El aire olía a pan recién horneado y a tierra mojada. La guerra había terminado hacía un año. El cuartel se había convertido en una casa. El bosque ya no era campo de batalla, sino jardín.Y ahí estaban ellos.Félix y Hyunjin.Felix se reía, acorralado contra la encimera de la cocina mientras Hyunjin lo abrazaba por la cintura por detrás, dejándole besos perezosos en el cuello.—Te dije que no me muerdas cuando cocino —rió Félix, sin apartarlo.—Y yo te dije que no me provoques usando solo esa camiseta.Félix bajó la mirada. Llevaba puesta una vieja camiseta de Hyunjin, larga, con el cuello estirado y la tela suave por los años. Nada más.—Pervertido —susurró, pero su sonrisa lo contradecía.Hyunjin le giró el rostro con dulzura y lo besó, suave primero, luego más profundo, hasta que el mundo desapareció.—¿Sabes qué quiero? —murmuró Hyunjin contra sus labios.—¿Otra ronda antes de sexo?—Bueno, también... pero me refería a lo de casarnos.Félix se quedó en silencio. Sus mejillas se tiñeron de rosa.—¿Otra vez con eso?—No me has dicho que no —Hyunjin sonrió como niño—. Podríamos hacer algo sencillo. Solo tú, yo, los Lee y los pocos que no nos odian.
¿Y si mejor seguimos como estamos? Libres, tranquilos... sin papeles que firmen que me perteneces.Hyunjin ladeó la cabeza, juguetón.—¿Pero y si quiero pertenecer a ti?Félix rió. Esa risa que solo Hyunjin conocía.—No necesitas un anillo para eso, Jinnie.—¿Y si quiero tener uno igual al tuyo? —Hyunjin levantó su mano y señaló el pequeño anillo de plata que Felix siempre usaba en el pulgar.Felix lo miró, luego se lo quitó y lo puso en la mano de Hyunjin.—Entonces ten este. Es mío. Como tú.Y se besaron de nuevo, lentos, seguros, como si el tiempo fuera suyo.--- Más tarde, en la terraza trasera, con el atardecer pintando el cielo de dorado y lavanda, Hyunjin se sentó junto a Felix y apoyó la cabeza en su hombro.—Quiero muchos hijos contigo —dijo, soñador.Félix casi se atraganta con el té.—¿Qué?—Muchos. Cinco, seis. Todos con tus pecas. Quiero una casa llena de risas, de caos, de vida.—¿No tenemos ya suficientes caos con Minho y Seungmin de visita cada dos semanas?
¡No es lo mismo! Quiero hijos que nos llamen papá. Que corran por el jardín. Que me despierten en la madrugada. Que nos amen tanto como nos amamos tú y yo.Félix lo miró de reojo.—¿Y si no puedo?—Entonces los hacemos como podamos. Adoptamos, criamos, lo que sea. Pero los quiero contigo.Félix cerró los ojos.Por primera vez en mucho tiempo... No sintió miedo del futuro. —¿Sabes qué quiero yo?—¿Qué?—Una vida contigo. Larga, aburrida, con discusiones sobre qué planta poner en la sala y a quién le toca cocinar.Hyunjin lo abrazó por la cintura y besó su mejilla.—Entonces hagámoslo. Tengamos la vida más hermosa y aburrida del mundo.Félix sonrió.—Trato hecho.
las cortinas blancas ondeaban con la brisa suave de la tarde, y entre ellas, la risa de unos pequeños llenaba cada rincón como una melodía sagrada.—¡Appa, me atrapó el monstruo otra vez! —gritó Lily, corriendo por el jardín con las coletas desordenadas y una espada de madera en la mano.—¡No soy un monstruo, soy un lobo feroz! —Niki respondió, saltando tras ella con colmillos dibujados con marcador negro en la cara.Félix los observaba desde la hamaca colgante, con una sonrisa cansada y llena de plenitud. Tenía una taza de té en la mano y la otra estirada sobre el pecho de Hyunjin, que descansaba con los ojos cerrados a su lado, respirando como si todo estuviera bien por primera vez en su vida.—¿Sigues despierto? —preguntó Félix, acariciándole el cabello.—mmh... estoy soñando contigo —respondió Hyunjin sin abrir los ojos—. Pero no sé si es sueño o realidad.Felix rió bajito, y se inclinó para besarlo suavemente en los labios. Tenía cicatrices nuevas, y también una alianza plateada en el dedo anular.—¿Cuántos hijos más dijiste que querías tener?
Hyunjin abrió los ojos, brillantes y llenos de travesura.—Ocho. Uno por cada luna que sobrevivimos.—Estás loco. —Félix negó con la cabeza, aunque el sonrojo en sus mejillas delataba que le gustaba la idea más de lo que admitiría—. Pero bueno... tenemos tiempo, ¿no?—Toda una vida —respondió Hyunjin, abrazándolo por la cintura y cerrando los ojos de nuevo—. Ahora que el mundo no arde... puedo construir el nuestro, contigo.Y mientras los niños jugaban bajo el sol, y las flores volvían a crecer en campos antes ensangrentados, dos corazones que fueron armas se convirtieron en hogar.
y bien tarde muchos años pero por fin mi primer fanfic llego a su fin... en la siguiente pagina quiero hacer un agradecimiento mas largo y estaré al pendiente si quieren comentar algo
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Cazadores
FanfictionFelix un híbrido entre un hombre lobo y un humano es el líder de la familia Lee los mejores Cazadores del mundo, se enamora de Hyunjin el Alfa de la familia Hwang. Pero que pasará cuando Hyunjin le rompa el corazón, Felix ¿cobrará venganza? O el amo...
