Capitulo 63

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Yuu jamás se esperó que ni con el coqueteo más audaz y atrevido, su pareja dejase de trabajar. Por Dios, había viajado desde lejos para pasar tiempo con Mika y él parecía más interesado en leer unos informes sobre los primeros híbridos dentro de su programa de ayuda. Y claro que era más interesante.

Incluso Mika leía en voz alta el informe sobre una familia que había logrado concebir a su primer bebé, estarían siendo atendidos en una división especial del hospital de Sanguinem, así que debería ir a dar una visita presencial dentro de un tiempo.

— ¿Es tan difícil para los vampiros concebir? —Yuu interrumpe la lectura del rubio, desde la comodidad de su cama— Ustedes tienen un índice de natalidad bajo —.

— Hm... en realidad no es algo que nos preocupe mucho, como somos una especie longeva, muchos se lo toman con calma... pero sí, no somos tan fértiles como los humanos o demonios —le sonrió suavemente, omitiendo por completo entrar en más detalles—.

Quizá si Yuu tomaba algunos libros e investigaba un poquito más podría entender cómo funcionaba su cuerpo, saber sobre cómo los vampiros tenían una fertilidad exclusiva en ciertas épocas del año y como la familia real tenía esa fertilidad multiplicada 2 veces. Eran muchísimo menos fértiles, motivo por el cual sólo podrían procrear con su destinado, y por el cual existía esa época de "Celo". No era una bestia sin razón en esa temporada, pero le avergonzaba demasiado el lívido que sentía, y aún más, le avergonzaba la idea de que ahora que su pareja era un demonio, podría sentir sus deseos y ansias casi tan fuertes como él mismo.

— No te preocupes, cariño —Yuu susurro, de repente apareciendo a su lado, abrazándolo suavemente al notarlo despistado unos minutos— no quiero que pienses ahora en niños ¿Sí? Si es difícil, encontraremos la manera, ahora solo pensemos en nosotros, nuestro futuro, cuando anunciaremos nuestro compromiso... las flores que usaremos para la boda... —.

El rubio sonrió, este bobo no podía estar más distante de la verdadera razón de su divagación.

—Quisiera casarme en Nagoya—el vampiro le susurra, despues de darle un beso en la mejilla—.

— Me gusta más Sanguinem, tu palacio es más grande.... Y además ... nos conocimos aquí, ¿no? —los ojos azules de Mika se iluminaron cuando Yuu dijo eso, incluso su boca se abrió en sorpresa— Bailaremos juntos en el salón Justo como cuando comenzamos a conocernos, pero ahora será diferente todo —.

El rubio suspira y deja sus papeles de lado para abrir sus brazos a Yuu, y que pueda abrazarlo más cómodamente. No importaba lo que él dijese, o quisiera hacer, su Yuu era el único que podía hacerlo cambiar de opinión, vaya que eso era algo que también le gustaba.

Durante un tiempo, cuando no conocía sobre el amor, temía en convertirse en un tirano enfermo con el poder, al igual que el asesino de su padre, pero tras conocer a Yuu, se ablandó tanto que ese miedo no volvió, si no que se vio reemplazado por la imagen de Yuu acompañándolo en decisiones, siendo el lado sensato que necesitaba para ser un buen gobernante. Si su lado retorcido salía a flote, Yuu estaría ahí para encontrar una mejor solución.

Sentir las manos de Yuu pasearse por su cabello y pegarlo a su pecho le arrullaban entre sus pensamientos. Jamás se esperó encontrarse de esa forma, abrazando a otra persona, dejando que lo toquen, y gustando de sentir el calor y la compañía de alguien más. Era mejor que las novelas que leía a escondidas cuando era más joven e imaginaba que podría quizá ser feliz al igual que sus padres lo eran.

— Mi barco debe estar llegando mañana temprano, junto con todo mi equipaje... ¿En serio puedo seguir durmiendo contigo? Digo... si te sientes incómodo, puedo regresar a dormir solo, si Asi lo quieres—Yuu tímidamente bajo la mirada y jugó con el agarre que tenía en sus manos—.

Royals [YuuMika/MikaYuu]Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora