Capitulo 62

216 22 18
                                        

Ya era entrada la tarde cuando Yuu desde la biblioteca sentía hambre. Daba igual, los vampiros de la servidumbre tenían bastantes sentimientos poderosos de los que se podía alimentar, al parecer el estrés que sentían sobre qué carajo se le ocurriría ahora a Mikaela para el país los tenia consumidos por dentro.

Para él no era estar a ciegas, ya que estaba en casa de Mika, podía concentrarse mejor en su aroma y su presencia, lo suficiente como para lograr un hechizo para observarlo. Claro que podía hacerlo, era solo la alteración de un hechizo sencillo que había utilizado bastantes veces para comunicarse con su padre e incluso Mika, tras experimentar un poco, logró alterarlo a su antojo, y como resultado, podía observar a quien se le de la gana, todo mientras esté en un rango de treinta kilómetros y él pueda estar concentrado en ésa persona a la que quería observar.

En resumen, probó un hechizo para observar qué estaba haciendo Mika en ese mismo tiempo, en ese hospital inaugurado que mencionaron.

"Mika se ve tan bonito con niños" pensó, viendo en un holograma al rubio sosteniendo en uno de sus brazos a un niño pequeño, se veía como de cuatro años humanos... conociendo a los vampiros probablemente tenía quince o diez. El pequeño miraba con interés como se meneaban los pendientes azules que tenía escondidos entre sus cabellos rubios.

Conversaba y hablaba firmemente de sus decisiones, informando propuestas que aún estaban en proceso de evaluación por parte de algo llamado "la comisión de convivencia sana de Sanguinem" quizá su propio país debería tener algo así, en lugar de que simplemente su padre anuncie algo y el pueblo lo acepte.

Aunque de todas formas, no estaba del todo seguro si Nagoya sería para él. Amaba su país, desde que entendió lo que significaba su título de príncipe siempre quiso hacer cosas para ayudarlos, si se casaba con Mika lo más sencillo era que ambos lideren Sanguinem juntos, mientras que Nagoya sería tomada por su hermano menor. Burakku era una opción, al ser un Hiragi, Shinya y Shiren tendrían derecho a reclamar la corona... pero en realidad Shinoa estaba haciendo un buen trabajo y se le veía muy feliz siendo una reina.

Jugueteó con la pasta de uno de los libros que había apartado, supuestamente para estudiarlo. Incluso se le habían ido las ganas de jugar un poco con Mika antes de su próxima reunión, por primera vez la idea de estar con el vampiro no sonaba feliz. Amaba a Mika, no le molestaba la idea de gobernar junto a él, pero aún quería seguir protegiendo a su gente, y sabía que Mika deseaba lo mismo, adicionado a que él asumió el trono porque quería que la reina descanse por primera vez después de mucho tiempo gobernando y haciendo cosas difíciles. Aún si era rey de Sanguinem junto a Mika, podía proponer ideas para seguir ayudando a Nagoya junto con su amado. Al menos esperaba que su padre no se vea desinteresado en tomarle la palabra.

¿Qué hay de los centros de maternidad? ¿Los hospitales y orfanatos que pensaba construir? ¿Las escuelas? Estuvo dos años afuera y tanto Guren como Shinya hicieron que el país sea un lugar mejor, despues de todo, no estaría dejando sólo a su pueblo, estaba seguro de que ahora que Shinya tenía más participación, las cosas saldrían mejor.

¿Los vampiros querrían a un chico así de joven como su rey? ¿Los vampiros si quiera tolerarían la idea de que Mikaela se quiera casar con un príncipe como él? Por muy pesado que sea su título, su poder de adquisición era similar al de cualquier noble de Sanguinem ¿Si quiera lo aceptarían? Despues de todo no era un vampiro, ni si quiera un híbrido de vampiro como para disimular, Mika luchaba porque las voces de los híbridos sean escuchadas, y por protegerlos... lo más probable es que luche con más fuerza si se tratase de defender a su destinado.

— Su majestad, no he podido dejar de admirar la joyería que trae hoy... ¿Ese anillo es nuevo? —una vocesita directo desde el holograma de Mika llamó su atención, y Asi como él desde la biblioteca, estaba seguro que todas las personas en ese lugar dirigieron su atención a la mano desenguantada del rubio, traía a un bebé en brazos y al parecer el niño le había quitado el guante, el anillo negro quedó expuesto—.

Royals [YuuMika/MikaYuu]Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora