𝐄𝐏𝐇𝐄𝐌𝐄𝐑𝐀𝐋 - 𝘔𝘢𝘵𝘵𝘩𝘦𝘰 𝘙𝘪𝘥𝘥𝘭𝘦 𝘧𝘢𝘯𝘧𝘪𝘤𝘵𝘪𝘰𝘯
❝ El amor es efímero, cuando menos te des cuenta, todo aquello habrá desaparecido. ❞
Draco y Hayley tienen una relación abierta, en la cual existen estrictas reglas, una de ellas:...
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"¿Te duele que te digan mestizo?" ________________________
ADHARA W.H.
Oscuridad.
Aún recuerdo la primera vez que pise Hogwarts, era tan solo una niña, no conocía a nadie y me mantuve aislada la mayor parte del tiempo. Para mi hermano era lo contrario, se le daba muy bien socializar con la gente, en especial cuando transmitía buenas vibras a cualquiera.
Las pesadillas al llegar al colegio de magia fueron continúas; sangre por todos lados, gritos desgarradores y cuerpos por todas partes. Un día, dejé de soñarlo, dejé de verlo y traté de continuar con mi vida, pero la situación era que, jamás le dije a mi hermano sobre eso.
La mayor parte de mi vida me he guardado las cosas y no he encontrado el momento correcto para expresarlo. ¿Por qué me costaba tanto?
La última vez que las pesadillas cruzaron por mi mente fue hace unos cuantos años, soñar con eso para una niña podía ser una tortura, y lo sigue siendo.
Actualmente las pesadillas regresaron y al despertar mi corazón late desesperado, solo quiero ignorarlo, pero cada vez se siente más real.
Hoy era otra mañana de esas, abrí los ojos de golpe y me senté en la cama, puse mi mano sobre mi pecho y traté de calmar mi respiración, estaba asustada. El sudor recorrió cada parte de mi rostro hasta mi cuerpo, cerré los ojos pero lo único que veía era eso, sangre.
Joder.
—Sigues con pesadillas, necesitas hablar con Kaelan, Ara. —Stella habló al otro lado de mi cama, aún estando recostada sobre su cama, pero desde aquí podía imaginar su rostro de preocupación.
Se había vuelto costumbre, y ella era la única que lo sabía. Estaba teniendo pesadillas continuas tal como alguna vez llegué a tenerlas, Lovegood no sabía sobre ellas, pero me veía despertar asustada y por su puesto, ella se percataba de ello ya que terminaba despertándola a ella también sin tan solo quererlo.
—Adhara. —La chica advirtió, se sentó sobre su cama, sobó sus sienes y suspiró. Hoy era un nuevo día y no sabíamos lo que la vida nos deparaba.
—Estoy bien. —No lo estaba pero, no quería hablar de ello.
—Ajá, y Ron odia el pollo frito. —Stella ironizó para después levantarse de su cama y sentarse a un lado mío. —No me gusta que lidies con esto cada mañana, nunca está de más pedir ayuda.
Sonreí de mala gana y asentí, la rubia me dio una pequeña sonrisa y se puso de pie para irse a dar un baño. No me gustaba molestar a las personas con problemas que son míos y que claramente yo puedo solucionar, tampoco quisiera darle la mayor importancia posible cuando era probable que esos sueños no significaran nada.