Abrí mis ojos con dificultad mientras un dolor agudo recorría mi cuerpo.
Mi cabeza me daba vueltas mientras tenía un insoportable dolor en esa área, traté de sentarme en la cama donde estaba. Miré a los lados con los ojos entrecerrados tratando de saber donde estaba. Los recuerdos del día anterior me atropellaron mentalmente, me dí un golpe en la frente al recordar las estupideces que dije.
Se escuchó que alguien estaba abriendo la manija de la puerta a punto de entrar a la habitación, Cuando entré no pude reconocer muy bien de quien se trataba. Encendió las luces y ahí lo ví.
Rusia:.....Alemania......
Susurré un poco sorprendido de que él estaba ahí ¿Estoy en su casa?
Alemania: Buenos días.
El de cabello oscuro y lentes se acercó con una bandeja de comida. La dejó a un lado de mí en la mesita de noche. Me dió un pequeño golpe en la frente.
Rusia: ¿Qué hago aquí?
Alemania se cruzó de brazos mientras me daba una mirada de reproche.
Alemania: Soy tu número de emergencia por si lo recuerdas. Cuando te desmayaste por tanto alcohol en tu sangre me llamaron asustados.
No dije nada por un momento, solo miré a un lado ligeramente avergonzado.
Alemania: Me dijeron que saliste corriendo tras una country mientras rogabas de rodillas bajo la lluvia que no te abandone. Según ellos, una discusión de pareja. Te dieron en el orgullo ¿Eh?
Apreté la mandíbula al escuchar y recordar lo que había pasado. Me odiaba por lo que pasó.
Él soltó un suspiro mientras se acomodaba sus lentes, hizo un pequeño sonido como de risa.
Rusia: ¿De qué te ríes?
Alemania: De nada, solo de que no me escuchaste y estás pagando las consecuencias por tu terquedad.
Me cruce de brazos algo irritado.
Rusia: Cállate, imbécil.
Alemania parecía estar a punto de reír otra vez, pero solo rodó los ojos.
Alemania: ¿Así me agradeces por cuidarte? Estaba ardiendo en la fiebre. Tuve que llamar a un doctor en la madrugada.
Rusia: No te lo pedí, pero.....gracias......
Murmuré entre dientes, esto era humillante, incluso si era mi mejor amigo.
Alemania: De nada.
Se encogió de hombros y me tiró algo de ropa a la cara.
Alemania: Date un baño.
Asentí a regañadientes, me coloqué de pie de golpe, pero fue una mala idea, sin tardar mucho empecé a sentir mareos y náuseas. Me dirigí rápido al baño agachándome para vomitar en el retrete. Esto era asqueroso.
Alemania: ¿Qué es lo que veo? ¿Rusia está teniendo resaca? Debo estar soñando.
Se burló mientras agarraba algo de mi cabello, ese tipo aunque no lo parezca era muy burlón con los de su confianza. Murmuré algunos insultos en mi idioma. Me obligó a levantarme y me volvió a dar la ropa.
Alemania: No tardes mucho o tu desayuno se enfriará, lo hizo Polonia y no quiero que sepa que lo comiste frío.
Su rostro pareció serio por un momento, ese tipo era realmente protector con los sentimientos de su esposa. Asentí y él salió del lugar cerrando la puerta.
Después de unos minutos de ducha salí del baño con la ropa de Alemania, era un poco más pequeña a comparación de la ropa que suelo usar, pero al menos no era incómoda. Al salir del baño me encontré con Alemania parado al lado de la cama de brazos cruzados.
Alemania: Ven y desayuna.
Prácticamente ordenó, no me gustaba seguir órdenes, apreté un poco la mandíbula. Estaba por negarme, pero mi estómago emitió ese inconfundible sonido. Me acerqué y me senté en el borde de la cama mientras tomaba la bandeja.
Rusia: Gracias....
Alemania: No me agradezcas a mí, fue Polonia quien lo hizo, a ella le darás las gracias. Quieras o no....
Rodé los ojos y empecé a comer un poco. Alemania se acercó con una silla y se sentó frente a mí.
Alemania: Tenemos que hablar y lo sabes.
Entrecerré un poco los ojos ligeramente irritado, no quería hablar de nada de eso.
Alemania: Mira, terco. Estás mal, muy mal.
Rusia: Estamos igual de enfermos, Ale. La diferencia es que yo no lo oculto.
Él frunció el ceño mientras me daba una mirada de muerte. Admito que me gustaba hacerlo enfurecer, ya que cuando insultaba era idéntico a su padre. Pero en vez de quejarse pareció controlarse.
Alemania: Estarás aquí hasta que dejes tu maldita adicción.
Abrí mis ojos con sorpresa, pero luego los entrecerré sin creerle.
Rusia: ¿Y si no quiero?
Alemania: No tienes opción.
Rusia: Eso es secuestro.
Me cruce de brazos esperando una respuesta, pero él rió un poco luego de rodar los ojos.
Alemania: Pues verás, no lo será, porque le pedí permiso a ONU y opina igual que yo. Vivirás aquí hasta que yo lo crea necesario.
¿ONU? ¿Es en serio? Es increíble, no podía tener ni un día en paz.
Rusia: ¿O qué?
Alemania:.....Oh.....Te mandarán a rehabilitación.....
Rusia: ¿Y yo soy el enfermo?
Alemania: Lo hacemos por tu bien, idiota. No seas tan terco. Te daré todo lo que necesites para vivir. No vas a beber ni una sola pizca de alcohol mientras estés bajo mi techo. Serás respetuoso con Polonia, quiero verte sonreír o te quitaré el colchón.
En serio mi mejor amigo me estaba amenazando con quitarme el colchón de la cama si no seguía sus estúpidas reglas. Solté un suspiro y me llevé las manos al rostro irritado, era cierto en parte, necesitaba ayuda pero nunca lo iba a admitir.
Rusia:....Está bien.....Solo si me dices como está ella....
No era necesario decir su nombre, él sabía muy bien que me refería a mi novia....Bueno, quizás ahora mi ex....
Dolía recordar, pero no iba a llorar frente a él.
Alemania: Me ocuparé de eso. Te traeré medicamentos para la resaca.
No dijo nada más. Dió media vuelta y salió de la habitación, según el sonido que escuché la cerró con cerrojo. Miré hacia abajo pensativo mientras una lágrima recorría mi mejilla lentamente. Ahora esta sería mi vida por un tiempo.
Rusia: Donde sea que estés, ojalá me perdones....
Continuará...
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El Principio De La Guerra....
De TodoEsta historia no está 100% basada tal cual es en la vida real, sólo es parte del conflicto. Tendrá su final completamente diferente a lo que está pasando ahora ya que este es un universo distinto. Ya aclarado esto espero que les sea placentero leer...
