Alexa sentía que estaba viviendo en pausa.
Los días pasaban, la manada seguía con su rutina, las voces a su alrededor sonaban normales… pero dentro de ella todo estaba suspendido, como si algo se hubiera quebrado y aún no encontrara la forma correcta de recomponerse.
Desde aquella noche en el lago, no había dejado de pensar en Mateo. En sus palabras. En su mirada. En la forma en que, por primera vez, no había huido del todo. Eso debería haberle dado alivio, pero en lugar de eso, le había dejado un nudo constante en el pecho.
Quería creerle. De verdad quería.
Pero el miedo era más fuerte.
Cada vez que pensaba en dar un paso hacia él, algo la detenía. No era orgullo. No era rencor. Era el recuerdo de todo lo que había sentido cuando fue rechazada una y otra vez. De cómo aprendió a protegerse cerrando el corazón antes de que alguien más pudiera romperlo.
Alexa se preguntaba si Mateo entendía eso. Si comprendía que no bastaba con decir “quiero arreglarlo”. No después de tanto tiempo. No después de tantas heridas silenciosas.
A veces lo veía desde lejos. Su presencia seguía afectándola de la misma forma de siempre, como si su corazón no hubiera recibido el memo de que debía ser cauteloso. Pero ya no era la misma Alexa que antes corría hacia él sin pensar. Ahora dudaba. Ahora medía cada emoción.
William estaba cerca. Siempre lo estaba. Su compañía era tranquila, segura, sin preguntas incómodas ni expectativas ocultas. Con él podía respirar. Y aunque no era consciente de ello, esa calma también la hacía sentir culpable. Como si encontrar un poco de paz fuera una traición a lo que aún sentía por Mateo.
Eso la confundía aún más.
Por las noches, cuando el bosque quedaba en silencio, Alexa se preguntaba si estaba haciendo lo correcto. Si tomarse tiempo era una decisión sabia o simplemente otra forma de huir. No quería lastimar a Mateo, pero tampoco podía ignorarse a sí misma.
No sabía qué respuesta darle porque ni siquiera tenía la respuesta para ella.
Había algo roto, algo frágil, y tenía miedo de tocarlo por temor a que se deshiciera por completo. Confiar significaba exponerse otra vez. Significaba aceptar que podía perderlo… o perderse a sí misma en el intento.
Y aun así, muy en el fondo, una pequeña chispa seguía viva.
Una parte de ella seguía esperando. No una promesa. No una explicación perfecta. Solo una certeza. Algo que le demostrara que esta vez sería diferente.
Alexa cerró los ojos, respirando hondo.
Tal vez no estaba lista aún. Tal vez necesitaba más tiempo. Pero lo que sí sabía era que ya no podía seguir fingiendo que nada estaba pasando. Porque, aunque guardara silencio, su corazón seguía hablando.
Y tarde o temprano, tendría que escucharlo.
Eh vuelto:3
ESTÁS LEYENDO
Mi Mate ¿La Omega? [Editando]
RandomAlexa una chica de 17 años ala cual abandonaron en la manada red moon para salvarla y desde que a crecido siempre a sido rechazada por ser supuestamente una "omega"pero ella tiene a su mejor amigo llamado wiliam que siempre a estado con ella apesa...
![Mi Mate ¿La Omega? [Editando]](https://img.wattpad.com/cover/227504773-64-k640982.jpg)