comenzaron a disparamos pero una bala me alcanzo a dar en el abdomen.
Nos ocultamos en una habitación y Dante me quito el arma de las manos para comenzar a disparar yo le marque a Juan.
-Anto es un traidor mantente oculto el quiere a los bebes.-Sin dar mas detalle colgué y Dante volvió al cuarto.
-Eres un maldito imán de balas, Anto ya no esta aquí pero nuestros hombres si, debemos movernos o el maldito llegara a los niños.-Era mas que claro que tendría varias cicatrices gracias al idiota y mis primos.
-VETE! ve por ellos si algo les pasa ella va a matarnos, cuídalos yo estoy bien.-Llego un hombre para darle municiones a mi hermano.
Debe de ir rápido o algo malo pasaría, le prometí que los mantendría a salvo y eso haré hasta que deje de existir, ella pudo salvarnos y sacrificare lo que sea por saldar mi deuda.
DANTE.
Deje a mi hermano en la habitación donde nos reguardamos mientras que cinco hombres me escoltaban al ultimo piso que era donde estaban mis nenes, en plenas escaleras interceptamos a los traidores, esto era una masacre, ¿pero por que querrían atacar a los bebes?, Anto no podía trabajar con los rusos de ninguna manera ya que lo humillaron frente a todos los demás por el incidente con mi lindura era mas que claro que esto no era pacifico, terminamos con los traidores pero el francés no estaba, llegue al ultimo piso pero tenia Aziel en brazos el bebe lloraba y se movía incluso mas desesperado.
-Bajen las armas!, esto sera incluso mas doloroso para ti, solo suéltalo y arreglaremos esto.-El saco una navaja de su bolsillo, mi cuerpo se paralizo en el momento que la acerco a la cara de Aziel.
-Yo no quería hacerlo, ella tampoco quería, Kala era mi esposa antes de toda su maldita culpa, si no asesino a los bebes ella morirá, todos hacemos tonterías por amor, se que tu y tu hermano harían lo mismo por ella.-¿Pero quien carajo es el que lo obliga?
-Yo salvare a tu mujer pero entrégame al bebe te prometo que los exiliare en una casa en la playa y te dejaran en paz.-Me acerque con mucho cuidado pero Aziel lo mantenía alerta.
Juan se acercaba por atrás con un extintor en las manos, era la salida que necesitábamos.
-¿Nos ayudaras?.-Pregunto Anto con algo de ilusión.
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ORGULLO O DEBILIDAD?
Teen Fiction10 hombres más fríos que el hielo pero bueno es comprensible cuando vives en Rusia, pero cuál o quien es la debilidad de estos hombres? Edecia Zugasti. De que son capaces estos 10 hombres por tener a una diabla encarnada sólo para ellos? Los hombr...
