Capítulo 48

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Jamás en su vida había pensado en el matrimonio, a diferencia de Yuu, él no necesitaba resolver ninguna crisis, no necesitaba de socios, ni buenas relaciones, podía darse ese lujo. La presión de su madre sobre la idea de casarse siempre estuvo ahí, más por las preocupaciones de que su querido hijo decidiese que el linaje de los Tepes termine con él.

Incluso cuando estuvo mucho tiempo en Nagoya y los besos con Yuu subían de nivel, jamás pensó en avanzar aún más y finalmente terminar de quitarle todo el estrés de su reino al Ichinose al convertirse en algo más poderoso que socios y aliados. Si se casaban Yuu podría tener todo lo que necesitaba para ayudar a todos y cada uno de los ciudadanos de Nagoya. Daba igual, daba igual cualquier cosa si podía ser egoísta y quedarse con él para siempre.

¿Sería mejor salirse con la suya otra vez y atrapar a Yuu con sus encantos? ¿Sería mejor solo ser su amigo, apoyarlo en todo y quedarse con él solamente para lo básico de su salud y luego volver a casa a su soledad? Con la segunda opción quizá Yuu podría tener una vida normal con cualquier persona.

De todas formas, Yuu le había demostrado que la segunda opción no estaba en su cabeza, y que él estaba siendo egoísta al decirle todos los días lo mucho que lo amaba, lo arrepentido que se sentía y que también deseaba quedarse con él.

Si Yuu lo quería, y él quería a Yuu, entonces nada más era importante. Se podía imaginar portando la bonita diadema plateada de matrimonio de los Tepes, de niño solía ignorarla, aún sabiendo lo importante que era para la familia, más importante que la corona de su padre que ahora llevaba en la cabeza incluso, solo por el contexto, y por lo costosa y exclusiva que era. Solo la familia Tepes podía usarla, mujeres y varones de la familia, daba igual, él debía verse obligado a usarla, más para cumplir las tradiciones de su familia que por comodidad.

Casarse con Yuu no sonaba nada mal, tenía miedo, claro que si, quien sabe si volverían a tener un problema, pero estaba seguro cuando Yuu decía que su viaje le había hecho cambiar su forma de pensar. Confiaba en él.

En la biblioteca de Nagoya, presionó en su pecho el libro que tenía en brazos, el libro de plantas que le había regalado, claro que le llamó la atención y claro que quiso leerlo con más cuidado. Pero vaya que era difícil concentrarse con ese tipo de pensamientos en su cabeza.

Antes de llegar a la biblioteca pudo ver a los guardias entrenando en el jardín, pero no una sola pista de Yuu, le pareció curioso verlos entrenar, vaya que guardaban relación con lo que decía Yuu en sus cartas. El sol brillaba y ardía en el cielo, pero los guardias entrenaban bajo la sombra del palacio, pensó por unos momentos en lo fresco que se debería sentir allá abajo. Tenía calor dentro de la biblioteca, incluso si solo traía puesta la camisa, los pantalones y los botines. El chaleco, los guantes y la capa fueron abandonados en su habitación, vaya que era primavera, en Sanguinem a penas el invierno estaba dejando de azotar el país, fue un cambio drástico dejar la nieve y las lluvias para estar en un clima tan árido.

Observó el libro que tenía en manos, en mejor estado que sus libros sobre flora, definitivamente, él solía llenarlos de hojas con apuntes, gráficos o notas añadiendo más información. Al menos eran quienes sufrían menos daños, sus libros de poesía, sus favoritos, estaban totalmente repletos de anotaciones suyas.

Saltó en su sitio al escuchar las puertas abrirse de manera brusca y abrupta. Pasos pesados se acercaban a él, intuyó, por la calma repentina que sintió en el pecho, que era Yuu.

— ¡Mika! —le llamó con una gran sonrisa—.

Le saludó con la mano y arrimó una de las sillas de la mesa en que estaba sentado. Podía sentir que Yuu olía muy bien, por lo desaliñado que se veía supuso que venía de entrenar, su camisa tenía arrugas, estaba un poco manchada por el pasto, y su flequillo estaba acomodado para atrás. Reposó su rostro en una de sus manos para estar más cómodo mirándolo. Comprendía a Yuu cuando decía que él era el paisaje más hermoso que jamás vio, porque a sus ojos, Yuu tenía una mezcla extraña de sensualidad y ternura al verse así.

Royals [YuuMika/MikaYuu]Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora