Katherine es la opsecion y debilidad de ambos hombres, cada uno luchará de distintas maneras por ella.
Hasta dónde llegarán?
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Espero querid@s lector@s que se enganchen y disfruten.😊
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Cierro mis ojos y comienzo a bailar sola, dejándome llevar por el ritmo. Imagino que con quien bailo es ese asesino de ojos azules. El efecto del alcohol me deja aún más mareada de lo normal. Siento cómo alguien se acerca a mí; su cuerpo cubre el mío, y mi espalda toca parte de su torso, porque es muy claro que es alto. Sube su mano atrevidamente por mi estómago para dejarla ahí. Siento una electricidad recorrer mi cuerpo al punto de que mi piel se eriza solo con su tacto.
Solo puede ser él…
Me di la vuelta y al hacerlo me encontré con esa mirada que, aunque la luz es tenue, puedo distinguirla: azul intensa, tentadora, detrás de sus antifaz.
—¿Me esperabas, abejita?—dijo, esbozando una pequeña sonrisa ladeada, muy sensual.
Es alguien difícil de ignorar, y no solo porque sea el hombre mas buscado; su oscuridad y la perversión que emana me atraen de tantas maneras que es complicado y Saber que lo conozco de antes me atrae aún más.
Mis labios se entreabren para poder hablar, pero no sale nada; mi mente es una nube blanca.
—Te ves glamurosa, una diosa en comparación con las demás—. Su voz, tan seductora, es tan hipnótica.—Es imposible no reconocerte.
Me alejo unos pasos de él.
Se ve tan sensual con su camisa con algunos botones desprendidos, y su pantalón sastrero negro y su antifaz no puedo negarlo es un maldito dios griego y más más… mucho más que eso ,pero…sería el hombre perfecto si no fuera por su pequeño defecto: su sed de matar.
Se ríe como si supiera todo lo planeado.
Pero yo soy la que debe reír; debo jugar y le agradezco a estos tragos de más por mi atrevimiento.
Me acerqué a él nuevamente, le di la espalda, cerré mis ojos; quizás es una alucinación a causa del alcohol. Luego entrelazo mis brazos en su cuello él se acercó al mío y lo beso.
Una corriente pasó por todo mi cuerpo, haciendo que mis piernas flaqueen y mi corazón se desboque. Es un beso húmedo y excitante que provoca más de una sensación en mi cuerpo y quiero más de eso, pero no puedo; debo contener esto porque todo es un engaño, solo soy la simple presa que debe caer en su trampa.
Pero no seré quien caiga en su juego macabro, será él.
Lo disfrutaré solo por un momento más porque sé que en esta vida, ni en la otra, encontraré a alguien que me haga sentir más de una emoción con solo un roce.
Es tan malditamente adictivo que me cuesta razonar.
Pero lo hago.
Me giré rápidamente, sorprendiéndolo, y lo besé deseosa con ansias. No sé hacerlo muy bien, pero como dije, el alcohol me ayuda.
Me toma de la cintura y me aprieta contra su cuerpo, y nuestro alrededor desaparece; solo somos los dos.