ANASTASIA HARTH
desde ese precioso dia no dejaba de ver mi anillo cada mañana, stefan se reia cuando admiraba el anillo
- parece que amas mas el anillo que a mi - dijo fingiendo indignacion mientras se ponia su saco y se acomodaba las mangas
— eres muy dramatico — dije con una sonrisa sentandome en la cama y el se sento a mi lado
— si estas tan encantada con este anillo no puedo ni imaginar como reaccionarias al ver el anillo de bodas de la familia Rinaldi— dijo con diversion mientras acariciaba mi cabello y ponia un mechon detras de mi oreja — aunque no negare que estoy ansioso que ese dia llegue — murmuro mirandome como si fuera lo mas hermoso que haya visto haciendo que mi corazon latiera mas rapido
— no te apresures — acomode su traje antes de mirarlo — aun nos falta mucho por vivir hasta llegar a ese punto del camino — el sonrio y beso mi nariz antes de suspirar
— anastasia harth vas a volverme loco — exclamo con suavidad sin dejar de sonreir — pero esta bien, tratare de ser paciente aunque no puedo prometerte que no esperare con ansias de que llegue la mañana en la que te levantes siendo una princesa — beso mi mano — mi princesa y futura reina — susurro antes de besar mi frente y mirarme con una sonrisa
— debes irte a trabajar, corre — dije y el sonrio divertido mientras se alejaba acomodandose su corbata
—te recuerdo que soy un principe, yo no trabajo, solo doy ordenes y me veo lindo — respondio con orgullo y una sonrisa divertida.
porque tiene que ser tan malditamente encantador?
le tire una almohada que logro esquivar con agilidad aunque me miro con sorpresa antes de sonreir — tienes un brazo muy fuerte princesa — dijo con una sonrisa
— no seas tan presumido —masculle con una sonrisa — ya vete — dije levantandome de la cama
el sonrio — te vere en el almuerzo amor — aseguro suavemente antes de irse con su guardaespaldas.
....
El dia fue bastante tedioso, tuve varias juntas y reuniones innecesarias con los accionistas de mi padre que a pesar de ya no tener tanta comunicacion aun teniamos trabajo en comun. estaba sentada en mi oficina tomando un sorbo de mi cafe disfrutando de mi merecido descanso despues de un dia ajetreado esperando a que stefan llegara para irnos a almorzar
estaba a nada de quedarme completamente en paz cuando una mujer que yo no conocia entro a mi oficina sin tocar como si no tuviera la obligacion de hacerlo, me miro
— tu eres anastasia harth? — me pregunto de manera elegante cosa que era demasiado extraño para mi, la mire
— si soy yo — dije confundida — y tu eres? — le pregunte y ella me miro con molestia contenida pero al mismo tiempo se veia que trataba de mantenerse en calma
esto si que es raro y completamente incomodo..
— al parecer stefan no te comento nada sobre mi — dijo acercandose a mi con elegancia y una sonrisa que intentaba ser segura pero se notaba que detras de ella habia rabia y odio inmensos qué era casi imposible no notar — soy Ginna Ruttel, soy su ex prometida — dijo mirandome de pies a cabeza como si me estudiara .
stefan estuvo comprometido...... y yo que pensaba que no habrian mas sorpresas reales
— El no me habia hablado de ti antes pero es un gusto — respondi con calma y ella se rio secamente
— no puedo decir lo mismo — dijo antes de mirarme — y no tienes que ser educada, no es necesario — dijo con desden pero sin dejar su porte recto y me miro de pies a cabeza otra vez antes de hablar — que tienes de especial? crei que el me habia abandonado por alguien sobresaliente como una duquesa de otro continente o una viscondeza o una princesa de linaje real pero no creí que sería ...... por una simple empresaria — dijo como si pensara que podria degradar mi posicion al no ser de la realeza.
solo la mire estudiandola, cabello rubio y maquillaje algo excesivo y un corset muy ajustado que podria jurar que no la dejaba respirar correctamente como en la época más horrible para las mujeres, la época victoriana, pero lo que me percate fue en sus ojos..... yo solia tener esa mirada llena de inseguridad y degradación, no me inmute pero suspire y la mire
— solo viniste de decirme eso? — le pregunte levantandome de mi escritorio y apoyando mi mano en mi mesa, ella solo negó con la cabeza
— no, lo que vengo a decirte es que quiero recuperar a stefan y no voy a descansar hasta recuperarlo un si deba destruirte para hacerlo — dijo y su voz temblo por un momento.
antes de que pudiera decirle algo se fue molesta, solo mire a la direccion a donde ella se fue.
Justo cuando iba a salir a ver a donde se había ido stefan estaba entrando a mi oficina con un ramo de flores
— mi amor — dijo calmadamente acercándose para besar mi mejilla pero al notar mi expresión se preocupo — te sucedió algo amor? — dejo las flores sobre mi escritorio para acariciar mi mejilla
— has estado comprometido antes? — el se detuvo en seco
— porque preguntas eso de repente mi vida? — me pregunto curioso y confundido
— responde lo que te pregunte — dije suavemente
— si... Si si, fue hace mucho tiempo — respondió confundido por mi actitud — porque? — pregunto de nuevo
— porque una tal Ginna que al parecer es alguien de linaje real vino aquí a decirme que va a recuperarte a cualquier costo — me aleje a servirme un vaso de agua
Stefan suspiro con frustración y se acercó a mi preocupado
— no te dijo nada más? No te lastimó? — pregunto revisandome pero me aleje
— no, pero como o porque sabe de mi? — le pregunte cruzada de brazos y el suspiro
— ella estaba destinada a ser la princesa a mi lado.... Era la última petición de su padre y hubo un momento en el que quise darle una oportunidad pero me di cuenta que no había amor en su corazón y la termine. ella no lo acepto del todo y se obsesiono de la idea de ser una princesa — explico antes de suspirar — pero te prometo que ella no se te volvera a acercar, hablare con su madre — dijo antes de abrazarme con cariño aunque mi mente divagaba pensando..... realmente estoy segura?
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a los pies del rey
Romance¿ Que harias que si tu esposo te engaña con una mujer cualquiera? Pero conoces a un príncipe que se obsesiona contigo de manera en la que es capaz de arrebatarte de las manos de tu estúpido esposo para convertirte en todo su mundo, en su única reina...
