Epilogo

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Había pasado ya un año desde aquella noche, estaba el chileno mirando el atardecer desde la ventana de su habitación, totalmente tranquilo y disfrutando del silencio absoluto, mientras portaba en sus manos una taza de té, portando una ligera sonrisa en sus labios. Todo cambió cuando escucho como sonaba el timbre de ese lugar llamando la atención del chileno, alejándose de la ventana y caminar hacia la entrada principal, abriendo la puerta mirando al invitado.

-- ¿USA?, vaya, no pensé que te vería de nuevo y veo que... Tienes a tu hija en brazos, que linda es la wawita —Hablo el chileno con un tono dulce al final de su oración mirando a la menor durmiendo en brazos del americano— ¿Qué te trae por acá?

-- Solo venía de paso, me acorde que aquí vives y solo quería saludar, también quería ver a tu hijo.

-- Qué lindo de tu parte y pasa weon, no te quedes afuera, la niña debe de pesar mucho —se hizo a un lado dejando que el americano pasara, mientras que este cerraba la puerta dando un sorbo a su taza— ¿Quieres un poco de té, o algo de beber?

-- Si tuvieras un poco de soda esta perfecto, pero si no, me conformo con un poco de café y si no tienes con el té estoy bien —Menciono mientras tomaba asiento en el sofá— Vaya, si que te has logrado adaptar

El chileno solo rodó los ojos de manera divertida, dejando su taza en la mesa y caminar hacia la cocina para traer un vaso con refresco para su invitado.

-- Ni te creas weon, me ha costado trabajo, ya sabes... Después de todo lo ocurrido, el parto, los primeros meses de crianza y de volver a estar solo —Hablaba el chileno, acercándose al americano entregando el vaso con cuidado— toma, y ahora que veo bien a la niña, tiene todo el parecido con... Ya sabes quien

-- Rusia, si, es un pequeño recuerdo de  ese hombre, como lo extraño

Ambos se quedaron callados por unos segundos que parecían horas, escuchando la pequeña respiración de la menor totalmente dormida en los brazos del americano. Donde el chileno solo tocio como forma de romper el hielo que se había formado entre los dos.

-- Si, aun le agradezco por lo que hizo, pero eso no quita el hecho del todo el daño que también te causó, fuiste una víctima más de todo esto, solo que... Estando un poco más lejos y escondido

-- Pues no muy diferente a tu situación, pero si... —Suspiro el americano— fue un infierno estar ahí, teniendo como única persona es a este Rusia y que al final, decidiera ser diferente a su padre fue lo que lo cambio o el simple hecho de que ya sería padre, pero no lo se... Solamente ya no quiero recordar nada de eso

-- Si, entiendo todo ese sentir, fue un tiempo difícil para todos, pero lo bueno es que acabo, por ahora, al menos ya estoy en un lugar más estable, estuve tomando terapia de todo ello y aun lo sigo tomando, cuido a mi hijo y me mantengo en contacto con mi hermano menor

-- Cierto, ¿como ha estado Perú?, me entere que dio en adopción a su hijo, y que actualmente sigue viviendo con Imperio Japonés, ¿como se ha sentido después de esto?

—El chileno solamente soltó un suspiro agarrando nuevamente su taza que ya estaba fría— Esta bien, quiero suponer, fue la mejor desicion qué pudo tomar al dar a su hijo en adopción, no quería tener ningún recuerdo de este Rumania, ni nada que lo hiciera recordar de todo lo que paso. Aun le ha costado trabajo seguir con su vida y no lo culpo, fue un trauma para el y más si se trataba de su primera pareja

El latino dio un sorbo a su taza, quedándose callado, ni sabía como seguir con el tema sin que llegara a ser incómodo para ambas partes.

-- Pero al menos, por lo que me ha contado Imperio Japonés y las veces que lo visito, ha mejorado y ya va volviendo a ser el mismo chico enérgico de siempre, ya extrañaba a mi pequeño niño —no apartaba la mirada de su taza ya semi vacia— pobre de mi hermano, el era el más inocente y terminó siendo arrastrado a todo este caos, eso le va a afectar de grande manera, solo espero que todo pueda mejorar para nosotros y que esto quede como una parte del pasado, uno que no vale la pena contar

¿SOLO HERMANOS?Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora