Las clases por fin acabaron y ya nos podíamos ir, aparte de los chicos algo con lo que más estoy obsesionada es mirar el reloj, es mi perdición cada vez que veo que no han pasado ni diez minutos.
Me subo al jeep con Stiles y algunos de los chicos detrás, los gemelos van en sus motos, a cada lado nuestro, haciendo sonar sus motos, dramáticos que son.
Llegamos a la casa, ya está es más mi casa que mi propia casa, tengo que visitar a mis padres, lo haré hoy.
—Hoy iré a casa de mis padres a cenar—les informo
—Te acompaño—Dice Stiles
Los demás como un coro empiezan a decir que ellos también, son como garrapatas.
Llegamos y de inmediato veo a Derek esperando con sus brazos cruzados y su ceño fruncido que se relaja cuando me ve.
Me voy de inmediato a sus brazos que me rodean, mmm que cómodos y calentitos que son.
Me da un beso en la frente y me agarra de la cadera llevándome dentro, donde están Peter y Cora discutiendo, estos no sé cansan.
Voy a darles un beso a cada uno y me siento cansada en el sofá mirando a la nada.
A veces me dan unas crisis existenciales que me pongo a pensar en todo y nada a la vez.
¿Habrá vida más allá de la muerte? No sé, la vida es muy rara.
Me siento Sócrates pensando filosóficamente.
Siento a alguien echarse encima mío, miro a Malia, que también se queda tiesa mirando a la nada encima mío.
Sip, se nota que hoy no hay mucho que hacer, y por eso estamos todos aburridos como unas ostras.
Me pongo a pensar que podríamos hacer.
—¿Si jugamos un parchís?—pregunto a todos.
Algunos se encogen de hombros y otros asientes, así que voy al cuarto a coger el juego, mi juego favorito de mesa.
Me siento en el suelo, con Lydia, Liam y Scott también, siendo ellos de los pocos que querían jugar.
—Vale, me pido el rojo—digo
—Yo el azul—dice Lydia
—Pues yo el verde—dice Scott encogiendo los hombros.
—Oye, yo no quería el amarillo, quería el rojo—dice Liam viéndome
—Pues no, así que te toca el amarillo—le digo con una sonrisa.
*****
—¡SCOTT ABRE LA PUTA PUERTA Y DEJA PASAR!
—¡NO ME DA LA GANA! ¡DE AQUÍ NO ME MUEVE NI DIOS!
Le miro furiosa, a nada de lanzarme encima de él.
—Estás me las pagas.
Lanzó furiosa los dados, sacando un seis y un cuatro, muevo los otros dados, excepto el que está detrás de Scott ya que no puedo, tengo ya uno en casa, me faltan tres, los demás todavía no tienen ni uno.
—Te toca—le digo deseándole lo peor a Scott.
Saca y le tocan dos seis.
—¡JA, POR TONTO!
Me río en su cara junto con los demás mientras que el refunfuñando abre la casa y avanza uno de sus dados la doce veces.
Lydia, tira y le sale un cinco, justo perfecto para comerse la ficha de Liam.
—¡Puedes mover la otra ficha! ¡No me comas!—grita desesperada, es la segunda vez que le comen la ficha, el pobre no llega ni a la mitad y ya le comen.
—Se siente—dice Lydia encogiendo de hombros mientras mueve justo su ficha cinco veces comiéndose a Liam.
Lydia mueve un de sus fichas veinte veces, llegando a dos de llegar a casa.
*****
—¡TE VOY A MATAR SCOTT! MUEVE LA PUTA FICHA!
—¡NO! ¡DE AQUÍ NO ME MUEVE NADIE SI NO SE ME DA LA REGALADA GANA!
Le miró furiosa, cada vez que puede Scott nos deja cuarenta años atascados por su maldita culpa, ya no puedo más.
Me lanzo encima soltando un grito de guerra, sorprendiendo a Scott que se cae de espalda conmigo encima mientras le agarro del pelo.
—¡ERES UN MALDITO PERRO, NUNCA MÁS SCOTT!
Antes de seguir pegándole que estoy segura que no le duelen nada, aparte de que no le pegó fierro, no quiero hacerle daño a mi compañero, siento unas manos en mi cintura desde atrás jalandome en su pecho y lejos de Scott, mientras se escuchan carcajadas de fondo.
—Tranquila fiera, creo que a partir de ahora a Scott le ha quedado claro que no debe hacerlo más—me dice Derek al oído con voz divertida.
—¡Oye! ¡Adonde me llevas! ¡Esto es secuestrado!
—Eres una exagerada solo te llevo a la habitación
—Ah, para que o que, no tengo sueño.
—La cama también se utiliza para otras cosas—me dice Isaac con voz lujuriosa.
Uy, donde me he metido, supongo que los chicos aprovecharán al máximo su último día conmigo, y bueno quien soy yo para quejarme más que una simple humana con ganas de terminar muy agotada y feliz.
—Mmm bueno, acepto, pero acordad que a la noche vamos a cenar a casa de mis padres.
—Bueno, para eso tenemos todavía unas cuantas horas—dijo Stiles besándome suavemente el cuello.
—Mmm si tenéis razón—murmuré distraída sintiendo caricias por todo el cuerpo.
Bueno, creo que llegaremos con un poco de retraso a la cena.
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COMPAÑERA(TEEN WOLF)
Fanfiction-¡MÍA!-Gruñe alguien mientras soy empotrada contra la pared. Que está pasando? Un escalofrío pasó por mi cuerpo cuando sentí que me daba pequeños besos en el cuello.
