======"El Hilo Rojo"======
Sofía
Nunca faltan, los clientes que se antoja de llegar justo a la hora del almuerzo; así que, por atenderlos no pude comer, tengo que aguantarme hasta la hora de salida, no me queda otra y me tengo que comer unas galletas que tengo guardadas en un cajón y para variar suena la campanilla avisando que llegó otro cliente, ruedo los ojos con fastidio. En mi defensa, el hambre me tiene de mal humor.
— Enseguida lo atiendo—Le aviso. Me limpio las manos y voy al mostrador, ¡Sorpresa!, ¡Mierda! es Daniel, parado ahí mirándome, Dios, tengo que atenderlo.
¿Por qué no está Miguel cuando lo necesito? El me hubiera salvado de esta. Pensé.
Ahí está él con esa... sonrisa... Agh.
—Daniel
—Hola, Sofía
—¿Cómo ha estado la mañana? —pregunta.
—Bien, demasiado movida diría
yo. —Sus mirada va directo a mi boca.
—¿Puedo?, Tienes una. . .migaja
ahí —Levanta su mano y pasa su dedo pulgar por mi labio inferior y es como una caricia, mis ojos van a su boca, mis mejillas arden y mis latidos se aceleran al sentir su dedo rozando mi labio y me avergüenzo.
—Oh, que, vergüenza, yo estaba comiendo galletas, no. . .
—No, no te avergüences, para mí ha sido un placer —Éste hombre. . .
—Eh, ¿Querías algo? —pregunto pasando mi mano por mis cabellos colocándolo detrás de mi oreja. Más nervios se suman a mi colección.
—Si, ¿Tendrás este libro? —Me entrega un papel donde tiene escrito el nombre del libro y el autor.
Leo en voz alta
—El Hilo Rojo
—Si, ese, ¿Lo tienes?
— Déjame ver si lo tenemos ya te lo busco —En realidad no recuerdo haberlo visto en los estantes y comienzo a revisar hasta que lo consigo.
—Aquí lo tienes.
—Gracias, Sofía —Me tiende la tarjeta para cancelar el libro y la curiosidad me gana.
—¿Crees en el hilo rojo? —le cuestionó, es raro a un hombre que crea en esas cosas.
—Claro ¿Tú no? —pregunta con el ceño fruncido.
—En realidad, no sé, nunca me lo había planteado —Creo que me siento un poco, tonta.
—Pues no sería mala idea que lo leyeras —Su mirada analítica no me deja. Es intimidante ¡Dios! Pero al mismo tiempo provoca llenarlo de besos—. Te invito a comer algo, cuando salgas, claro.
—Yo no creo que debería.
—Ya nos conocemos, además podría jurar que no almorzaste —¿Qué?
Frunzo el ceño.
—¿Por qué lo dices? —la pregunta me sale lenta.
—Estabas comiendo galletas y en este momento está terminado tu hora de comer.
—Que observador.
—Y muy insistente también, así que, no voy aceptar un no por respuesta — ¿Cómo puede emitir tanta seguridad?
—Está bien, en la salida nos vemos.
—Perfecto, nos vemos entonces
Toma la bolsa donde le coloco el libro y sale de la librería después de guiñarme un ojos.
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Te Quiero De Vuelta (En Edición)
RomanceDicen que en el mundo existe una persona que espera a otra, ya sea en el desierto o en una gran ciudad. Y cuando estas personas se cruzan y sus ojos se encuentran todo el pasado y todo el futuro pierde su importancia, solo existe aquel momento. ...
