Félix despertó rodeado del calor de su familia.Minho aún lo abrazaba por la cintura. Jeongin roncaba suave a su izquierda. Seungmin había terminado medio caído fuera de la cama, pero aún tenía una mano sobre la suya, como si no quisiera soltarlo. Su madre dormía sentada en la esquina del colchón, con los dedos enredados en su cabello rubio como si lo hubiera acariciado toda la noche.Y por primera vez en mucho tiempo, no tuvo pesadillas.Se levantó en silencio, con delicadeza, intentando no despertar a nadie. Caminó por el pasillo principal hasta el salón de reuniones de la casa Lee, donde los altos mandos lo esperaban.Cuando abrió la puerta, todos se pusieron de pie.—Líder Félix —saludó a uno de los comandantes, haciendo una leve reverencia.—Félix, ha sido un honor luchar bajo tus órdenes —dijo otra mujer, firme—. Nunca vi un liderazgo como el tuyo.Él no supo cómo responder. Aceptó los elogios con una sonrisa educada, pero por dentro... aún se sentía manchado. Aún podía oler la sangre en sus guantes, aunque ya se los había quitado. Gracias. Pero no necesito reverencias —dijo suavemente, mirando a todos—. Solo compromiso con la causa y lealtad a la familia.Los aplausos fueron inmediatos.Lo estaban coronando con palabras. Sin saber que el "niño prodigio" era también el ejecutor silencioso que causaba pesadillas en lobos enteros. El Rosa Carmesí. Su mejor secreto. Su peor miedo.
Hyunjin llegó al consejo de la manada con ojeras profundas, la ropa arrugada y el alma temblorosa. Aún podía sentir el tacto de Felix entre sus dedos. Su olor. El silencio compartido frente al lago. Pero ese recuerdo no era suficiente para sostenerlo frente al juicio que se avecinaba.Yeji lo recibió con una mirada dura. Una que no era de madre. Era de líder.—Llegas tarde —dijo cortante—. Otra vez.—Lo siento, no dormí —respondió él, evitando sus ojos.—Tampoco lideras. Tampoco impones respeto. ¿Qué haces entonces? —dijo ella, delante de toda la sala.Hyunjin apretó los dientes.—Estoy haciendo lo mejor que puedo.—¿Y eso es suficiente? —Yeji se acercó—. Mira lo que logró Félix en una sola noche. ¿Tienes idea del respeto que ganó? Es solo un niño y aun así... ya lidera más que tú.La comparación le cayó como un puñal. No contestó. Porque si decía algo, rompería. Y no podía permitirse romper ahí. No frente a ellos.—Te pido que me dejes mostrar lo que valgo a mi manera —dijo finalmente, con voz contenida—. soy tu hijo. Y soy un Hwang.Yeji lo observó un segundo más. Un segundo largo, seco, cruel. Luego simplemente se dio la vuelta.—Demuestra que lo eres.
Al Mediodía en Centro Neutral de Reuniones El salón estaba dividido: de un lado los cazadores Lee, del otro los lobos Hwang. En el centro, los jóvenes líderes: Felix y Hyunjin.Félix entró primero, con un abrigo negro hasta las rodillas, mirada serena y paso seguro. Los cazadores lo miraron con admiración.Hyunjin llegó después, el cuello alto cubriendo el temblor de su garganta. Caminó como si no lo afectara, pero sus manos estaban cerradas en puños tras su espalda.Los sentaron uno frente al otro.Por un instante, no fueron líderes. Solo dos chicos mirándose desde extremos opuestos. Con una noche entre ellos. Con un mundo de distancia.—Félix, ¿tienes algo que decir sobre la misión? —preguntó uno de los altos mandos cazadores.—
Fue efectiva. Se ejecutó con precisión. Mis hombres respondieron como se esperaba. No hay bajas. No de los nuestros —respondió con frialdad impecable.Hyunjin lo sintió como un golpe. Félix ya hablaba como un lider.—¿Y tú, Hyunjin? —preguntó Yeji, sin dulzura.—La misión fue un éxito, pero... sufrimos heridas —contestó él—. Algunas físicas, otras estratégicas. Necesitamos revisar nuestros protocolos.Yeji bufó. La diferencia entre uno y otro era dolorosamente clara.Pero Félix, entonces, giró la cabeza. Lo miró. Con los ojos del chico en el lago. No con los del líder.—Hyunjin lideró con valentía —dijo, cortando el aire—. Si no fuera por él, muchos de los nuestros habrían caído. Lo vi. Lo respeto.Un murmullo recorrió la sala.Hyunjin lo miró sorprendido. Y por primera vez, en ese día maldito, sintió que podía respirar.No estaban en paz. No se habían perdonado. Pero en medio de las máscaras, alguien había decidido hablar con la verdad.Y esa verdad... dolía. Pero también sanaba.
Los nombres más poderosos de ambas casas estaban presentes en la sala de guerra. Una antigua fábrica abandonada, restaurada para servir como centro estratégico temporal de operaciones. Las luces frías iluminaban los rostros tensos: Bang Chan de brazos cruzados, Jeongin con sus múltiples pantallas abiertas, Minho con una expresión imperturbable, Seungmin revisando los mapas, y al frente... Félix. De pie, con la mirada firme, vestido de negro, una rosa carmesí bordada en el guante izquierdo. A su lado, silencioso pero presente, Hyunjin. De nuevo con el uniforme de líder, esta vez con el escudo de su manada bordado al pecho, tratando de ignorar el peso invisible de los ojos de su madre sobre su nuca. Sabía que lo estaba observando desde la pantalla en la transmisión remota. Sabía que esperaba que fallara. Como siempre.
Era la hora y el momento que el equipo de elite sobresaliera, ganar respeto, poder y autoridad y sobre todo demostrar quién es el líder....
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Cazadores
FanfictionFelix un híbrido entre un hombre lobo y un humano es el líder de la familia Lee los mejores Cazadores del mundo, se enamora de Hyunjin el Alfa de la familia Hwang. Pero que pasará cuando Hyunjin le rompa el corazón, Felix ¿cobrará venganza? O el amo...
