El aire estaba frío, el tipo de frío que se te mete en los huesos. El cielo nocturno, apenas iluminado por una luna rota entre nubes, reflejaba su pálida luz sobre las aguas del lago. Todo estaba en silencio... hasta que Hyunjin frenó en seco al borde del sendero.Allí, de pie, con el torso inclinado hacia el agua y el cabello rubio cayendo como seda mojada, estaba Félix.El pecoso no se había percatado de su presencia, o si lo había hecho, decidió ignorarlo. La brisa jugaba con los mechones ensangrentados aún pegados a su piel. Su chaqueta negra estaba colgada en el suelo como si ya no le perteneciera, y la cicatriz roja que cruzaba su brazo desnudo parecía una pintura tribal, recién trazada.Hyunjin no supo si acercarse o huir. Pero se quedó.
¿Por qué estás aquí? —preguntó finalmente el lobo, su voz ronca, cansada.Félix no volteó.—Quería estar con alguien que me entendiera. Aunque fueras tú.Silencio. Uno largo, incómodo y tenso.—¿Eso crees? —preguntó Hyunjin con una risa amarga—. ¿Qué te entiendo?Félix ladeó la cabeza. Sus ojos, cuando lo miraron, eran un abismo. Vacíos, bellos y peligrosos como una noche sin estrellas.—¿No lo haces? —respondió con suavidad venenosa—. Matamos, Hyunjin. Somos armas con piel bonita. Yo, el Rosa Carmesí... tú, el Alfa sin manada. Los dos nacimos para destruir.Hyunjin sintió una punzada en el pecho. Era cierto. Cada palabra. Pero también dolía.
Tú disfrutas matando —escupió, dolido, como si eso lo distanciara de él—. Yo solo lo hago cuando no hay opción.Félix sonrió, pero esa sonrisa era un veneno que quemaba más a quien la usaba que a quien la recibía.—¿Y si te dijera que yo también... solo lo hago cuando no hay opción? —Félix dio un paso hacia él—. ¿Y si te dijera que cada noche tengo pesadillas con sus gritos, que mi propio reflejo me da asco? ¿Seguirías creyendo que lo disfruto?Hyunjin no supo qué decir. El odio se le deshacía en las manos. Quería gritarle, abrazarlo, sacudirlo, besarlo... Maldita sea , besarlo.—No me mires así —murmuró Félix—. Tú me dejaste. y dijiste que era un monstruo.—Lo eras —susurró Hyunjin, sin convicción.—Lo sigo siendo —contestó Félix de inmediato, cortante—. Pero tú también. Esa parte tuya que escondes detrás de tu sentido del deber, la que aúlla cuando luchas, la que se relame con la sangre caliente. No me mires como si fueras mejor que yo. Somos iguales. Y eso te aterra.Hyunjin apretó los puños. No porque estuviera enojado con él, sino porque estaba enojado consigo mismo por saber que tenía razón.—¿Entonces qué hacemos? —preguntó, dando un paso hacia él—. ¿Nos odiamos hasta que uno de los dos se canse? ¿Nos besamos hasta que dejemos de sentir culpa?
Félix lo miró. Por primera vez esa noche, dejó que el dolor saliera por sus ojos.—No lo sé, Hyunjin... solo sé que cuando estoy contigo, el monstruo en mí deja de gritar.Eso fue suficiente.Hyunjin cruzó el espacio que los separaba y lo tomó del rostro con ambas manos. No fue un beso dulce. Fue rabioso. Fue fuego contenido. Fue el sabor de la sangre entre dientes, del deseo mezclado con rencor, de todo lo no dicho. Felix respondió con la misma intensidad, como si estuviera peleando con la única persona que podía tocarlo sin romperlo del todo.El agua del lago les rozaba los pies. Las estrellas eran testigos mudas de un amor que no debería existir.Cuando se separaron, ninguno dijo nada. Solo respiraban el mismo aire, con las frentes unidas, los ojos cerrados.—Esto no significa que te perdone —dijo Félix en voz baja.—Lo sé —susurró Hyunjin—. Pero déjame quedarme esta noche. No como tu redención... solo como tu sombra.Félix no respondió. Solo lo tomó de la mano y lo guió hasta una roca grande donde ambos se sentaron, espalda con espalda, en silencio. El mundo podía esperar. El juicio, el perdón, la guerra. Todo podía esperar.Por ahora, solo eran dos monstruos heridos... respirando juntos.
ok estamos de regreso, que paso mucho tiempo, pero esta vez esta historia tendrá un final después de tanto tiempo, también los capítulos anteriores a este ya están editados el contexto es igual pero la forma de narrar y algunos temas que me faltaba pulir están ya presentes
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Cazadores
FanfictionFelix un híbrido entre un hombre lobo y un humano es el líder de la familia Lee los mejores Cazadores del mundo, se enamora de Hyunjin el Alfa de la familia Hwang. Pero que pasará cuando Hyunjin le rompa el corazón, Felix ¿cobrará venganza? O el amo...
