THIRTY TWO

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Propiedad Exclusiva

Tw: Five submissive!, sexo oral, sexo en público.

Autor: Anónimo, parte 2.

El portazo, el aire, antes cargado de tensión política, ahora olía a pura testosterona y deseo crudo. Five jadeaba sobre la mesa, los mapas arrugados bajo su espalda, la madera áspera arañándole la piel a través de la camisa rasgada. Sus ojos, siempre tan fríos y calculadores, ahora ardían con una necesidad animal, vidriosos, fijos en Negan que se cernía sobre él como una tormenta a punto de desatarse.

Negan no desperdició tiempo en palabras. Con un gruñido ronco, le agarró de las muñecas con una mano sus dedos formando un brazalete de hierro y se las inmovilizó sobre la mesa, por encima de su cabeza. La otra mano le desgarró los restos de la camisa y los pantalones con una fuerza brutal. Los botones saltaron como balas, la tela cedió con un sonido obsceno.

"¿Tanto lo necesitabas, mocoso? ¿Tanto anhelo que tenías que venir a montarme delante de toda mi gente?" escupió Negan, su aliento caliente y áspero contra el rostro de Five. Su voz era un látigo, cargado de desprecio y un deseo igual de feroz.

Five intentó arquearse, forcejear, pero la presión de Negan era absoluta. Un gemido escapó de sus labios, un sonido quejumbroso y que no sonó para nada como él.

"¡Cállate!" Negan le soltó las muñecas solo para abofetearlo con la mano abierta. El golpe no fue fuerte, pero fue humillante, resonando en el silencio de la sala. Five gimió de nuevo, más alto esta vez, y el sonido se convirtió en un quejido cuando Negan le agarró la barbilla con fuerza. "Habla. Dime lo que eres."

Five tragó saliva, jadeando. El dolor, la humillación, la pura dominancia de Negan lo estaban volviendo loco. Su resistencia, su arrogancia de décadas, se desmoronaba como un castillo de naipes.

"Soy… soy tu…" tartamudeó, la voz quebrada, avergonzada y excitada al mismo tiempo.

"Mi qué?" Negan se inclinó, mordisqueando la línea de su mandíbula, luego su cuello, dejando marcas que durarían días. "Dímelo, o juro que te dejo aquí tieso y con ganas, Five."

La amenaza hizo que Five se estremeciera por completo. Un sollozo se le escapó, real, desesperado.

"¡Tu puto!" gritó, la voz estridente, perdida. "Soy tu jodido puto, Negan! ¡Tu mocoso! ¡Lo que tú digas!"

Una sonrisa bestial se extendió en el rostro de Negan. Había roto el último pedazo de orgullo. Era suyo. Completamente.

"Eso es."Sus manos ásperas agarraron las caderas de Five y lo levantaron, volviéndolo de golpe sobre la mesa, sobre sus manos y rodillas. La posición era vulnerable, expuesta, degradante. Five gimoteó, enterrando el rostro en el brazo "No. Mírame. Mírame en el espejo de esa mierda de ventana blindada. Quiero que veas cómo te rompo."

Five obedeció, forzado a levantar la vista hacia el reflejo distorsionado en el cristal oscuro de la sala. Vio su propio rostro, enrojecido, bañado en lágrimas de frustración y lujuria, los labios hinchados. Y vio a Negan detrás de él, los ojos negros como el carbón, desabrochándose los pantalones con movimientos bruscos y eficientes.

No hubo preparación, ni caricias. Negan escupió en su mano y se frotó la erección, gruesa y violácea, antes de posicionarse. Five contuvo el aliento, los músculos tensándose en anticipación y miedo.

'Relájate, mocoso," ordenó Negan, y luego, con una embestida brutal, se hundió hasta el fondo.

El grito de Five fue desgarrador, un sonido agudo de dolor y éxtasis que resonó en las paredes desnudas. Negan no le dio tiempo a adaptarse. Agarrándolo de las caderas con una fuerza que prometía marcas en forma de dedos que sabía que su bebé estaría repasando más tarde frente al espejo, estableció un ritmo salvaje, cada embestida una afirmación de propiedad, un castigo y una recompensa al mismo tiempo. La mesa crujía y se desplazaba con cada movimiento violento.

𝗢𝗡𝗘 𝗦𝗛𝗢𝗧 | 𝐅𝐈𝐕𝐄 𝐗 𝐎𝐂Donde viven las historias. Descúbrelo ahora