Estamos en clase de mate, ya hoy es jueves, gracias a Dios, que pase este día rápido.
El profesor envía dos ejercicios, que los hago rápido para no tener deberes después, tocan el timbre y es hora de almorzar pero yo sigo sentada haciendo el último ejercicio que me queda.
No me quiero llevar nada a casa.
—Athenea ya tocaron el timbre — dice Stiles sentándose al lado
—Ya lo sé pero quiero terminar esto, tú deberías hacer lo mismo que después no tienes tiempo cariño.
Stiles asiente, y trae su cuaderno y el muy descarado ni pidió permiso y se pone a copiarme
—Descarado.
—¿Qué? Eres mi compañera tienes que dejarme copiarte.
Ruedo los ojos y le paso el cuaderno cuando termino.
Recojo mis cosas poco a poco mientras Stiles sigue copiando.
Veo que aún quedan veinte minutos de tiempo libre, y no hay nadie en los pasillos.
Con una sonrisita, cierro la puerta poniéndole seguro, y bajo la cortina.
Me doy la vuelta y voy donde Stiles, que ya está guardando sus cosas.
—¿Nos vamos?
—En unos minutos, quiero hacer algo—digo con una sonrisa traviesa
—¿El que?—pregunta ladeando la cabeza como un perro.
Lo siento en una silla empujándolo del pecho, veo como me ve confundido para después entré abrir sus labios y ponerse rojo cuando ve como me pongo de rodillas y le desabrochó los pantalones.
—Q-Que haces, puede venir alguien—dice nervioso mirando a todos lados.
—No te preocupes, tenemos unos minutos, tú disfruta.
Escuché como empezaba a respirar pesadamente, y se ponía todo rojo.
Suspiró tembloroso cuando el quite el bóxer y cogí su polla con mis manos.
Mire hacia arriba viendo como estaba Stiles tembloroso, con el pecho subiendo y bajando rápidamente, la cara roja, y viéndome fijamente con los labios entre abiertos.
Dios, que imagen más caliente.
Le di una lamida a la punta, escuchando su jadeo tembloroso.
—Sabes Stiles, no sé si has sido un chico bueno para merecerte esto—le digo viéndolo desde abajo fijamente, mi mano apretándola un poco—Dime, Stiles, ¿Lo has sido?
—S-Si lo he sido
Me levanto un poco, todavía cogiendo su polla en mi mano, sin moverla, solo sosteniéndola, puse mi cara a la altura de la de Stiles, y con mi otra mano le acaricié la cara.
—Tan buen chico—dije viendo como se sonrojaba y las pupilas se le dilataban—Así que te gusta que te diga eso eh, eres tan sumiso Stiles, no sabes cómo me encantas—dije dándole un suave beso en los labios, viendo como adelantaba su cabeza para darme más, pero me alejo.—Mmm, te voy a dar tu premio por ser tan bueno.
Me agaché y finalmente lamí todo su glande, escuchando su gemido entrecortado, me metí la mitad y lo demás lo masturbe con mi mano, moví mi cabeza de arriba abajo, primero lento, torturandolo, escuchando sus quejidos, viendo como apretaba sus manos en la silla.
Puse mis manos en sus muslos para levantarme, me senté en sus muslos, hice a un lado mis bragas, y me restregué contra su polla, ya estaba muy mojada, al igual que el, por lo cual no hizo falta lubricarme.
Puse mis manos en sus hombros, viendo como echaba la cabeza hacia atrás, gimiendo desesperado, sus manos apretando mi trasero.
Puse mis labios en su pálido cuello, dejando chupetones, como me encanta marcarlo.
Me moví más deprisa, sin metermela, sintiendo nuestros fluidos mezclándose y haciendo más fácil el movimiento.
—¿Te puedes venir solo con esto, Stiles? ¿Mhm? ¿Tan desesperado por mí estás?—le digo moviéndome más rápido, apretando su cuello, deleitándome con sus gemidos desesperados.
—M-Más... M-Más
Lo bese desesperada después de escuchar como rogaba, con sus manos ayudándome a ir más rápido.
Sentí como me venía, así que fui más rápido, hasta llegar a mi clímax, sintiendo como Stiles también lo hacía, y se manchaba un poco la camisa con sus fluidos, mientras los míos lo llenaba todo a él.
Respirábamos agitadamente, tratando de calmar nuestras respiraciones agitadas.
Le di un beso largo, y me levanté acomodando mi falta y bragas.
Le ayude a ponerse decente, y recoger nuestras cosas, para irnos a la siguiente clase.
—Ahora cariño, vas a tener que aguantarte sabiendo que estoy llena de tus fluidos y tu de los míos, sabiendo que huelo solo a ti, no quiero que te toques sin mi permiso, ¿Si?—le dije viéndolo fijamente, mirando como se ponía rojo, y su ereccion volvía a crecer.
—Si—murmuró tímido.
—Así me gusta.
Entrelacé mis manos con las suyas, y nos fuimos a nuestras siguientes clases, donde nos encontramos con los demás, que nos dieron un sonrisa divertida y teniendo sus ojos dilatados al poder olerme.
Bueno, ha sido una clase muy productiva.
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COMPAÑERA(TEEN WOLF)
Fanfiction-¡MÍA!-Gruñe alguien mientras soy empotrada contra la pared. Que está pasando? Un escalofrío pasó por mi cuerpo cuando sentí que me daba pequeños besos en el cuello.
