Capítulo 17

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Actualidad

Jungkook

Traté de abrir los ojos, pero pesaban tanto que apenas podía moverlos.

Suspiré y lo intenté de nuevo. Poco a poco, la claridad fue invadiendo mis pupilas, acostumbrándose a la luz que entraba por la ventana.

Sentía el cuerpo como si lo hubiera atropellado un tren. Cuando mis sentidos volvieron del todo, comprendí: estoy en el hospital.
Mierda.

Lo último que recuerdo fue estar en el escenario sintiéndome mal... pero lo ignoré. Quería dar lo mejor de mí, mantener la mente ocupada, no pensar en Ari.

Sabía que su decisión de alejarse era por el bien de los tres. Todo lo que ha estado pasando a nuestro alrededor solo le generaba más estrés... y eso le hacía daño al bebé.

Miré alrededor. Cuando intenté moverme, sentí un leve tirón en mi mano. Fue entonces cuando la vi.

Ari estaba dormida a mi lado, sosteniéndome la mano

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Ari estaba dormida a mi lado, sosteniéndome la mano. Su cabeza descansaba sobre el borde de la camilla, a pesar de estar sentada en una de esas incómodas sillas del hospital. Su otra mano protegía su vientre, ya notoriamente abultado.

Dios... ahí dentro crece un mini yo. O una mini ella.

¿Qué hace aquí?

No quise moverme. No quería despertarla. La había extrañado tanto. Ella es esa parte de mí que le da color a todo.

La observé en silencio, detallando cada rasgo: sus pestañas largas, su nariz fina, su piel canela, que ahora parecía un poco más clara.

-Jeong... -susurró en sueños, sonriendo. Esa sonrisa dormida siempre ha sido mi debilidad.

-Bonita -susurré con la voz ronca, seca.

-Ya despertaste -dijo una voz a mi izquierda. Era Yoongi, sentado en el sillón del otro lado de la camilla.

-¿Qué haces aquí?

-No quise dejar sola a Ari -contestó en un susurro.

-¿Fuiste tú quien le contó, verdad? -pregunté, aunque ya sabía la respuesta.

-Siempre estuvo al tanto de todo -respondió, sin apartar la vista de ella.

-No debiste...

-Tarde o temprano lo sabría, así que no me culpes.

Tenía razón. Por más que hubiera querido ocultarle todo, era inevitable.

-¿Y ahora qué vas a hacer? -me preguntó-. O mejor dicho... ¿ya es hora de hacer pública su relación? Aunque creo que Ari ya tiene algo pensado.

-Quiero que sea algo especial, para los dos. Sé que cuando lo hagamos... las cosas van a cambiar.

Observé cómo Ari fruncía el ceño en su incómodo sueño.

Corazón de EstrellaHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora