11. (parte 1) ♡

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Los largos mechones del cabello de Jake revoloteaban con el viento, desordenándose aún más sobre su rostro mientras deslizaba su patineta por la pista. El sonido rítmico de las ruedas rozando el concreto resonaba en el aire, creando un eco constante que le resultaba extrañamente relajante. El cielo, teñido de tonos anaranjados y rosados por el ocaso, se extendía como un lienzo pintado a mano, capturando la mirada de Jake de vez en cuando.

Al llegar a la cima de la rampa, detuvo su patineta con un movimiento preciso y calculado. Su vista se alzó, permitiéndose contemplar por unos segundos el cielo que parecía más vivo que nunca. Esa breve pausa le llenó de tranquilidad antes de que su atención volviera al entorno. Sin pensarlo demasiado, inclinó su cuerpo hacia adelante y descendió con fluidez, el movimiento ya tan natural como respirar.

En el trayecto, se cruzó con Ni-ki, quien permanecía en equilibrio en el extremo opuesto de la pista.

-No respondiste mi pregunta -comentó el rubio, hundiendo las manos en los bolsillos de su chaqueta. Sus ojos siguieron a Jake mientras este pasaba a su lado, un leve puchero dramático decorando su rostro. Aunque su tono era ligero, había una clara insistencia detrás de sus palabras, como si no estuviera dispuesto a rendirse fácilmente.

Jake dejó escapar un suspiro, llevando una mano a su cabello para apartarlo hacia atrás antes de responder:

-Está bien, voy a ir -cedió finalmente, aceptando la invitación a la fiesta que Ni-ki había mencionado con tanto entusiasmo hacía un rato.

Desde que Jake y Jay habían comenzado la universidad, sus fines de semana solían ser más tranquilos, dejando atrás las salidas frecuentes al boliche. Sin embargo, Ni-ki, siendo el menor del grupo, parecía tener una habilidad especial para convencerlos, y Jake, con su corazón débil hacia él, no pudo resistirse a su insistencia.

La sonrisa que se dibujó en el rostro de Ni-ki fue amplia y triunfante, como si acabara de ganar una pequeña batalla. Con un movimiento ágil, descendió por la rampa, el sonido sordo de su patineta al tocar el suelo resonando en el ambiente. Cruzó rápidamente hacia la cima opuesta, donde Jay estaba sentado, completamente absorto en su celular. Ni-ki no dudó en sentarse a su lado, rodeándole los hombros con un brazo de manera casual, como si quisiera interrumpir intencionadamente su concentración.

-¿Y qué dijo Jungwon? ¿También vendrá? -preguntó Ni-ki con curiosidad, inclinándose para apoyar la barbilla en el hombro de Jay mientras intentaba espiar la pantalla de su teléfono.

Jay, que ya estaba acostumbrado a las tácticas del rubio, apartó el celular de inmediato, provocando que Ni-ki rodara los ojos con frustración fingida.

Jake llegó hasta ellos poco después, deteniendo su patineta con un gesto fluido y sentándose junto al dúo en la cima de la rampa. Se inclinó ligeramente hacia adelante, apoyando los codos sobre sus rodillas mientras observaba la interacción.

-Sí, dijo que no quería que vaya solo -respondió Jay finalmente, con la misma calma de siempre, como si aquello fuera lo más natural del mundo.

Ni-ki soltó una carcajada ligera, claramente entretenido por la confesión, y dirigió una mirada divertida a Jake, que negó con la cabeza, aunque no pudo evitar sonreír.

-Te tienen bien vigilado, amigo -bromeó Ni-ki, sacudiendo la cabeza mientras le daba unas palmadas en el hombro a Jay.

Aunque Jay no era del tipo posesivo, ambos sabían perfectamente que Jungwon compensaba esa falta con su propia manera de mantenerlo en línea. El dulce y tranquilo castaño tenía un control silencioso sobre Jay que nunca dejaba de ser motivo de bromas en el grupo.

Jake dejó escapar una risa suave, todavía entretenido por la situación, pero un pensamiento cruzó su mente de repente. Se recostó hacia atrás, apoyando las manos en el suelo detrás de su cuerpo para mirar a Ni-ki, que seguía sentado del otro lado de Jay.

യᩙ   ݂    ݁   𝗕𝗲𝘆𝗈𝗇𝖽  𝘁𝗶𝗆𝖾   💍ᩙ꤬᭪  |  𝖲𝗎𝗇𝗀𝖩𝖺𝗄𝖾Donde viven las historias. Descúbrelo ahora