—¡KIN, LA PUTA MADRE! ¡DISPARA!— Furirin gritó en el micrófono, con su personaje desplomándose en el suelo por quinta vez en la partida.
Kanako parpadeó, apenas reaccionando.
—¿Eh? Ah, perdón… estaba pensando.
—Ya me di cuenta, porque TE ACABAN DE MATAR TAMBIÉN. ¡¿En qué diablos estás pensando tanto, idiota?!
Kanako suspiró, tomando el control con más firmeza.
—Nada…
—¡No es "nada"! Sé perfectamente cuándo estás ida, y solo hay una razón para que lo estés tanto… ¡Estás pensando en la blinkula esa!
Kanako se quedó en silencio. Furirin la había atrapado.
—…Tal vez.
—JAJAJA, LO SABÍA. Te has convertido en una enamoradiza patética. Te gusta una blink, siéntete avergonzada —bromeó Furirin. Nada le deleitaba más que burlarse de que el amorcito de Kin era lo que más odiaba, a las blink.
Kanako frunció el ceño, pero antes de que pudiera responder, un grito desgarrador de Furirin perforó sus auriculares.
—¡¿QUÉ ES ESTE EMPAREJAMIENTO DE MIERDA?! ¡Me tocó un equipo de puro imbécil que no saben ni apuntar!
Kanako se retorció en su silla mientras un zumbido agudo e insoportable daba vueltas en su cabeza.
—Baja la voz…
—¡NO VOY A BAJAR NADA!— Furirin bufó, su avatar reapareciendo en la base. —Mira, Kin. Vamos a hacer un trato.
—Oye, hoy andas demasiado toxi…
—¡CÁLLATE Y ESCUCHA!— Furirin respiró hondo, su tono tomando un filo peligroso. —Si no invitas a la blinkula a salir, nunca más te volveré a hablar… y además, te doxxearé a ti y a ella.
Kanako casi suelta el control.
—¡¿Qué carajo dices?! ¡Ya te volviste totalmente loca! — renegó Kanako, moderando su tono de voz al darse cuenta que gritó demasiado alto.
—Exactamente lo que escuchaste. Voy a exponer hasta la última red social tuya y de esa. La gente sabrá a qué hora respiran.
—¡No puedes hacer eso!
—¿Qué no? ¿Quieres apostar?
Kanako sintió un escalofrío. Sabía que Furirin era... caótica, pero ¿esto?
—¡No era reto! Me refería a que…
—Era una pequeña bromita, tranqui que hay una segunda opción.
—¿Cuál? — A Kanako le volvió el alma al cuerpo. Furirin podía ser un poco... simplemente Furirin, era mejor no desafiarla.
Hubo una pausa. Luego, la voz de Furirin sonó con una dulzura inquietante:
—Si invitas a la blinkula a salir, te regalo la skin de Hanamaru Kunikida edición limitada.
Kanako dejó de respirar.
—…
—¿Lo estás considerando?
—…
—¡LO ESTÁS CONSIDERANDO! ¡ACEPTAAAAAA!
Kanako cerró los ojos. Esa skin llevaba siglos queriéndola. No podía obtenerla de otra forma. La habían sacado de la tienda hace ya bastante y de todos modos, estaba demasiado cara.
Era su maldita oportunidad, la mejor de toda su jodida vida.
—…Está bien.
—¡¿ES EN SERIO?!— Furirin chilló de la emoción. —¡Amiguita, aceptaste demasiado rápido!
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HidE and SeeK
FanfictionArisa Komiya era una estudiante ejemplar y tranquila que se escondía tras un seudónimo para decir cualquier cosa en las redes. Se ve atrapada en una situación incómoda con dos usuarios que terminan destapando su identidad real por un breve momento. ...
