Era de noche, Chuuya esperaba a su esposo en la cama, estaba decidido a que su hijo le ayudara a ser libre de su esposo.
Fue un ingenuo cuando se enamoró de Dazai disfrazados de humanos,estaba molesto de si mismo, su débil corazón de ángel le había traicionado.
Sabía que el solo podía enamorase una vez y esa vez ya había pasado, ahora estando atado a Dazai no solo por matrimonio, sino también por su hijo.
Abrieron la puerta y Dazai entró a la habitación, desapareciendo como una sombra y volviendo a aparecer a su lado en la cama.
Dazai miro al pelirrojo, sus bellos ojos azules, eran muy lindo como para que alguien más pudiera verlos que no fuera el.
- eres tan lindo
- eso es lo que dices pero dudo que realmente lo sientas.
- Claro, después de tantos años estás dudando de mi.
- Depsues de lo que le has hecho a mi niño ¿como no dudar de ti?
Dazai solo sonrió, acercándose un poco al cuello de chuuya, dejando un suave beso en su blanco cuello.
- Sabes que te amo, todo lo que hago es para que no te vayas de mi lado
- nuestro hijo...
- Es un rebelde, pero no tiene límites en esto, pero no puedes verlo.
-¿porque no? Es mi hijo, estoy en mi derecho de ver cómo está.
- Te conozco, eres capaz de decirle como terminar este juego, te conozco.
- No haría nada para estar en tu contra..
- Chuuya, sabes que no puedes escapar de mi, Por más rencor que me tengas, tú corazón sin importar que va a seguir amándome.
•
•
•
Si, no sabía como carajos iba a llevar a un humano al infierno y que no muriera en el intento?
Tenía que buscara a un humano que estaba dispuesto a morir por voluntad propia.
Pero donde iba a encontrar a alguien así?
Era imposible o casi imposible encontrar a algún suicida, a menos que haya al pais con más jóvenes suicidas que sabía.
Entre Japon y Corea del Sur, ahi podía encontrar a alguien que estuviera dispuesto a morir.
Abrió un portal y fue hacia la casa de Yumeno, mirando como el estaba encerrado en su habitación como parte del castigo que le había impuesto su madre.
- Hey, Yumeno, necesito tu ayuda.
- Ya no voy a meterme en tus cosas, me has metido en muchos problemas con mi madre.
- Lo se, pero te necesito
- dije que no
- Vamos, ws para liberar a mi madre y—
- esos no son mis asuntos, es tú madre no la mía.
- necesito que me ayudes a llevarme a un lugar, tú que conoces mejor el mundo humano que yo.
•
•
•
Bien, lo convenció, lo había llevado a Japon, un lugar donde muchos jovenes se quitan la vida sin razones aparentes.
Caminaban entre la calle buscando persona pero era mucha gente, así que Yumeno lo guió hasta el río, donde se reportaban muchas muertes, especialmente de jóvenes.
Vieron a un joven de cabello castaño y algo, mirando hacia el agua con intenciones de terminar con su vida.
Con su poder pudo levantarlo del suelo, evitando que el joven saltara.
-¿ah?— el joven miro—
Fumiya salió de su escondite, mirando al joven.
- Lamento que haya evitado su intento de suicidio, pero vengo a proponerte un trato que te dará un resultado igual, la muerte.
El joven curioso miró con atención al joven de ojos rojos y su acompañante.
- bien pero solo su contestas unas preguntas
- con gusto
Fumiya lo bajo
- me presento, soy Fumiya Dazai y el es Yumeno Dostoevsky
- Soy Shuji Tsushima
- Soy un demonio, el príncipe para ser exactos
-¿Qué quieres de mi?
- Tu lo que quieres es morir ¿cierto?
- Si
- Te propongo que me ayudes con algo y tal vez mueras en el proceso
- vaya forma de negociar
-¡increíble! ¿Que tengo que hacer?
- Necesitas contexto primero
- muy bien
- Como dije soy el príncipe de los demonios, mi padre tiene controlado a mi madre y quiero liberarlo de su control y para eso me puso tres pruebas.
-¿que tengo que ver con ellas?
- Debo despertar mis poderes angelicales, derrocar a mi padre y poder controlar a un humano que esté dispuesto a ir al infierno y no morir en ello.
- Si para eso me quieres, entonces no
- Jamas eh llevado a nadie al infierno sin que muera, tienes el 90% de probabilidades de morir en el intento.
- Si puedo morir entonces lo haré
Fumiya miro a Yumeno
-¿crees que el hechizo que hiciste sirva?
- por favor, la clase de hechizos de mamá no va a ser en vano.
Le entrego el papel que debía leer para que el hechizo funcione.
De la vida al control, manipulación se creo, y de tanto dolor un destino acabo, con este hechizo al infierno lograre mandar a una no inocente y perversa alma.
De morir en el intento es más que asegurado, pero de aquí no habrá testigos.
Una luz oscura cubrió el cuerpo del joven vivo y abrió el portal haci su hogar, mirando al joven despreocupado.
- vamos, espero y funcione.
•
•
•
•
•
•
•
•
•
•
•
•
•
•
•
•
•
•
•
•
•
•
•
•
•
•
•
•
•
•
Continuará
ESTÁS LEYENDO
El hijo del demonio
FanfictionNo tengo la Puta idea de que es esto No se si vaya a terminarla algún día.
