T2: capitulo 3

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A la mañana siguiente Dani ya no se encontraba en la habitación, en su lugar estaba Iris esperando a que me levantará, tan pronto como abrí los ojos, entraron varias sirvientas a vestirme y prepararme para el resto del día, a pesar de que esto pasaba todas las mañanas aún no podía acostumbrarme, luego de un rato terminaron, pude sentir un olor peculiar que venía de la cocina, así que baje rápidamente a ver de qué se trataba, tal como lo sospeche era mi madre quien estaba preparando unos waffles junto a mi padre, los cocineros tenían cara de preocupación y derrota, tengo la ligera sospecha de que mi padre los convenció para dejar que mi madre cocine, paso muy poco tiempo para que ella se diera cuenta de mi presencia.

-buenos días mi princesa-saludo mi madre con una sonrisa.

-buenos días madre-respondí mientras veía como ella comenzaba a acercarse a mi, mi madre tenía el cabello rojo con tonalidades de azul y unos bonitos ojos color Aquamarina.

-lamento no poder estar contigo ayer-dijo sacando un plato de galletas-esto es para ti y para Alec-se disculpo para después ver a otra dirección.

Volteé para ver a dónde dirigía su mirada y pude ver a Alec escondido detrás de una puerta.

Mi madre no solía estar mucho tiempo en casa siempre estaba en el palacio o atendiendo asuntos fuera de el, así que supuse que la expresión extraña de mi hermanito era por esa razón, después de ver cómo mi madre lo estaba viendo decidió acercarse y agarrar unas cuentas galletas, sus ojos brillaron al morderlas.

-no tenías que preocuparte, yo sé que estás ocupada y lo entiendo-dije tomando una galleta.

Mi madre tomo una de las galletas y se la dio en la boca a mi padre lo que hizo que un sonrojo apenas notable apareciera en sus mejillas, la verdad era que ellos se querían mucho.

Luego del delicioso desayuno preparado por mis padres, me dirigí a la biblioteca, cuando de repente escuché algunos gritos que provenían del estudio de mi padre.

-¡Tu hija es una deshonra para nuestra especie!-

-¡ni siquiera pudo conseguir sus alas!-

Eran algunos gritos provenientes de su estudio, acompañado de abucheos y más quejas.

Me asomé un poco para ver de quienes provenían aquellos gritos, pero antes de poder ver, alguien puso su mano en mi hombro.

-¡Es un monstruo!-resonó dentro del estudio con fuerza.

La persona que había puesto su mano en mi hombro ahora cubría mis orejas, se trataba de Jeni la hermana menor de mi madre, quién aún mantenía una postura calmada, pero su mirada era bastante sombría en estos momentos.

Yo sabía la razón de los gritos, eran por mi, cuando yo nací me hicieron falta las alas de un angel o las de un demonio para mí mala suerte tampoco nací con cuernos, esto no fue el caso de Alec, apesar de ser hermanos, el había nacido con alas de angel representando a la familia de papá y con cuernos representando a la familia de mamá, esto no pareció preocuparle nunca a nuestros padres, pero se supone que yo tendría que ser la princesa heredera, tendría que representar a los angeles y demonios y no pude representar a ninguna, esto no les pareció bien al resto de familias nobles, a la de ninguna raza, hubieron varias críticas y muestras de odio de parte de varios nobles, nobles que ahora no existen, cuando mi padre se enteró literalmente se dedico a acabar con cada uno de ellos de la manera más cruel, algunos pensarían que el no es un angel.

Jeni quitó sus manos de mis orejas y me dedico una sonrisa-espero no hayas escuchado nada-dijo para seguir caminando y dejarme ahí.

Las puertas se abrieron estruendosamente dejando pasar a un grupo de demonios enojados, con miradas de odio hacia a mi, ví dentro del estudio y ahí estaba mi madre,parecía bastante irritada pero trataba de disimularlo, ella era la que los estaba atendiendo, menos mal fue ella pensé.

De repente unos gritos comenzaron a llenar la mansión y una aura tenebrosa se sentía en el aire-¿Que es esto?-pregunte temerosa y vi a mi madre con una sonrisa-tu papá estaba cerca- fue lo único que me dijo, la aura comenzó a acercarse dejando ver a mi padre, con una pequeña mancha de sangre en su mejilla.

-Que bueno que hoy no vinieron visitas-dijo con una sonrisa mientras se agachaba para estar a mi altura-todo lo que hayas escuchado no es cierto, lo único que tú debes hacer es ser feliz y disfrutar de tu niñez-agrego mientras hacía aparecer una galleta de la nada y entregarmela- y si alguien te hace daño, papá acabará con el sin problema-

Mi padre era bastante sobreprotector con nosotros, en algún tiempo me preocupo que pudieran hacerle daño pero nadie se atreve a si quiera enfrentarsele, luego de un rato mi madre le explicó a mi padre que los "invitados" no habían solicitado una cita previa con ella, llegaron de imprevisto, aquí era de muy mala educación llegar de esa forma, incluso se le consideraba más una ofensa, papá se molestó aún más.

Mi madre dijo que se encargaría de esto, así que retomé mi camino a la biblioteca, aún no podía dejar de pensar en las personas que intentaron  matarme el día en el que nací, ese día Moon la hermana mayor de mi madre  pudo percibir que hubieron invitados indeseados, mis abuelos aumentaron la seguridad de la mansión y mis tíos decidieron quedarse para mí seguridad, los primeros dos años no me dejaron sola en ningún momento, incluso mi madre no llego a pisar el palacio durante ese tiempo para cuidar de mi.

Por fin había llegado a la biblioteca, tome varios libros y me puse a leer, quería saber quiénes eran esas personas, anteriormente había investigado si mi familia tenía enemigos, pero por mi padre no existen, luego recordé que en mi antigua vida siempre existieron peleas sobre el poder, pero los hermanos de mi madre, no tenían esa clase de ambición.

—que estás leyendo—

Escuché una voz bastante relajada y levanté la vista pero no había nadie, así que no respondí.

—que mal educada—

Dijo aquella voz, así que cerré el libro y comencé a ver a mi al rededor.

—estoy aqui—

La voz provenía de arriba así que la seguí, y me encontré a un pequeño gatito.

—¿Estás bien?¿Te perdiste?—pregunte mientras el gatito me veía enojado, así que saque una de las galletas que había guardado y se la di—¿Tienes hambre gatito?—dije antes de dársela de comer.

—¿Tienes otra?—pregunto el gatito, mientras comenzó a brillar convirtiéndose en una niña un poco mayor a mi, tenía el cabello negro y unos ojos de color amarillo,vestía con un abrigo grande del mismo color de su cabello.

—toma—le di todas las galletas que tenía en ese momento, ella las comía super rápido, debió de tener mucha hambre.

—gracias, cuando me necesites llámame, estaré cerca de ti—dijo para luego convertirse nuevamente en un gatito y empezar a correr.

—¡Cuál es tu nombre!—grite antes de que se fuera, aún que ya estaba bastante lejos.

—¡Mia!—grito antes de desaparecer.

Sonreí, está búsqueda resultó un fracaso, apenas y pude encontrar información pero al menos había conocido a una ¿Amiga?.

 Eternal LoveDonde viven las historias. Descúbrelo ahora