Capítulo 19

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====Recuerdos Pendientes====


Daniel

Llego a la librería, me siento ansioso, tengo muchas expectativas con esta salida. Abro la puerta de vidrio  y la campanilla le avisa que ha llegado alguien.  Ahí está ella, tan hermosa y provocando, sin saberlo, que mi corazón lata como un caballo desbocado, con ese color de la blusa que resaltan más el gris de sus hermosos  ojos.  Santo Dios, de  verdad que quiero abrazarla y no soltarla más. Desde que la volví a encontrar son más fuertes mis  sentimientos hacia ella.

Salimos de la librería y en el auto la tengo tan cerca que su perfume inunda mis  fosas nasales, es un aroma embriagador y respiro profundo varias veces de manera disimulada para disfrutarlo.

Llegamos al Mall Plenilunio, me gusta porque es muy moderno y vanguardista.  Estaciono el auto y bajo enseguida para abrirle la puerta le tiendo mi mano para ayudarla a bajar y me doy cuenta de que su mano está fría y tiene un ligero temblor, me imagino que está nerviosa. Sale del auto y de pronto nos encontramos tan cerca mirándonos a los ojos que estoy tentado a besarla, pero ¡JO-DER! tengo que aguantarme, por lo que cierro la puerta y la tomo de la mano y nos dirigimos al ascensor. 

Noto que ella mira nuestras manos entrelazadas, en éste momento no quiero soltarla porque mi pecho se infla y mi corazón galopa, pero ella la suelta y me decepciona, no obstante, la entiendo es muy pronto.

Decido romper el silencio.

—Estás hermosa, esa blusa resaltan más el color de tus ojos —Un rosa pálido inunda su rostro.

—Gracias tú también estás muy guapo.

—Gracias —le digo y sonrío. Llegamos al nivel donde está la sala de cine y le pregunto—: ¿Sofia qué película quieres ver?

—Tengo un buen tiempo sin venir al cine, así que no estoy muy actualizada.

—¿Me lo dices en serio?

—Si, no te miento. —No sé si alegrarme o entristecerme porque al parecer no tiene mucha vida social, pero eso indica que no ha tenido muchas  salidas con hombres, digo, nosotros siempre buscamos la escusa de una salida al cine para estar con la chica que nos gusta.

—Bueno, entonces me alegro ser yo quien te ayude a actualizarte en ese sentido.  Podemos ver la cartelera y escoges la que quieras ver. —sugiero.

Y así lo hicimos escogimos una película de acción, compro unos chocolates y otras golosinas y entramos a ver la película y fueron  dos. Dos.   Largas.   Horas.   De.  Tortura, porque no dejaba de imaginar las escenas que podríamos hacer en esta sala oscura.

  ¡ JODER !.

  ! JODER!

—¿Te gustó la película? —indaga.

—Oh, si estuvo muy buena. —Y viene a mi mente que la primera vez que la besé fue en una salida al cine, lástima que no puedo hacer lo mismo hoy.

—¿Quieres comer algo? No has cenado.

—De verdad si tengo hambre y me gustaría una hamburguesa.

—¿Hamburguesas, segura?—Recuerdo que siempre le han gustado las hamburguesas pero no me imaginé que iba a querer  una hoy.

—Claro, me encantan las hamburguesas.

Lo sé mi amor, siempre lo he sabido y jamás lo olvidaría, también te encantan las papas fritas con salsa de tomate y cómo me gustaría decírtelo sin que te asustaras, sin que me creas un acosador, mi cielo.

Te Quiero De Vuelta (En Edición)Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora