𝐄𝐏𝐇𝐄𝐌𝐄𝐑𝐀𝐋 - 𝘔𝘢𝘵𝘵𝘩𝘦𝘰 𝘙𝘪𝘥𝘥𝘭𝘦 𝘧𝘢𝘯𝘧𝘪𝘤𝘵𝘪𝘰𝘯
❝ El amor es efímero, cuando menos te des cuenta, todo aquello habrá desaparecido. ❞
Draco y Hayley tienen una relación abierta, en la cual existen estrictas reglas, una de ellas:...
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"Touché" _______________ ADHARA W.H
Hoy Slytherin jugaría en contra de Gryffindor. Las serpientes se habían preparado demasiado para este torneo, y no ansiaban nada más que ganar la copa. Vencer a un equipo como Gryffindor no sería fácil, pero estaban más que listos para ganar.
La semana anterior, Slytherin jugó en contra de Hufflepuff, quienes están a punto de ser descalificados; solo les queda un último juego, y ese es en contra de Ravenclaw, sin embargo, tienen una gran desventaja.
La mañana anterior a la fogata, McGonagall nos otorgó un castigo grupal a quienes estaban presentes, principalmente a Draco y a Mattheo.
No era un castigo tedioso, ni mucho menos complicado. Tendríamos que ayudar en la cocina en las próximas semanas, eso para muchos era algo de agrado, pero para otros una completa pérdida de tiempo.
—¿Se supone que debemos de hacer todo a mano? —bufó Stella mientras miraba los platos sucios. Una mueca se dibujó en su rostro y miró al resto de estudiantes, quienes limpiaban el suelo con objetos sin magia.
—Habría sido más sencillo si alguien no se hubiera peleado por mi hermana —Kaelan puso los ojos en blanco en el momento en que Draco apareció por en frente—. Tenemos entrenamiento de Quidditch esta semana, y por limpiar no podemos entrenar.
—¿El partido es este viernes? —cuestioné mientras limpiaba algunos platos sucios.
—Hoy Slytherin jugará contra Gryffindor —comentó mi hermano—. Las serpientes no están más que enfadadas por no poder entrenar esta mañana. El campo está vacío, era suyo.
—¿Y qué hay de Gryffindor?
—La mayoría de los leones no estuvieron en donde ocurrió el incidente. Harry y el resto del equipo se quedaron apartados. Tienen una gran ventaja.
Me relamí los labios y miré a mis costados. Algunas serpientes me miraban con odio, principalmente porque esta mañana no podrían entrenar.
—No es culpa tuya que Draco y Mattheo se pelearan por ti —susurró Stella mientras le devolvía las malas miradas al resto.
—No es la primera vez que lo hacen, y ese es el problema.
Draco y Mattheo se habían metido en problemas diversas veces, y gran parte de ellas, fueron por culpa mía.
—Srta. Wildhart —la profesora McGonagall se acercó en nuestra dirección, centrándose en mi—, puede retirarse. Esta noche requeriré de su presencia para preparar el desayuno de mañana. Estará acompañada de otros estudiantes.