Cap 9

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—Después... —saludo con la mano a sus amigos para después hacer un gesto circular con su dedo índice. El gesto lo hizo para darse la vuelta y volver con Snape.

—Listo —le sonrió— dice que se enteró de su alergia hace poco  —estaba interesada en saber— ¿Antes no la tenía? 

Snape dijo:
—Así es, nada de Apio y brócoli, Granger —volvió a repetir delante de ella pero esta vez estaba sentado. Se levantó de su silla cuando Hermione quiso ir a pedir los alimentos. Por eso Snape decidió permanecer así de pie hasta que ella regresó.

Se quedó observando alrededor para detectar algunos rostros conocidos de entre la multitud, jóvenes de Hogwarts y más específicamente de Gryffindor.

Era el colmo, tener que ver ahí a los amigos de la chica, pero no se detendría en nada, era una salida que no podía detener y debía acabar en la noche. 

Miró a Granger acercándose al mostrador pensando para él solo: Granger te ha besado, Severus Analizaba eso porque aún no podía creerlo. 

Miró su mesa para intentar acomodar ese lugar atroz por lo que sacó un pañuelo completamente blanco con adornos en plateado, lo extendió en ese espacio semicircular y de madera para darle un mejor aspecto. Nadie pudo notar algo tan veloz además de que no estaba permitido hacer magia fuera de Hogwarts. 

Su joven estudiante regresó por lo que en alta modalidad le jaló la silla para que se siente y después él se sentó. 

Escuchó atento lo que preguntó acerca de su alergia y bueno, ahora quizá podía contarle un poco. 

—Sí, mi alergia es porque aún recibo tratamiento para limpiar mi sangre del veneno de Nagini, es la razón por la cuál algunas cosas me afectan un poco, pero al terminar estas pociones, todo regresará a como estaba antes. 

Se quedó pensativo, necesitaba decir una cosa más. 

—Granger no sé qué piensa usted, quizá piense que la presiono y adelanto todo esto que apenas empezó. Sin embargo no quiero exponerla delante de sus amigos a una situación incómoda gracias a mí. De mi parte no hay incomodidad... 

Si bien era cierto él quería tener más tiempos a solas pero le gustaba tener mucha libertad y que ella no esté cohibida.

—Quiero besarla —susurró cuando ella hacía frente a él en la mesa mostrando un rostro recto—, pero prefiero escuchar su voz, cuénteme cosas que no sé de la estudiante Hermione Granger —era sincero, había disfrutado ese pequeño tiempo entre los dos en la carroza. 

Hermione se preocupó cuando él mencionó que aún recibía tratamiento pues había creído que estaba curado del todo cuando fue dado de alta.

—Creí que era del tipo de una sola vez —el gesto de dolor que había hecho en la carroza vino a su mente lo cual le hizo reaccionar en tomar la pálida y grande mano de Snape la misma que estaba sobre la mesa— ¿Tuvo dolor durante el recorrido en la carroza? ¿Ahora tiene algún malestar? 

De pronto aparecieron los platillos frente a ellos provocando que separaran sus manos y Hermione notara el delicado pañuelo sobre la mesa.

—Es un hermoso detalle —le hizo saber mientras tocaba los adornos plateados—, espero que cuando tenga un malestar o esté indispuesto me lo diga, no trate de hacerse el fuerte porque su salud es muy importante y quiero apoyarlo en todo —era sincera—, espero la comida sea de su agrado —sonrió.

Cuando ambos ya habían acabado de comer y sólo estaban sus postres sobre la mesa, Hermione tomó su mochila para sacar la pequeña caja alargada con el moño.

Love and PotionsDonde viven las historias. Descúbrelo ahora