Calendario Imperial: Año 18 DFI - 1 Año ABY
24 de diciembre de 2565
—Cuento 15 a la derecha, 6 cubriendo la salida oeste, dos más arriba —murmuró Fred por el canal cerrado.
—Y claro, serían 24 contando al que tenemos delante —agregó Kelly.
—¡Alto ahí! —graznó el oficial imperial frente a ellos.
De aspecto veterano, el hombre portaba un uniforme gris oscuro y sostenía un rifle bláster E-11. Su voz era firme, pero había tensión en los bordes. El hangar era un caos: fuego, escombros, chispas, cazas ardiendo. La entrada del Equipo Azul había sido tan precisa como devastadora.
—Están rodeados. ¡Bajen las armas y entréguense! —ordenó, apuntando directamente al Jefe Maestro.
El Spartan lo observó, inmóvil.
—Esperen mi señal —ordenó con voz baja.
No hubo respuesta. Solo la aceptación silenciosa de su equipo. Ellos confiaban en él. Él confiaba en ellos con su vida.
Un paso.
—D-Detente ahí... —balbuceó el oficial, dando un paso atrás.
Otro paso.
—¡Te lo advierto! —la voz le temblaba, la amenaza vacía.
El Jefe siguió avanzando, impasible.
Y entonces, presa del miedo, el oficial disparó.
Un destello carmesí surcó el aire, el gas ionizado del bláster salió disparado directo a la cabeza del Spartan.
El tiempo pareció detenerse.
Borrón.
Así lo percibieron los imperiales: por un instante, la cabeza del Spartan pareció distorsionarse, como si se hubiera desfasado de la realidad. El disparo lo atravesó... inofensivo.
El Spartan no se detuvo.
El sudor comenzó a brotar en la frente del oficial. Ese disparo debía haberlo alcanzado. Estaba seguro.
Otro disparo. Al pecho. Nuevamente, la figura entera se distorsionó.
Otro más. Nada.
—N-no puede ser... —Balbuceó el oficial.
El miedo, ese viejo conocido, lo inundó. Lo había sentido antes, décadas atrás, cuando aún existían los Jedi.
En un arranque de desesperación, vació todo su cargador sobre el enemigo. Un torrente de fuego carmesí bañó al Spartan.
—¡Aléjate! ¡ALÉJATE, MALDITO DEMONIO!
Y sin embargo, nada lo detenía. Los disparos seguían atravesando su figura borrosa, inofensivos, mientras el Jefe seguía su marcha.
Hasta que quedaron frente a frente.
La boca del bláster chocó contra la coraza del pecho Mjolnir.
—¿Lo quieres volver a intentar? —preguntó el Jefe, con absoluta indiferencia.
El oficial dio un paso atrás. Su rostro, pálido.
—Tú... tú no puedes ser real. ¡Un usuario de la Fuerza en este mundo!
Había visto a los Jedi en acción.
Había visto cómo bailaban entre los disparos, cómo sus sables trazaban senderos imposibles.
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Seek the Light
Aksiyon''Aun en esta cruenta guerra busca la luz'' Hay cosas por las que vale la pena luchar ¿o no? y si es asi que tan lejos estarian dispuestos a llegar para protegerlo? La raza humana tiene clara su respuesta, no se arrodillaran ante este Imperio Galact...
