====Aretes de Diamantes ====
Sofía
Quedamos abrazados tratando de normalizar nuestras respiraciones, sale de mi y siento un vacío, un anhelo. Se levanta y va al baño luego vuelve a mi lado con el boxer puesto un paño húmedo en la mano, me mira y en sus ojos solo hay amor, ternura y una pregunta:
—¿Puedo? —Sé a lo que se refiere. Con mis mejillas echando fuego me debato entre, querer decirle, si o no, decido afirmar y procede a limpiarme sin dejar de mirarme a los ojos. Esa acción aunque me avergüenza me pareció muy tierna porque me hace sentir cuidada y protegida por él.
Una vez que termina se acuesta a mi lado, me abraza dando besos en mi rostro y cuello que me hacen sonreír. Dios, él en boxer y yo sin nada.
—¿Quedamos con ganas de más?
Le pregunto entre risas.
—Siempre voy a tener ganas de más contigo, amor, siempre voy a necesitar más de ti ¿Sabes? Tienes el poder de destruirme y armarme pieza a pieza; además, de hipnotizarme con esos ojos que tienes. Dios, se tornan preciosos justo en el momento en que te rompes por el placer que te hago sentir.
—Daniel. . .—Me besa y muerde mi labio inferior, uff, apenas puedo pensar—. Gracias por ser como eres conmigo, antes de ti no me atrevía a tener una relación y a veces pienso que mi cuerpo te estaba esperando. Me pregunto por qué no llegastes antes a mi vida, hubiera sido feliz desde hace tiempo. —Su rostro se ensombrece y aprieta su mandíbula, luego me abraza fuerte como si temiera que lo dejara.
—Por favor, no olvides que siempre te voy a amar y nunca te haría daño. — Me separo para darle un beso y tiene los ojos humedecidos, una lágrima se le escapa, la limpió con mi pulgar lo abrazo no entiendo el porqué de su reacción.
—¿Amor qué pasa? ¿Por qué estás así?
—Porque te amo, no lo olvides. ¿Sabes? Te traje algo. —¡Uy! Cambio de tema.
—Y por qué no me dijiste antes.
—Bueno lo olvide en cuanto te vi.
—Ah, entiendo, es mi culpa —le digo entre risa.
—La verdad cómo no olvidar algo después de semejante recibimiento — Seguro mi cara está roja.
—Esa no era la intención. Vamos a hacer algo, me voy a bañar si tú quieres bañarte puedes hacerlo con confianza.
Salgo de la cama con la sábana puesta y camino hacia el baño.
—¿Puedo bañarme contigo?
Indaga con timidez, sonrío y lo tomo de la mano y entro al baño con él a mi lado, no sé cómo me volví tan atrevida, es que siento como si tuviéramos mucho tiempo viviendo juntos, un pasado compartido, una historia más allá de un encuentro en un centro comercial. Con él todo es fácil, normal, cotidiano y es lo que me intriga.
Se podrán imaginar lo que pasó en esas cuatro paredes, por lo que tardamos un poco, no lo voy a negar ha sido el mejor baño que he tenido.
Salimos y nos vestimos él lo hacía de espaldas a mi se le ve un trasero que provoca morderselo, ¡Mierda! ya estoy pensando como Naty, bueno, con él no se puede evitar.
Nos terminamos de arreglar y me atrae hacia él y me abraza por la cintura, saca algo del bolsillo de su pantalon; es una cajita de terciopelo azul y me la entrega.
—Toma, amor, espero que te guste.
La abro y es lo más hermoso que me han obsequiado, un par de aretes, tienen un corazón de diamante blanco rodeado de diminutos diamantes azules suspendido del símbolo de infinito.
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Te Quiero De Vuelta (En Edición)
RomanceDicen que en el mundo existe una persona que espera a otra, ya sea en el desierto o en una gran ciudad. Y cuando estas personas se cruzan y sus ojos se encuentran todo el pasado y todo el futuro pierde su importancia, solo existe aquel momento. ...
