𝐄𝐏𝐇𝐄𝐌𝐄𝐑𝐀𝐋 - 𝘔𝘢𝘵𝘵𝘩𝘦𝘰 𝘙𝘪𝘥𝘥𝘭𝘦 𝘧𝘢𝘯𝘧𝘪𝘤𝘵𝘪𝘰𝘯
❝ El amor es efímero, cuando menos te des cuenta, todo aquello habrá desaparecido. ❞
Draco y Hayley tienen una relación abierta, en la cual existen estrictas reglas, una de ellas:...
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"Chispas de chocolate" ____________________ ADHARA W. H.
No era un viernes por la tarde, pero definitivamente necesitaba distraerme.
Cuando creí que mi relación con Draco podría funcionar, porque estaba dispuesto a mejorar nuestra comunicación y pasar más tiempo juntos; estaba equivocada por completo.
Después de salir corriendo de la Torre de Astronomía debido al percance con Mattheo, mientras corría por los pasillos, me detuve debido a que me había agotado y ese fue uno de mis más grandes errores de ese día: Draco estaba hablando con la misma rubia de aquella vez.
No quería hacerme ideas de la situación, pues podrían estarse ayudando mutuamente para estudiar, pero, ¿a quién quiero engañar? Draco no habla con miembros de otras casas si no es para molestarlos, y una sonrisa de cachete a cachete dibujada en el rostro de la chica, no parecía ser una expresión de sufrimiento, a menos de que Draco la hubiera amenazado para que se riera de sus chistes.
Me desplome sobre uno de los sofás de la Sala común de Ravenclaw y miré la caja llena de ingredientes y utensilios para la venta de galletas de los fines de semana en Hogsmeade. Como dije hace unos segundos, no era un Viernes por la tarde, pero preparar galletas lograría distraerme después de días cargados de confusión y drama.
Desde mi intento de reconciliación con Draco, hasta mi aparición con ambos magos de Slytherin en la revista de chismes Corazón de bruja. Bufé para después ponerme de pie.
Stella y Kaelan fueron a ayudarle a Luna con sus criaturas, mientras que el trío de oro continuó con las clases pendientes que tenían este día. Por otro lado, yo ya había concluido con todas mis actividades, lo cual en estos momentos no me servía para nada.
Me dirigí a la caja que teníamos debajo de una de las pequeñas mesas decorativas de la Sala común, para cargarla y dirigirme a la Sala de Menesteres. Probablemente la cocina esté ocupada como siempre, así que mejor no me arriesgo y voy a lo seguro, mientras antes mejor.
El transcurso fue largo pero mis pensamientos inundaron y llenaron cada hueco que hubiera en mi cerebro. La gran puerta que da la entrada a la Sala de Menesteres se abrió, así que resoplé mientras dejaba caer la caja con las cosas dentro.
Todo estaba como lo habíamos dejado la última vez, desde los guantes color turquesa hasta el horno desgastado por su uso. La Sala de Menesteres nos muestra lo que necesitamos en algunos momentos, así que era una ventaja para que no cualquiera pudiera ingresar a menos de que lo deseara.
Saqué los ingredientes de la caja y comencé a preparar algunas mezclas. No obstante, trabajar en silencio no es algo que me satisfaga, así que me acerqué a uno de los estantes en los cuales se encontraba un toca discos bastante viejo y desgastado. Rebusqué entre el montón de vinilos disponibles que estaban a su costado, y cuando elegí uno que llamara mi atención, lo coloqué para que la primera canción comenzara a reproducirse.