08: First Memory and The Five Champions

50 3 0
                                        

Emily

¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.

Emily

Harry, Ron, Hermione y Fel venían detrás de mí, pero mi hermano no necesitaba verme para saber cómo me sentía.

Podía percibirlo.

La rabia me hervía bajo la piel, espesa y peligrosa, como una corriente subterránea a punto de romper la superficie. Era tan intensa que, sin darme cuenta, mis ojos se tornaron violetas por unos breves segundos. Yo no lo noté. Harry sí. Y algo me decía que no era la primera vez que lo veía ocurrir.

En ese momento, si algún Slytherin se me hubiera cruzado en el camino, no estaba segura de poder contenerme.

Apreté los puños mientras avanzábamos por los pasillos de piedra. Sentía la mirada de Harry fija en mi espalda. No decía nada, pero su silencio pesaba más que cualquier reproche. Estaba alerta, atento a cada uno de mis movimientos, como si temiera que pudiera desbordarme en cualquier instante.

—Emily… —murmuró al fin, lo bastante bajo para que solo yo pudiera oírlo—. Respira.

No le respondí.

Mi mente estaba en otra parte.

En Aldrick.

En aquella “reunión” extraña que había mencionado la noche anterior.
En la forma en que lo dijo.
En lo que evitó decir.

¿Dónde estuvo realmente?
¿Y por qué me había mentido con tanta facilidad?

Sabía que no debía darle tanta importancia. Apenas lo conocía. No era asunto mío. Me repetí eso una y otra vez, pero no funcionó. La imagen de su brazo herido regresaba una y otra vez, insistente, incómoda.

La idea de que alguien hubiera querido lastimarlo me provocaba una punzada inesperada en el pecho. No… era más que eso. Era una furia inestable, difícil de controlar, que se agitaba dentro de mí con demasiada fuerza.

—No es sólo enojo —dijo Hermione con cautela, caminando a mi lado—. Estás preocupada.

—Y eso es precisamente lo que nos inquieta —intervino Fel, cruzándose de brazos—. Porque cuando Emily se preocupa… Hogwarts suele pagar el precio.

Ron soltó una risa nerviosa, intentando aligerar el ambiente.

—Vamos, tampoco es para tanto…

Harry se detuvo en seco.

Ron también.

Yo di un par de pasos más antes de notar su ausencia y volverme.

—Sí lo es —dijo Harry con firmeza, mirándome de frente—. Cuando Emily se enfurece de verdad, algo malo suele pasar. Y no voy a quedarme mirando.

Había cambiado. Ya no era sólo preocupación lo que veía en sus ojos verdes, sino una resolución silenciosa, protectora, la misma que adoptaba cada vez que sentía que alguien a quien quería estaba en peligro.

"Emily Potter: The Vampire Witch"Donde viven las historias. Descúbrelo ahora