SERIAL KILLER Cap (22)

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Benjamín me dedica una mirada triste

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Benjamín me dedica una mirada triste.

Me quedé en silencio, sé lo que hará.

Estoy atrapada. Niego con la cabeza para que no diga nada, como si me fuese a hacer caso. Siento, por milésima vez en la noche, algo quebrarse dentro de mí. 

—¿Mocoso, la tienes? —esa voz le pregunta de manera demandante. 

Benjamín me da la última mirada llena de tristeza.

—Lo siento Katherine….—Sus cejas se contraen.

Sabe lo que me está haciendo; me está traicionando, lo sabe perfectamente. Me está entregando a una muerte segura, ¿y por qué?

—Si, esta aquí—sus ojos se enrojecieron de enojo y una lágrima rodó por su mejilla.

Presionó el teléfono en su mano con fuerza e impotencia.

—Perfecto, ya sabes dónde entregármela, y no se te ocurra hacer una idiotez o habrá consecuencias.

Aún me cuesta asimilar cómo esa voz familiar llegó a hacerme tanto daño todo este tiempo.

Se cortó la llamada…

—Perdóname, osita —suplicó, arrepentido.

—No te atrevas a volver a llamarme así; preferiría que no hubieras regresado—mis palabras salen como afiladas y dolorosas espinas—. Eres un maldito traidor, ¿qué te hice para que hicieras esto? —empecé a golpearlo; él ataja mis golpes para no perder el control del auto, pero eso es lo que yo quiero. Prefiero morir así.

—Perdón, osi…—lo callé con una bofetada.

—¡Cállate! ¡Cállate! ¡No quiero escucharte nunca más en mi vida! Eras mi amigo, lo significabas todo para mí.
Siempre estuve para ti, ¡y así me pagas!
—lágrimas y sollozos son lo único que puedo emitir con mi garganta entre los golpes que le doy.

El auto aceleró más de la cuenta, y aprovecho para tomar el control del volante. Lo giro a la izquierda; casi nos salimos del camino, pero Benjamín me empuja para que vuelva a mi lugar. Sin embargo, yo tenía un objetivo:

¡volcaríamos!

—¡No quiero hacerte daño, Katherine, por favor!— me grita desesperado. 

—¡Ya me has dañado demasiado! De hecho, todos me han dañado, como no se imaginan—. Me lancé sobre él y le di un codazo en la mejilla que hasta me dolió a mí. Volví a tomar el volante y forcejeé con mi supuesto amigo. Entre eso y otras cosas, un gran tronco sobresalía del suelo a un costado de la carretera.
cuando tuve la oportunidad, giré una vez más el volante a la izquierda, y el auto chocó con fuerza.

El impacto me expulsa hacia atrás y se da vuelta. Lo único que pude sentir fue un fuerte dolor en la cabeza y la sangre mojar mi cabello. No puedo abrir los ojos a causa del mareo y el pitido en mi oído.

Después de unos minutos, logro orientarme. Miro a mi lado y Benjamín no se mueve. Estiro mi mano ensangrentada con la poca fuerza que tengo y apoyo mis dedos en su arteria.

Sigue vivo.

Tiene vidrios clavados, al igual que yo, en los brazos a causa del estallido del cristal.

Empujé la puerta del auto; esta emitió un chirrido que dejó mi audición aún más sensible. Salí gateando; me duele la cintura por el impacto. Mi vestido está desgarrado, no sé si se le puede llamar vestido, y ni hablar de mi pelo. Quiero morir aquí mismo; me siento de lo peor.

Pensar que la única persona en la que creí que estaba de mi lado ahora está allí agonizando por su vida, y que aunque quisiera correr a ayudarlo, no lo haré.

Unas fuertes arcadas me sorprenden y vomito sin tapujos. Logro enderezarme y camino hacia una orilla de la larga calle de asfalto y me acerco al bosque donde Jack cometió tantas atrocidades. El Kaira está conectado con el bosque Perseous, así como yo me siento conectada con aquellas indefensas chicas.

Mis piernas ya no quieren responderme; me siento desfallecer del cansancio. Quiero resistir, pero lo que siento es más fuerte y lucha por ganarme y así apagarme.

Caigo de rodillas al suelo lleno de lodo y termino por recostarme. Siento el olor de esa tierra húmeda, observo el cielo estrellado, precioso ante mí. Toqué con las puntas de mis dedos la hierba que apenas crece, fresca y llena de vida. 

—A veces quisiera ser una diminuta plantita—susurré para mis adentros. 
Siento un pinchazo en mi cabeza, muy fuerte, más de lo normal.

Imágenes pasan por mi cabeza como una cinta de película entrecortada vienen  recuerdos olvidados, pero esto era diferente: el dolor es intenso y muy agudo. 

Las imágenes pasan como un flashback, comprendiendo todo o quizás recordándolo todo. Mis dientes empiezan a castañear y sudo frío. 

—¡Haa! —gritó  entre dientes, agarrándome la cabeza. Por unos segundos, el dolor disminuyó; siento mi cuerpo desvanecerse, hasta el punto de ir perdiendo la conciencia poco a poco. Me forzó  a mantenerme despierta por alguna razón.

La razón es él. 

—Dereck… —susurré sin fuerzas, con el corazón roto y lágrimas brotando, porque habían hecho todo para alejarme de él.

Y lo han conseguido.

Muy buenas noches, mis queridos lectores

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Muy buenas noches, mis queridos lectores. Espero que 'Serial Killer' sea de su agrado. Me gustaría que comentaran qué tal les parece o que recibiera algunas críticas constructivas.  Y no se vayan, porque se viene más de esta historia.

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