—Ve tú, termino de copiar y te sigo—dijo Jay sin apartar la vista del pizarrón, su lápiz moviéndose con rapidez mientras llenaba el cuaderno con notas impecables.
Jake, sentado a su lado, lo observó con un dejo de resignación. Sabía que el deberia de estar haciendo lo mismo que su amigo. Pero ahora no podía concentrarse en nada más que en el hambre que le retumbaba en el estómago.
Esa mañana había sido un completo caos: su hermano mayor lo había despertado tarde y prácticamente lo había arrastrado fuera de casa. No tuvo tiempo de desayunar ni de arreglarse como era debido. Incluso en el auto, mientras su hermano conducía, Jake había intentado desesperadamente alisar su camisa y peinarse lo mejor que podía frente al espejo retrovisor.
—Está bien, te esperaré en una de las mesas del fondo —dijo Jake mientras se levantaba con algo de pereza. Luego, miró a su amigo—. ¿Quieres que te pida algo?
Jay negó con la cabeza sin despegar la vista de su cuaderno.
—No, tranquilo. Ahora voy y pido algo yo.
Jake asintió y pasó con dificultad tras la silla de su amigo, tratando de no tropezar con las patas de los pupitres. Mientras avanzaba por las filas, notó que algunos estudiantes seguían en el aula, inmersos en sus teléfonos o charlando en pequeños grupos. Jake también solía quedarse en el aula durante el receso, pero hoy no podía ignorar el vacío en su estómago.
Al salir del salón, el bullicio del pasillo lo envolvió. Caminó con pasos relajados, esquivando estudiantes que iban de un lado a otro, hasta llegar a la cafetería.
El lugar estaba abarrotado, como era costumbre a esa hora. El aroma a café, sándwiches calientes y papas fritas llenaba el aire, mezclándose con el sonido de risas y charlas. Jake recorrió el espacio con la mirada, buscando la fila para pedir su comida, cuando su propio nombre resonó por encima del ruido.
—¡Jake!
Frunció el ceño, deteniéndose en seco. Giró la cabeza buscando al responsable de aquel grito, y no tardó en encontrarlo.
—¡Enano, aquí! —Heeseung, su hermano mayor, agitaba exageradamente la mano desde una de las mesas del fondo. Su expresión despreocupada y la manera en que movía el brazo como si estuviera en un desfile dejaban claro que, como siempre, disfrutaba de llamar la atención.
Jake suspiró, pero pronto su mirada se desvió. Frente a Heeseung, estaba sentado Sunghoon. Su cabello oscuro caía con una naturalidad envidiable, y su postura relajada lo hacía parecer más inalcanzable que nunca. Cuando sus ojos se encontraron, Jake sintió como si el tiempo se detuviera. Sunghoon sonreía suavemente, y aquella simple curva de sus labios bastó para desarmarlo.
Tragó saliva, apartando rápidamente la mirada y enfocándose en su hermano. Saludó con un leve movimiento de cabeza, esperando que fuera suficiente. Pero Heeseung, como siempre, no se daba por vencido.
—¡Ven aquí! —le indicó con un gesto de manos, haciéndole señas para que se acercara.
Jake cerró los ojos por un instante, derrotado. Sabía que no tenía escapatoria. Con las manos enterradas en los bolsillos de su abrigo, avanzó entre las mesas, apretando con fuerza el interior de esta en un intento de calmar sus nervios. Cada paso que lo acercaba a la mesa hacía que su corazón latiera más rápido.
Al llegar, intentó mantener la compostura.
—Hola —dijo, con una sonrisa pequeña que, aunque parecía casual, estaba claramente dirigida a Sunghoon más que a su hermano.
—¿Qué tal, Jakey? —respondió Sunghoon, dedicándole una sonrisa amplia y cerrando los ojos brevemente, como si quisiera transmitir una amabilidad sincera.
ESTÁS LEYENDO
യᩙ ݂ ݁ 𝗕𝗲𝘆𝗈𝗇𝖽 𝘁𝗶𝗆𝖾 💍ᩙ꤬᭪ | 𝖲𝗎𝗇𝗀𝖩𝖺𝗄𝖾
Romanceׄ ׅʚ 𝖲𝗎𝗇𝗀𝖩𝖺𝗄𝖾 ꒱ ︴(🤍) Después de casi tres años enteros sin contacto, Sunghoon y Jake se vuelven a encontrar. La distancia había sido dolorosa para Jake, quien creía conocer las razones detrás de la desaparición del mayor, razones que lo...
