Epílogo

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—¡Zadkel ven acá!—¡Vamos Kai, solo será un momento!— decía mientras atravesaba con rapidez y sin titubeos los pergaminos sagrados de protección

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—¡Zadkel ven acá!
—¡Vamos Kai, solo será un momento!— decía mientras atravesaba con rapidez y sin titubeos los pergaminos sagrados de protección. Adentrándose a las grandes montañas sagradas.

—Sí padre se entera se enojara muchísimo.— Sabía que no debía ir con él, lo sabía y aún así decidía romper las reglas para ir tras su hermano, preocupado porque algo malo le pase.

—Eso es mentira, Padre nunca se ha enojado con nosotros y lo sabes.

—Querrás decir 'Contigo', eres su favorito.— reprochaba con un puchero y casi en voz baja. No sentía envidia por su hermano, al contrario este lo adoraba con todo su ser, pero, también amaba el cariño de su padre, suponía era algo normal entre hermanos, más siendo él el hermano mayor.

—Corrección, 'somos' sus favoritos. Basta de tanto drama Kai, será solo un segundo.

La blanca, brillosa y lisa melena de Zadkiel se meneaba al son del viento, estaban en una zona sagrada prohibida y ese pequeño ángel lo sabía, sin embargo, su curiosidad podía más. Había escuchado de los ancianos- en una conversación claramente privada- sobre las hermosas vistas que se apreciaban a la orilla de la montaña más alta, donde se podía estar entre las nubes, pues permanecían a la misma altura que las montañas. No por nada recibían el nombre de sagradas, aunque no solo era por eso.
El rumor de que se hubiera prohibido su acceso era porque ahí mismo hacia muchos años se formó un portal que conectaba con los de abajo, la tierra, se podía ver la naturaleza y uno que otro ser humano rondando por el lugar.
Zadkiel quería comprobarlo y verlo con sus propios ojos.

—De acuerdo, solo miras un poco, un poco Zadkiel y nos largamos de este lugar. No quiero desobedecer a Padre.

Zadkiel esbozo una grata sonrisa burlona.

—En realidad,acabas de hacerlo.

Kai frunció el ceño, indignado pretendió seguirlo con furia, logrando que el menor corriera a prisa huyendo de él, usando sus alas para volar y lograr llegar hasta la orilla de la montaña más alta aún más rápido, recostó su pecho y brazos sobre el suave y verdoso pasto; dejando que el viento empujara su cabellera hacia atrás con gran elegancia.

Cuando Kai lo alcanzó Zadkiel ya se encontraba mirando entretenido y asombrado la ilusión óptica que el portal le estaba enseñando....
—¡Kai, mira!— señaló emocionado aquella escena.

Había un chico bajo un árbol, en sus manos portaba un libro con pasta roja,podía ver sus dedos llenos de anillos dorados decorándolos con elegancia, portaba una vestimenta realmente elegante 'colorida' para el gusto de ambos ángeles que solo usaban cosas blancas o doradas.
Zapatos de charol mate en tonos negros con un poco de tacón, pantalones negros de vestir, una camisa blanca de manga larga y cuello alto, sobre esta un chaleco de terciopelo vino con detalles ligeramente marcados con varias figuras 'extrañas' como remolinos. Su cara no se podía apreciar, pero su melena con ondulaciones de un tono chocolate llamaron la atención y despertaron la curiosidad en Zadkiel.
Dedujeron que aquel chico fue llamado por alguien de voz femenina y un 'Voy en seguida' fue claro y conciso para ambos ángeles que escucharon con atención. Después de eso, el chico se alejó desapareciendo de su vista.

𝓗𝓮𝓪𝓿𝓮𝓷Donde viven las historias. Descúbrelo ahora