𝐄𝐏𝐇𝐄𝐌𝐄𝐑𝐀𝐋 - 𝘔𝘢𝘵𝘵𝘩𝘦𝘰 𝘙𝘪𝘥𝘥𝘭𝘦 𝘧𝘢𝘯𝘧𝘪𝘤𝘵𝘪𝘰𝘯
❝ El amor es efímero, cuando menos te des cuenta, todo aquello habrá desaparecido. ❞
Draco y Hayley tienen una relación abierta, en la cual existen estrictas reglas, una de ellas:...
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"Una razón para vivir" ___________________ MATTHEO RIDDLE.
El campo de Quidditch desataba caos. Mientras en diversas tribunas se miraban banderas apoyando al equipo de los leones, en la otra mitad solo revoloteaban colores amarillos, apoyando a los tejones.
Era el primer partido al que asistía. Escuchaba de ellos; aparecían en los periódicos de magia y, joder, vaya que anhelé con ser parte de ellos alguna vez.
Quería que todos me miraran como llegaron a hacerlo con Tom. Quería pertenecer a su mundo. Quería estudiar en Hogwarts.
Quería ser visto por mi padre.
Que me notara.
Pero quien diría que obtener todo lo que él alguna vez tuvo, involucraría sufrimiento.
Porque deseamos lo que otros tienen, sin disfrutar de lo nuestro. Sin saber que todo logro, requiere de sufrimiento.
Sin embargo, lo que alguna vez quise. Lo que alguna vez soñé, ya lo tenía; mi padre me toma en cuenta para sus sucios planes, voy al mismo colegio que Tom, soy parte del equipo de quidditch, pero, ¿entonces por qué no me siento satisfecho?
¿Por qué se siente como si no perteneciera a este maldito mundo?
Nyx me tomó del brazo atrayéndome de vuelta a la realidad, aislándome de mis pensamientos. Ambos subimos a las tribunas de Hufflepuff, en las cuales se encontraba Pansy Parkinson, Theodore, Malfoy y Zabini.
Los mismos que no paraban de susurrar cosas y a la vez, emitir grandes estruendos de burlas respecto al equipo de los leones. Sin una pizca de esperanza de que ganen.
Susurré algo al oído a la bruja una vez que vi a un jugador fallar su tiro, y Yaxley solo sonrió como respuesta.
—¿Por qué las caras? —Nyx cuestionó mientras se sentaba a un costado de Theodore.
—Los leones han anotado más puntos que los tejones. Se supone que tienen a Diggory en su equipo, pero las apuestas se irán a la mierda si siguen así —explicó Theodore, con una notoria mueca de disgusto.
—Apuestan por un equipo que tiene menor probabilidad de ganar a un lado de Gryffindor. Siguen dejándose llevar por su odio —Yaxley se cruzó de brazos.
—El idiota de Diggory es bueno, se supone que les daría buena competencia —protestó Theodore.
—Olvidas que los imbeciles de Gryffindor son ratas del campo de Quidditch. Entrenan día y noche —saqué un cigarrillo y lo encendí sin importar que los profesores estuvieran cerca—, Diggory tiene la fama, pero es su último juego antes de irse de Hogwarts.