Después de unas horas muy placenteras ocupada con los chicos, por fin me dejaron en paz y me pude ir al baño a quitarme todo el olor a sexo.
No quiero ir a casa de mis padres oliendo a recién follada.
Cerré y advertir a los chicos que no se metieran porque si no, no iba a acabar nunca y llegaríamos tarde, o no llegaríamos directamente.
Después de una ducha que me relajo todos los músculos, salgo de la ducha y veo a los chicos echadas mirando tele.
—Hay que prepararse, que falta solo una hora, los quiero limpios—les advierto.
El primero en meterse en la ducha es Derek que me da un beso.
Mientras, me empiezo a preparar y busco mi ropa.
—Que me pongo, ¿Este vestido rosa o este rojo?
Pongo los vestidos al aire para que lo vean mejor.
—El rojo—dicen los dos
Me lo pongo rápido y voy a la ducha para coger el secador y secarme el pelo.
Justo sale Derek, con su toalla alrededor de la cintura donde secador le marca la v y sus abdominales bien hechos mientras las gotas le caen todavía por todo el cuerpo, con otra toalla pequeña secándose el pelo.
Mmmm, no creo que se tan malo llegar un poquito tarde.
—Deja de mirarme así y apresúrate que después me echas la culpa—dice Derek con una sonrisa engreída, flexionando más sus biceps, mm los podría morder.
Sacudo la cabeza saliendo de mi fantasía y me apresuro a salir de ahí con la secadora antes de lanzarme encima de él, y sé perfectamente que ni él ni ninguno de los demás se negarían.
Los siguientes en entrar son Stiles y Isaac que se va a la ducha de otro cuarto para no tarda tanto.
Mientras yo me voy maquillando, escucho el ruido de abajo de todos preparándose y de Lydia gritándoles a todos para que le dejen el espejo para maquillarse.
Somos muchos y esta casa que no es precisamente pequeña se nos queda pequeña, estaría bien ampliarla y hacer más cuartos y baños, por qué seguro todos acabemos viviendo aquí, bueno indirectamente ya lo hacemos, pasamos más tiempo aquí que en nuestras casas.
Ya lista, bajo al salón donde alguno de los chicos ya listos estás sentados esperando.
Me siento junto a Amalia y Liam que ya están listos mientras que veo a Peter, Theo, Jackson y Lydia moverse de un lado a otro mientras se preparan y se ven al espejo.
Dios son unos egocéntricos los cuatros.
Estuvimos veinte minutos más esperándoles, viéndoles moverse de un lado a otro mirándose constantemente en el espejo.
—Por favor que no es una fiesta ni nada es una simple cena con mis padres—digo cansada.
—Hay que causar buen impresión, alguien tiene que ser el yerno favorito—dice Jackson con su típico tono geocéntrico.
Lo miro cansada mientras ya vienen preparados.
—¡Por fin! Venga, vámonos
Salimos todos amontonados chocando algunos con otros en la puerta al querer salir todos a la vez.
—A ver uno a uno, venga Liam, tú primero e ir en fila india—les voy guiando uno a uno a que salgan, como si fueran patitos siguiendo a su madre.
Lo cuento y no se lo cree nadie, es imposible.
Me subo al auto de Jordan que vino a recogerme, y conmigo se suben Malia, Isaac, y Liam que fueron los que pudieron subirse con toda la pelea para ver quién venía conmigo.
Le doy un beso de saludo a Jordan, que me lo devuelve con ganas hasta que Malia carraspea nada disimulada y mira mal a Jordan que se separa un poco, lo suficiente para poder ajustarme el cinturón.
Le agradezco con un beso corto y me acomodo.
El viaje no es muy largo, mis padres viven a una media hora del loft, llegaremos unos minutos tarde pero mejor eso que una hora tarde.
Me meto a mi chat con mi padre y le escribo.
"Estamos ya en camino"
"¿Estamos?"
"Mmm unos cuantos se han colado"
Upps al parecer se me olvidó contarles que voy con todos.
Cierro el chat antes de que escriba algo más y le acomodo para el viaje.
Mientras vamos yendo voy hablando con Jordan de su trabajo, de cómo está y de si tiene vacaciones.
Me dice que en un mes se cogerá las vacaciones, al decirle esto me mira de reojo, ¿Se esta insinuando el señor oficial sobre lo que quiere hacer en esas vacaciones? Por qué yo no soy nadie para negarme, si a todo oficial.
Me río internamente de mis propios pensamientos y veo como ya vamos llegando al barrio de mis padres.
Cuando Jordan aparca veo a los demás llegando a la par, me quito el cinturón de seguridad y me bajo del coche con la ayuda de Malia, me tratan como si fuera de cristal todos, a veces parece que piensan que no puedo ni caminar, que en cierta forma bueno toda la razón ya que me la paso haciendo cosas con ellos de adultos, si es cierto que tras una larga sesión me cuesta, pero en general se manejar los pies muy bien, como debe ser.
Vamos todos a la casa de mis padres, estoy seguro que si algún vecino se asoma a la ventana y ve a este montón de gente en la calle llamaría a la policía por qué no es muy normal.
Toco el timbre y espero a que abran la puerta, si bien tengo llave ya que prácticamente se podría decir que vivo aquí aunque últimamente no mucho, no quiero de repente entrar con tantas personas detrás mío de una.
Es mi madre la que abre la puerta, que me ve y me abraza como si no me hubiera visto en años, aunque si es cierto que no mucho en estos días, y m da un beso en la mejilla, después se separa y veo como sus ojos van detrás mío, su sonrisa cae poco a poco.
Que gracioso, intento no reírme porque esto podría ser de película perfectamente.
Recompone su cara de inmediato y los saluda a todos con una sonrisa porque ir uno a uno nos llevaría aquí media hora.
Entramos al comedor donde está la mesa grande, vale más que mis padre tienen una de esas mesas largar y pueden entrar todos, por qué si no estarían esparcidos por la casa.
—¿Dónde está mi niñita?
Voy corriendo donde mi padre a abrazarlo, me levanta y me da una vuelta mientras me abraza.
Me rio mientras me agarro fuerte del cuello para no caerme.
Cuando me baja me quedé un rato quieta de lo mareada que me dejó por las vueltas.
—Ah, que están estos aquí—dice mi padre mirando a mis compañeros con desdén.
Los veo a todos en la entrada con una sonrisa, uy veo a toda esa gente entrada la noche sonriendo de esa manera espeluznante y salgo corriendo.
–Si papá, te lo dije—digo mientras les hago una seña para que entre del todo al comedor.
Entran todos dándose empujones para poder pasar hasta que ven que mis padres les ven y se ponen rectos con esa sonrisa espeluznante otra vez.
—Que raritos que son—dice mi padre.
No le hago caso y les hago una seña para que me sigan y guiarlos a la mesa.
Los siento uno a uno en cada silla, viendo como la mesa gigantesca de mis padres que nunca pensé q se iba a llenar tanto, incluso si me hubiera llegado a casar y tener hijos se llenaría.
Mi madre se sienta en la cabecera con mi padre a un lado y yo al otro.
Peter se sentó en la otra cabecera, sacando pecho como si fuera aquí un gorila sacando pecho.
Bueno, una noche silenciosa seguro que no será.
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COMPAÑERA(TEEN WOLF)
Fanfic-¡MÍA!-Gruñe alguien mientras soy empotrada contra la pared. Que está pasando? Un escalofrío pasó por mi cuerpo cuando sentí que me daba pequeños besos en el cuello.
