—¿Es hora de tu transfusión, Severus? —Lucius soltó en broma en esa voz engreída y soberbia, estaba sentado a unos metros del otro mago.
Sus ojos claros parecían burlarse de la escena donde Snape tenía una intravenosa clavada en la mitad de su antebrazo izquierdo, ahí donde estaba su, según él, aquella lamentable marca de ex mortífago.
—Déjame en paz —silabeo lento el pocionista y miró hacia el recipiente flotante en la habitación del hospital mágico. Estaba sentado en esa cama delgada junto a una puerta que parecía un armario— ¿Tú has venido a que te hagan un retoque de raíces, Malfoy? —lanzó en tono despectivo. Snape vestía una camisa blanca, a su izquierda reposaba su levita gris oscuro sobre su capa negra. Sabía de sobra que Lucius también acudía por un brazo roto en tres partes complicado por una infección también venenosa adquirida en Azkaban.
Ambos recibían lo último de su tratamiento dejando a cuenta Snape, sólo dos visitas.
En cambio el mayor de cabellos, largos, lisos y rubio platinado, debía cumplir una más para quedar perfecto.
—Muy gracioso, profesor y sub director Snape—señaló el tema que menos quería escuchar el callado hombre de las mazmorras, quien le comentó con dos copas de Whisky de fuego, que no quería aceptar el cargo.
—Vete a Hogwarts, Minerva sólo nos ha otorgado veinte minutos y luego nos reuniremos en el salón de profesores, habrá planificación del año. Se anunciará el ingreso del nuevo alumnado —Snape exponía como un trovador recto de la antigüedad pero con el mismo final lento y grave. Una tira de información formal por su nuevo cargo y responsabilidad impuesta por su puesto por la directora.
—Ahí nos vemos —Lucius asintió. Giró el cuerpo media vuelta y salió por la puerta después de arrancarse la protección donde había estado la aguja clavada en su carne.
***
En el castillo dos horas después, Snape veía sobre las cabezas en el patio cuadrado de la escuela y trataba de que todo estuviera en orden sobre todo con los niños de once y doce años privilegiados a conocer las partes más importantes de esa enorme construcción, personitas a las cuales casi se les debía decir cómo caminar o sentarse.
Mientras tanto un par de zapatos femeninos y debajo de un vestido verde oscuro se dirigían presurosos hacia él para hacer algunos comentarios escolares.
En este instante la reunión apenas había culminado.
—Profesor, disculpe —Minerva lo intervino desde su izquierda y él giró para atenderla, frenó sus pasos justo antes de tener cercanía hola a unas confortantes y silenciosas sombras de pasillo en las mazmorras.
—Dígame, señora —miró sus ojos mostrando ese ceño tan particular y altivo, uno no tan distinto al pasado, inexpresivo como si fuera a reaccionar enojado.
—Necesitamos que dejes que los alumnos de "Supera las expectativas" ingresen a tu curso. El señor Potter y su mejor amigo Ron Wesley me han comentado su deseo de pertenecer a los aurores después de terminar el curso anual. Y sabes que Horace ahora dictará sólo hasta cuarto año.
Snape desencajó la mandíbula por querer negarse rotundo a permitir que esos imberbes le quiten el tiempo. Por algo sólo aceptaba a los alumnos con extraordinario en sus exámenes anteriores.
—¿Es necesario que estén en mi clase? —preguntó agrio y sin ganas de tenerlos, lento como solía exponer para que se le entienda a la primera.
—Por favor, la Señorita Granger sabrá orientarlos, ella también acudirá a tu curso.
—Entonces... ¿Sacrificarás a una de tus mejores cosechas por dos flojos niños deportistas? —espetó en acusación. Snape no jugaba en su papel agrio o desinteresado porque esa parte sí le fluía desde lo más profundo de su ser Slytherin.
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Love and Potions
Fiksi PenggemarSevmione - (En colaboración por primera vez con la escritora Freya @Freya_Lara) ............Me encanta escribir contigo 🎉🖋️🖊️✒️📜📓📚............. . . Prólogo: Algunos después de la guerra se están recuperando en el hospital San Mungo. Los al...
