"No fue un amor perfecto. Fue real. Con silencios, lágrimas... y promesas que dolían."
Ari no vive en el centro de los reflectores.
Jungkook sí. Pero ni su fama ni su pasado con una modelo influyente pudieron apagar lo que empezó como un amor improb...
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-El bebé está creciendo sano y fuerte, no muestra ningún rastro de peligro. Te has cuidado muy bien -nos dice la doctora mientras sigue moviendo el transductor con cuidado por mi abdomen.
Estamos embobados viendo al bebé en la pantalla. Jungkook aprieta mi mano suavemente, y aunque no lo mire, puedo sentir cómo su emoción lo desborda.
-Miren, está completamente formado. Estas son sus manitas... ¡y está aludando! -dice la doctora con una sonrisa, señalando el monitor.
Mis ojos se llenan de lágrimas al verlo mover sus diminutas manos. Dios mío, es la cosa más tierna que he visto en mi vida.
-Y aquí están sus piecitos... y su cabecita -continúa-. Todo parece estar en orden. Se está formando perfectamente, sin ninguna anomalía.
-¿Podemos saber el sexo? -pregunta Jungkook de repente, con ese brillo en sus ojos que me tiene fascinada desde que entramos aquí.
Me giro hacia él, sorprendida por la pregunta. No ha soltado mi mano en ningún momento y sigue atento a cada alabra de la doctora, haciendo preguntas sin parar.
-En dos meses podrán saberlo -responde ella con una sonrisa.
Jungkook asiente, claramente emocionado, pero no tarda en cambiar su tono a uno más serio mientras formula otra pregunta:
-Doctora, ¿ella puede empezar a trabajar o tiene que seguir guardando reposo?
Lo miro, un poco confundida, porque ni siquiera me dio tiempo de decir algo. Parece que está tomando la conversación en sus manos.
-Sí puede empezar, pero debe hacerlo con precaución. Aunque el bebé esté sao, no queremos correr riesgos innecesarios -explica la doctora.
Él asiente de nuevo, completamente concentrado, mientras yo no puedo evitar pensar en la pregunta que ha estado rondando mi cabeza desde que llegamos aquí.
-¿Y... puedo viajar? -solté finalmente, sin mirar a Jungkook.
El silencio que siguió fue denso. Pude sentir su mirada fija en mí, claramente sorprendido. No esperaba que preguntara eso.
-Sí puedes -respondió la doctora, con cautela-, pero sería ideal esperar a la próxima cita para confirmarlo. Por aora, puedes retomar tu trabajo poco a poco, siempre con cuidado.
-Bien -respondí, mirando a Jungkook. Su semblante cambió por completo, cerrándose en una expresión que no podía descifrar.
La doctora nos dejó solos para que me cambiara, y el ambiente se volvió pesado, cargado de un silencio incómodo. Jungkook no dijo nada mientras me ayudaba a limpiarme y a vestirme, pero podía sentir la tensión en cada uno de sus movimientos.