—¿Será demasiado tarde para cancelar? —se preguntó Arisa mientras miraba su reflejo. Solo se le ocurría hacer eso mientras esperaba a que Kanako llegase a su casa.
Habría sido más fácil para ella esconderse para siempre, pero no, tuvo que ceder a la cautivadora sonrisa de una loquita que conoció en una pelea de inernet, irónico. Digo, ¿qué mierda? Ella solo se juntaba con esa extraña persona porque no podría soportar la deshonra de ser vista como un hater de redes sociales.
Arisa Komiya era una estudiante perfecta, no una persona que perdiera su tiempo en trivialidades. Por su propio bien, decidió abandonar las redes por un buen periodo.
—¿Hola, Arisa? Ya estoy aquí. —Kanako la llamó para anunciar su llegada. Arisa suspiró, era presentarla con sus padres y salir juntas, sencillo. Nada le gustaría más que saltarse esas dos cosas y quedarse durmiendo, pero ya estaba comprometida.
—Adelante. —Arisa no tardó mucho en dejarla pasar.
Kanako se sentía un poco nerviosa, tenía un poco de presión al querer darle una buena imagen a los padres de su nueva amiga.
—Buenas tardes, soy Kanako Takatsuki, compañera de clases de Arisa. —La timidez de Kanako fue opacada por una sonrisa simpática a penas vio a los padres de Arisa acercarse a ella. Nada le iba a impedir dar la mejor impresión posible.
—Buenas tardes, señorita. Díganos lo que planean hacer hoy. —El padre de Arisa parecía bastante severo y su madre sonreía como si hubiera visto un perrito callejero haciendo trucos bobos.
—Oh, pues el plan es
—Pueden irse, nos vemos después. Vuelve a las siete, Arisa. —Antes de que Kanako pudiera terminar, la madre de Arisa empujó a ambas chicas fuera de la casa y les cerró la puerta en la cara.
—¿Qué acaba de pasar? —preguntó la desubicada pero visiblemente alegre Kanako.
—Eso quisiera saber. —Ella lo sabía, su mamá estaba tan impaciente porque era la primera amiga que llevaba a la casa y lo último que quería era que su padre le quitara el permiso para salir.
—Como sea, toma esto. —Kanako sacó una pequeña agenda del bolso en su espalda.
—¿Qué? —De nuevo, Takatsuki la tomaba desprevenida. El contenido de la agenda de color amarillo pastel, eran planes para hacer en una salida. —Yo... no sé qué decir.
—Tranquila, es que no sabía qué podía gustarte exactamente, así que hice una lista. No soy de hacer listas pero como vi que tenías una agenda de tareas tomé la idea. Pensé que así sería más fácil para ti. —Kanako sentía que debía darle una explicación a Arisa, no quería hacerla pensar que ella era una rarita por hacer tanto esfuerzo.
—Ah, este, yo... —Arisa por su parte no sabía qué decir. Kanako acaba de confesar que la había descubierto haciendo listas para casi todo, ¿qué tanto sabía? —¡15! —Fue lo único que atinó a decir.
—¿La 15? Me parece perfecto, vamos. —Por un momento Kanako casi toma la mano de su compañera, pero se arrepintió, no sentía que Arisa la considerara así de intensa. (Kanako sí era así de intensa).
El plan 15 era una visita a una cafetería temática. Kanako había encontrado una cerca de la zona, con decoración inspirada en un jardín japonés, mesas de madera oscura y luces cálidas que daban un ambiente acogedor.
—No sabía si te gustaría, pero pensé que era una opción neutral. No es muy ruidoso, no es tan lleno y venden cosas dulces. —Kanako sonrió con cierta satisfacción al ver que Arisa hojeaba la agenda con curiosidad.
—¿Por qué parece que me conoce más de lo que debería? —Arisa entrecerró los ojos con desconfianza, pero no pudo evitar sentirse un poco impresionada.
—Porque te leo. Bueno, no literalmente, pero ya sabes. —Kanako rio y dio un par de saltitos emocionados antes de señalar una dirección. —Vamos, está a unas cuadras.
Arisa suspiró. No tenía idea de cómo había terminado en esta situación solo por andar de sincera en redes, ni por qué Kanako parecía tan decidida a hacer que su salida fuera perfecta, pero al menos tenía la opción de una bebida caliente y un lugar tranquilo.
—¿Puedo preguntar por las otras opciones estaban en la lista? —preguntó de repente, con algo de curiosidad.
—¡Obvio! Tenía cosas como karaoke, bolos, parques de diversiones… pero supuse que eso era demasiado. —Kanako giró sobre sus talones, caminando un par de pasos hacia atrás mientras hablaba. —Así que acabé poniendo cosas más calmadas.
—Mhm. —Arisa asintió, sin confirmar ni negar si la elección le gustaba.
Kanako no parecía afectada por la falta de entusiasmo y siguió guiándola hasta la cafetería. Cuando llegaron, Arisa admitió que el lugar tenía cierto encanto. No lo diría en voz alta, pero apreciaba el detalle de haber elegido algo que no fuera abrumador.
—Bienvenida, señorita. —Kanako hizo un gesto exagerado al abrir la puerta para que pasara primero.
Arisa le lanzó una mirada de lado antes de entrar. Tal vez, solo tal vez, esta salida no sería tan mala como pensaba.
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HidE and SeeK
Fiksi PenggemarArisa Komiya era una estudiante ejemplar y tranquila que se escondía tras un seudónimo para decir cualquier cosa en las redes. Se ve atrapada en una situación incómoda con dos usuarios que terminan destapando su identidad real por un breve momento. ...
