CAPITULO 57

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NAMJOON

Desde la muerte de Taehyung me he sentido raro, como si su deseso anunciará mi propia desdicha.

Pero... ¿Que más podría pasarme?

No tenía nada más que el maldito dinero, más allá de eso, todo lo demás estaba roto, vacío...

La amargura de haber perdido a Haneul me ha vuelto más huraño, más realista...

Lo único que ahora mueve mi corazón es la venganza, quise buscar algo más en mi interior, pero se que todas mis acciones se han llevado mi alma, que está más que condenada el infierno, pero no me importa mucho si con eso puedo volver a ver a Haneul, el único amor de mi vida.

Esa mujer que prefirió el poder que el amor que yo le profesaba, esa maldita mujer que me ha hecho sufrir, que ha dañado lo poco que había en mi roto corazón.

Jamás podré olvidar esos hermosos ojos que se apagaron en mi presencia, quería que hasta su último aliento viera mi rostro, que se diera cuenta de mi sonrisa burlesca, para que muriera pensando que ya no la amaba mas.

Pensé que con eso mi corazón estaría satisfecho, había terminado con ella, pero saber que aquella chiquilla que crio Haneul esta a punto de parir un hijo de Min me revolvió el estómago, ¿Por qué tendía el que ser feliz?

¿Por qué el si podría ser padre? Cuando yo perdí aquella oportunidad por su culpa suya.

Pase noches sin dormir pensando y pensando si debía sacrificar a esa mujer que no tiene culpa alguna.

Su inocencia llama mucho la atención, sobre todo para todos nosotros que hemos perdido todo rastro de humanidad, incluso yo.... Yo podría...

Pero eso es imposible, mi mejor amigo está enamorado de ella, y así como el y como todos esos que andan detrás de ella, solo le causaríamos daño, ella no pertenece a este estilo de vida, no importa lo bien que pelea o lo bien que mata sin piedad.


¿Soy capaz de hacer sufrír a un ser inocente?

Me preguntó al imaginar aquella creatura que se está gestando en el vientre de Aria, por momentos me creo incapaz de hacerlo, jamás he sido esa clase de hombre, a pesar de todo, siempre me he guiado por algunos principios que yo mismo me dicté, aún así, y a sabiendas de que Aria es inocente de todo esto, el rencor en mi corazón me pide acabar con ella y con lo que lleva dentro, solo así la ira que yace dentro mío podrá apagarse...

¡¡Ohhh maldita Haneul, tenias que decirme aquello, tenias que golpearme con tus envidias y rencores... Te has llevado lo poco que me quedaba de humanidad!!

Termino mi último trago, decidido a completar mi venganza, sin importar a quien deba llevarme entre los pies.

Yoongi sabrá lo que es realmente el dolor, cuando vea cómo su mujer muere por mi propia mano, cuando vea morir a su hijo quedra volverse loco, así como yo....

– ¿Quién handa ahí?, ¿Eres tú Jimin? – el sonido del picaporte de la puerta me hace volver a la realidad.

Pregunto al ver cómo la puerta se abre lentamente.

Me velanto del sillón y tomo mi arma, apunto hacia la puerta que sigue abriéndose dando pasó a la oscuridad del pasillo.

Una figura humana aparece frente a la puerta, viste completamente de negro y usa un pasamontañas, la oscuridad de mi habitación no me deja distinguir sus ojos, que son lo único que deja ver.

ENTRE EL CIELO Y EL INFIERNO Donde viven las historias. Descúbrelo ahora