Temporada 2 episodio 40

74 6 0
                                        

Ecos del Pasado

(Narrado por Jasper)

El silencio en el claro era espeso, cargado de algo que no sabíamos nombrar… pero todos sentíamos.

Yo no podía respirar. No porque mi cuerpo lo necesitara, sino porque algo más profundo —más antiguo— me oprimía el pecho. Un presentimiento, un eco… un recuerdo olvidado.

Y entonces, entre los árboles, ella apareció.

TN.

Lenta. Serena. Poderosa.
Su figura destacaba entre la maleza como si el bosque se inclinara a su paso. Su piel morena resplandecía bajo la luz de la luna. Su mirada celeste me atravesó como una lanza.

Mi cuerpo entero reaccionó. Como si despertara de un letargo.
Mi corazón muerto latió.
Mi mente… colapsó.

—¿T-TN? —murmuré, casi sin reconocer mi propia voz.

Ella sonrió. Apenas.

—Hola, Jasper.

Alice me miró, confusa. No entendía. ¿Cómo podría? Ni yo lo hacía.

Los demás Cullen se tensaron al instante. Edward dio un paso al frente, protegiendo a Bella.

—¿Qué estás haciendo aquí? —preguntó, en voz baja pero firme.

—Interesante que pregunten eso ahora —respondió TN con una voz dulce… pero cortante como el hielo—. Cuando yo me lo preguntaba cada día… ustedes no estaban.

Sentí cómo esas palabras me golpeaban como cuchillas.
Porque eran verdad.

—No estás sola —señaló Rosalie.

—Por supuesto que no. —Chasqueó los dedos.

Desde las sombras surgieron figuras desconocidas para nosotros
Rafael, Ethan, Luca, Damián.
Y tras ellos, como fantasmas silenciosos: Jane, Alec, Félix.
La élite Vulturi. Todos la escoltaban. Todos la obedecían.

—¿Qué querés de nosotros? —preguntó Carlisle, con voz tensa.

Ella me miró directamente a los ojos. Y todo lo demás desapareció.

—Quiero que sientan lo que yo sentí.
El abandono.
La traición.
El vacío.

—¿Quién sos ahora? —preguntó Alice, visiblemente alterada.

TN giró hacia ella, lenta.

—Soy la hija de Elizabeth McCartney, una loba querida por todos los ancianos Quileute.
Soy la última descendiente directa del linaje McCartney.
Soy su alfa.
Soy la impronta de Sam Uley y Paul Lahote.
Y más importante aún…

Su voz se quebró ligeramente, pero se sostuvo con firmeza.

—Soy madre.

El mundo pareció inclinarse sobre mí.

—¿Qué dijiste? —mi voz apenas salió.

—Tuve una hija, Jasper.
Tu hija.

Me tambaleé. El bosque giró. Mi mente se rompió en mil fragmentos.
Imágenes borrosas, risas lejanas, un aroma cálido y dulce.
Ojos celestes.
Una niña.
Nuestra niña.

—¿Por qué no dijiste nada? —pregunté, con la voz rota.

—Porque cuando supe… ya no estaban.
Porque me dejaron.
Porque vos me dejaste.
Y porque tuve que protegerla yo sola… mientras me reconstruía entre ruinas.

Alice dio un paso atrás. Sus labios temblaban.

Edward no podía leerla. Lo veía en su frustración.

—¿Quién sos en realidad? —murmuró Esme.

—Soy lo que ustedes fabricaron con su abandono —respondió TN.

Y entonces… un aullido. Profundo. Inconfundible.

Dos figuras irrumpieron en el claro: Sam y Paul.

Iban descalzos, aún con el temblor del cambio en la piel. Sus ojos… estaban fijos en TN.

—Alfa —dijeron al unísono, inclinando la cabeza.

El impacto fue inmediato. Bella jadeó. Rosalie apretó los labios. Emmett miró a todos, confundido.

—¿Qué…? —balbuceó Edward.

—Ella es la nueva alfa de la manada —dijo Jacob, que acababa de llegar—.
Es hija de Elizabeth.
Su sangre es sagrada.
Y su forma lobuna… es más grande que cualquier otra.

—¿Qué hacés acá? —preguntó Sam, con voz grave.

—Sentí que necesitabas protección —añadió Paul, con furia contenida—. No podía quedarme sin hacer nada.

TN sonrió apenas. Cálida. Luminosa.

—Estoy bien. Volved.

Sam y Paul dudaron. Pero al final, obedecieron.

Solo un verdadero alfa puede dar esa orden.

Cuando desaparecieron entre los árboles, Carlisle habló:

—No viniste a pelear. ¿Entonces por qué estás aquí?

—Porque esto es solo el principio —dijo TN—.
No los odio. No quiero destruirlos.
Pero quiero que sientan.
Lo que yo sentí.
Lo que todavía siento.

Y entonces se giró. Empezó a caminar hacia el bosque. Pero se detuvo, justo antes de cruzar la línea.

—Ella…
nuestra hija…
los verá cuando yo decida que están listos.
No antes.
Y tal vez… nunca.

En las sombras del bosque, una niña de ojos celestes observaba en silencio junto al resto de los Mccartney
Una mezcla perfecta de tres razas.
El futuro del mundo sobrenatural.
Y nadie… estaba listo para conocerla.

Hola mis amores perdón x desaparecer x tanto tiempo , hubo un par de inconvenientes pero ya estamos aquí

Espero les guste este nuevo capítulo, pensaba hacerlo con tn desde las sombras pero luego decidí q sería mejor que ella se revelará y mostrará cuan dolida estaba por el abandono de los Cullen

Aquí verán a una tn diferente, más fría y calculadora , una digna hija vulturi

No olviden comentar si les está gustando la continuación de la historia 💋💋

Mis compañeros Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora