Felix un híbrido entre un hombre lobo y un humano es el líder de la familia Lee los mejores Cazadores del mundo, se enamora de Hyunjin el Alfa de la familia Hwang.
Pero que pasará cuando Hyunjin le rompa el corazón, Felix ¿cobrará venganza? O el amo...
En los últimos días, todo había estado tenso: Felix le había pedido a su madre, Lia, que para su fiesta de cumpleaños se invitara a la manada Hwang, a la familia Bang y a los miembros del consejo de cazadores (sus tíos), pues sería el momento perfecto para anunciar que la sucesión ya había sido decidida. Lia aceptó con gusto: estaba feliz de ver a su hermoso hijo convertirse en el nuevo líder. En ese momento, en la oficina principal de la mansión, se encontraban la jefa de la familia, Felix y Minho, discutiendo asuntos importantes. —¿Qué pasará con la propuesta de los Hwang? —preguntó Minho, dirigiendo la mirada a su tía Lia y a Felix. —¿Qué opinas tú, cielo? —cuestionó Lia con dulzura. Felix se quedó en silencio un momento. Luego, con una sonrisa ladina, dijo: —Acéptala. Minho asintió sin hacer preguntas. Pero Lia, que estaba al tanto de la historia entre su hijo y Hyunjin (no porque Felix se lo hubiera contado, sino porque ella misma lo había investigado), se sorprendió. Sabía que aceptar la propuesta significaba aprobar que Jisung no solo fuera el novio de Hyunjin, sino su prometido. Este compromiso tenía un objetivo: proteger el secreto de su relación. Que Felix lo aprobara solo podía significar una cosa. Estaba planeando algo. Y Lia, lejos de alarmarse, sonrió con orgullo.
Hyunjin entró a la oficina de su madre, Yeji, luego de ser convocado. —El hijo menor de la familia Lee está por cumplir su mayoría de edad. Nos han invitado a la celebración —anunció Yeji, seria. Hyunjin frunció el ceño, confundido. —¿Invitación? Pensé que nuestra relación era meramente diplomática... —Lo es. Pero al parecer, harán un anuncio importante durante la fiesta. Algo que podría interesarnos como manada —agregó Yeji, mostrándole la invitación. —¿Crees que se trata de la sucesión? —preguntó Hyunjin con curiosidad—. ¿Que el pequeño Lee se una a la pelea por el liderazgo? Yeji meditó la idea. —Es posible... aunque es extraño. ¿Por qué elegir a un chico que ha vivido alejado del campo de batalla? —Pronto lo sabremos. Le diré a Jisung que nos acompañe. —No. Esta vez, solo permitirán la entrada al jefe de familia y a su sucesor. Eso solo aumentó las sospechas de Hyunjin. Tenía que ser algo importante.
La mansión entera estaba decorada con rosas rosadas, las favoritas de Felix. Había un aire de alegría en todos los rincones: no solo se celebraba su mayoría de edad, sino el anuncio oficial de su sucesión como líder de la familia. —OMG, TE VES HERMOSO —gritó Seungmin al ver a Felix con el traje que usaría esa noche. —Felix siempre se ve hermoso —intervino Jeongin con una sonrisa burlona. Felix soltó una risa suave, pero al mirarse al espejo, su sonrisa se tornó amarga. Ese traje lo había elegido pensando en Hyunjin. Sacudió la cabeza, alejando el pensamiento. Hoy no era el día de pensar en él. Hoy era su noche.
La sala estaba llena de cazadores. Hyunjin y Yeji se sentían fuera de lugar, pero la familia Seo los acompañaba. El líder Seo Inseong y su hijo, Seo Changbin, eran aliados valiosos. Mientras hablaban, Hyunjin no pudo evitar mirar hacia Bang Chan, líder de las fuerzas armadas, que conversaba cómodamente con Minho, Seungmin y Jeongin. Reían. Como si fueran una familia. Todo pensamiento desapareció cuando la líder Lia entró a la sala. Radiante, imponente. —Gracias a todos por asistir a la fiesta de mayoría de edad de mi querido hijo menor —anunció con orgullo. Todos se giraron hacia las escaleras, donde unos elegantes zapatos blancos comenzaron a descender. Un traje rosado, cubierto de pequeños diamantes, acompañaba una figura delicada pero decidida. Y entonces, su rostro. Sus pecas. Su mirada. Era Felix.
Hyunjin sintió que el mundo se le venía abajo. ¡Felix era un cazador! Un Lee. El hijo menor. El heredero. ¿Lo había engañado?... Pero al mismo tiempo, era... perfecto. Hermoso. Ese traje había sido hecho solo para él. Los diamantes no brillaban tanto como su piel. Y sus pecas, ahora más visibles, eran como constelaciones sobre un lienzo divino. Sus miradas se cruzaron. Felix lo miró con expresión neutra. Y luego sonrió. Pero esa sonrisa... esa sonrisa hizo que un escalofrío recorriera el cuerpo de Hyunjin. Había algo oscuro, algo inevitable, en esa curva de labios. Y supo que algo grande estaba por suceder.
A que no saben ajjajaja se me ocurrió una idea para otro fic donde Felix no sabe a quién amar si al apuesto Héroe o al apasionado Villano? les gusta la idea, me justaría hacerlo, pero cuando termine este fic
IMGEN DEL TRAJE DE FELIX
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uno de estos días intentare hacer un maratón, no estoy segura de cuantos cap tendrá este fic si 12 o 15 pero no creo pasarme de eso. Bueno espero que les este gustando y que disfruten de los nuevos cap, los quiero mucho