Capitulo 47-3

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Yuu esperaba una plática larga sobre sus deberes reales y que de una vez debería tomarse en serio su papel como príncipe, pero esta vez no fue así, Guren y Shinya estaban felices de tener de nuevo a Mika en casa.

Más Shinya que Guren, pero Guren estaba feliz si Shinya lo estaba, y verlo conversar de arte con Tepes le quitaba un peso de encima. El albino siempre se encargó de llenar cualquier mínimo espacio de su agenda con preocupaciones y estrés innecesario, que ahora era aún más innecesario ya que tenía un bebé en su interior.

Ambos Ichinose de cabello negro miraban con adoración a dos ojiazules teniendo un buen debate de quien sabe qué pintor ya muerto, en qué punto se estancó su carrera y cuando fueron sus peores obras.

— ¿Cuánto tiempo va a quedarse tu novio? Krul va a empezar a enviar cartas como loca cuando pasen dos semanas y no llegue a casa —.

— Mika no es mi novio, Guren... quizá se quede unas tres semanas —.

— ¿Como carajo vas a tener a Mikaela aquí y ocuparte de todo lo que tienes pendiente? Tienes aún que terminar tus prácticas con la guardia real. No por nada hiciste tanto escándalo por eso —.

Yuu rodó los ojos, claramente tenía razón, no había pensado bien las cosas al pedirle que se quede con él un tiempo, pero pues jamás nadie podría decirle nada por ser el consentido de Shinya y porque les convenía mucho guardar buenas relaciones con los vampiros. Guren pasó mucho tiempo preocupándose de qué sucedería si su hijo metía la pata con el hijo de Krul, quizá ella tomaría represalias, pero cuando metió la pata no pasó nada, así que pudo relajarse, aún así, se mantenía preocupado de qué sucedería con todo lo que le costó construir una nación estable como para que dependa de los coqueteos de Yuu con ese vampiro.

Era de noche, sin embargo Mikaela sostenía su sombrilla con firmeza aún. Yuu comenzaba a preguntarse qué tan grave sería situación mientras caminaban por los jardines detrás de Shinya y el rubio. Ambos detuvieron su paso y Shinya le sonrió amorosamente.

— Cariño, me quedaré con tu padre a platicar. Puedes guiar a Mikaela a su habitación —Asintió y apresuró el paso hasta estar frente a Mika, quien mantenía un rostro inexpresivo—.

Quiso ofrecerle la mano, pero tener cerca a sus figuras paternas le hizo avergonzarse un poco, Mika notó esa vacilación y escondió una risita cubriéndose los labios.

Yuu miró atrás antes de emprender rumbo al placio, y se arrepintió de mirar cuando Guren sostenía con suavidad el rostro de Shinya para besarlo. En efecto, ellos siempre fueron así, solo que él nunca se dio el tiempo de analizar la situación que se traían entre manos él y Shinya.

— Debe ser nuevo para ti —Mikaela habló, casi sabiendo lo que estaba pensando el demonio— te fuiste 2 años, llegas y ahora tu papá está casado, y esperando otro hijo —.

— Un poco —rió nerviosamente. Ahora sí teniendo la valentía de tocar sus dedos con los de Mika. Su meñique tomó el suyo y fue correspondido, iban caminando sosteniendo ambos meñiques, era cariño, pero un poco más tímido— pero me alegra verlo feliz, además voy a ser hermano mayor, creí que jamás iba a serlo —.

— Espero que nos invites cuando nazca, a mí y a mi madre —se rió suavemente, en parte disgustado por lograr divisar cada vez más cerca las puertas del palacio, significando que pronto acabaría su recorrido juntos—.

— Claro que sí, en especial tú —el rubio levantó una ceja y antes de preguntar Yuu siguió hablando— Si gustas puedes ser su cuñado —rápidamente Mika soltó su agarre, con las mejillas enrojecidas, Yuu solo estalló en risas y tomó su mano con firmeza—.

Royals [YuuMika/MikaYuu]Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora